... El porqué de una mosca encerrada en un bote: La mosca de la boñiga

9 de junio de 2009

La mosca de la boñiga

9 de junio de 2009
Existe en África, dónde si no, una mosca cuya vida se resume en lo siguiente; nace como larva en la boñiga de un búfalo africano, al tercer día se convierte en mosca, se aparea en la boñiga con otra mosca de la misma boñiga, remonta el vuelo hasta la siguiente boñiga, aterriza exhausta, pone sus huevos y muere.

Esto es lo que un biólogo, pongamos por ejemplo a Darwin o a Ana Obregón, llamaría vía evolutiva muerta. Es decir, una especie cuya supervivencia depende de un factor biológico sobre el que no tiene ningún tipo de poder, y que lo hace tan directa y absolutamente que ha perdido la posibilidad de acceder a otro nicho biológico. Es decir, una especie cuya supervivencia depende exclusivamente de que siga habiendo boñigas de búfalo africano, también llamado, no me pregunten por qué, búfalo cafre.



Resulta que el número de búfalos africanos en el Masai Mara, que es donde viven los búfalos africanos, cae en picado. La mosca de la boñiga de búfalo es, aparte de manifiestamente desgraciada, muy inútil en sus aptitudes voladoras; sólo puede volar una vez en su vida, y sólo hasta escasos metros del punto –boñiga– de despegue. Se pueden imaginar que su puntería a la hora de posarse en el punto –otra boñiga– de aterrizaje tampoco es una maravilla. Al caer el número de búfalos cae su índice de concentración; sus manadas son menos y menos numerosas, y por lo tanto, van dejando sus boñigas más dispersas por sus rutas de migración. El índice de boñiga por metro cuadrado es mucho menor, al menos en el Masai Mara. En consecuencia, la mosca de la boñiga, tan inútil para el vuelo, tan ineficiente para la puntería, no consigue encontrar una nueva boñiga en su radio de vuelo de un metro, y acaba muriendo exhausta y sin poner huevos a medio camino. Las moscas de la boñiga de búfalo africano, ya ven ustedes, se extinguen sin remedio y nosotros aquí, tan panchos. Debería caérseles la cara de vergüenza.

Yo siempre he dicho, y me reafirmo, que existen una serie de animales cuya extinción no me preocupa en absoluto. Me indigna, por ejemplo, tener que asistir a la excelente salud biológica de los ofidios –las serpientes, para que me entiendan, las culebras, las putas bichas– mientras que los delfines, por ponerles un ejemplo, que son simpáticos, inteligentes, limpios, en fin, una maravilla de animal, al que además deberíamos profesarle un poco de solidaridad, yo que sé, porque estamos en la misma rama zoológica, bueno, pues lo que les digo, ver que los delfines de extinguen mientras las culebras siguen por ahí, tan panchas, y sin ningún remordimiento de conciencia, oyes, por ser tan hijas de la gran puta.

En esta lista de Animales a Extinguir para un Mundo Mejor –espero que algún miembro de Greenpeace esté leyendo hoy en blog; seguro que este post le está encantando– incluyo yo no sólo a todas las culebras del planeta –amén de a algún otro lagarto, a los murciélagos, a los leones marinos macho que aplastan a los leoncitos marinos chiquitines en sus peleas y a los presentadores de los teleconcursos de madrugada–, si no que también incluyo, les decía, a la mosca de la boñiga del búfalo africano, desde que me enteré de que tan ridículo animal existe. Y no porque me den especial asco dada su mierdesca procedencia –sabemos todos que todas las moscas se encuentran en su salsa en el moñigo elemento–, si no para liberarlas del tan manifiestamente aciago destino al que la Naturaleza –sabia, según dicen muchos a papo lleno– les ha condenado.

Este tipo de reflexiones existenciales me sobrevienen a mí en la cabeza por tres razones; la primera, el flagrante exceso de tiempo de reflexión del que disfruto por culpa de la segunda, que es que he abandonado mi trabajo. Y la tercera, la que atañe a la mosca de la boñiga del búfalo africano como objeto de las citadas reflexiones existencialistas –ya ven que soy prosaico hasta en mis objetos de reflexión–, me viene a mí en mi estrategia para aliviar los pensamientos paranoicos –devenidos de las causas primera y segunda– al preguntarme si hay, y en caso de haberla, cual es, una criatura de la creación más desgraciada que yo mismo en estos momentos de mi vida. Tal embrollo de pensamientos subordinados entre sí tiene por conclusión que uno, en efecto haberla, hayla, y dos, que es una mosca que vive en la boñiga y que además se enfrenta a la extinción por el poco alentador y absolutamente depresivo hecho de que los búfalos no caguen lo suficiente.

Ya ven que con un poco de filosofía, bendita sea, el que no se contenta es porque no quiere. Les dejo, que he quedado con mi amiga Cristina, a quien pienso exponerle estas mismas reflexiones en semejante orden y concierto, si es que consigo acabar la reflexión sin que antes no me noquee con el cenicero de vidrio de la terraza de verano en la que está claro que me está haciendo falta pasar la tarde. Feliz martes.

11 comentarios en el bote:

Anónimo dijo...

Ya puestos le recomiendo eche un ojo a la reproducción de las abejas. Es fascinante. (y no es coña)

P.Giraldo

ruben dijo...

Amigo Giraldo; fascinante tema, también. Ní lo dudo ni dudo que sea coña. Otro día haremos metáforas con ello.

Anónimo dijo...

En serio, sabías que son las obreras las encargadas de alimentar a los huevos de la abeja reina y que en función de lo que a ellas les salga del aguijón deciden si: a) nace un zángano b) una obrera c) una abeja reina... Imagine para cuantas metáforas le da...

P.Giraldo

El Perro Lunar dijo...

Mi lista de animales cuya extinción me produciría indiferencia o incluso -admitámoslo- profundo regocijo, no sería precisamente corta.

Por lo demás, extraordinaria reflexión bellamente expuesta, Cristina no sabe lo que se perdió.

Anónimo dijo...

Querida Leocadia:

Sin intención de hacerme la sabihonda, tengo que decir que Darwin nunca fue biólogo y que ahí reside entre otras cosas la gracia del asunto. Sin duda es triste la vida de la mosca de la moñiga, pero qué me dices Leocadia, hija, del marido de la mantis religiosa que tras acabar el coito es engullido por su amante??o de esas monas bonogas del congo que son violadas analmente por todos los monos de la tribu? o simplemente una perra de raza-mezcla a la que se bautiza como " laika" para el resto de sus vida y que es insultada por su dueña al grito de " puta, so puta!" ??? es todo muy relativo..... Leocadia.

Rubén dijo...

Respondamos debidamente:

Amiga Leocadia: completamente ciera es la desgracia de la perra Laika, no la célebre perronauta sideral (que también paso lo suyo), si no la que Vd. y yo sabemos. La Naturaleza no prescinde de la tortura psicológica para sus más desdichadas criaturas, y menos para las de alegre bisectriz que se escapan en cuanto pueden para aparearse cual coneja con el primer chucho de baja estofa que pudiera aparecer por el barrio Covadonga. Mis oraciones están con ella, Leocadia.

Perro Lunar; gracias por sus implicados comentarios, se agradecen en estos tiempos de inspiración bajo mínimos. Me alegro de que comparta conmigo el sueño de la extinción selectiva de los muy numerosos bichos inmundos que pueblan el mundo, máxime en estos tiempos de pisaflorismo y comeverdez en dónde a la mínima le llaman a uno eco-fascista, ser sin corazón, neocón inhumano, votapepés y cosas peores. Ya sabe usted que siempre hubo quien no encontró diferencia entre churras y merinas (para lo cual yo propongo extinguir una de las subespeies ovinas, ¿ve que fácil?)

Caliope dijo...

pues sin restar valor a la mierda de vida de la mosca esta de la mierda XD... por que has dejado tu curro?!?!?! :O

ruben dijo...

Dear Calíope:

Pues sin restar tampoco valor a la mierda de vida de la mosca de la ídem; porque hay extremos de explotación decimonónica que ni un not-yet-licenciado en audiovisuales debe soportar. A ver si nos tomamos unas cañas y te cuento...

S. dijo...

me encantaría que se extinguieran los saltamontes,que bicho más feo,y mas joputa y las cigarras también,son feas de cojones,y ya que estamos me encantaría que se extinguiera una serpiente viperina con una pedazo de nariz que te cagas,que solo sabe dar la lata y creerse que porque se haya casado sin tener hijos, tiene todos los derechos por ser mujer,intentando sacarle el piso a su ex,dandone a mi por cul* también,esas exbichas viperinas y que habría que cortales el cuello antes de que sacaran esa lengua asquerosa!AMEN
Se ve que no soy de greepeace

S. dijo...

Y escribe mas a menudo que se te echa de menos

Sir Di dijo...

Las moscas, sean de la especie que sean, son un poco desgraciadillas, no??

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