BLACK & WHITE (conocida discoteca gay de Madrid). INT. NOCHE.
Ricky Martin se encuentra en la barra, frente a un botellín de agua. Plano general. Robin se aproxima, situándose estratégicamente al lado de Ricky Martin. Plano medio. Apoya sus brazos fornidos en la barra, arquea la ceja en gesto chulesco y pide al camarero:
Ricky Martin se encuentra en la barra, frente a un botellín de agua. Plano general. Robin se aproxima, situándose estratégicamente al lado de Ricky Martin. Plano medio. Apoya sus brazos fornidos en la barra, arquea la ceja en gesto chulesco y pide al camarero:
ROBIN –Un mosto. Doble.
ROBIN –Normalmente bebo whishky, pero hoy tengo el bat-móvil.
RICKY MARTIN –Ya…
ROBIN –¡Hostia! ¡Pijo! ¡Huevo! ¿Tú no eres Ricky Martin?
RICKY MARTIN –Puessss si, pero…
ROBIN –¡Qué fuerte! Dos besos, ¿no?
Robin le profiere dos sonoros besos a Ricky Martin.
RICKY MARTIN –¡Si, pero chsssst! ¿No ves que estoy de incógnito?
Robin observa a Ricky Martin contrariado. Mira alrededor, y vuelve a mirar a Ricky Martin. Plano medio.
ROBIN –De incógnito estoy yo, bonita, que por lo menos llevo antifaz.
RICKY MARTIN –Para lo que te sirve… Se te ve a la legua que eres Chris O’Donnel.
ROBIN –Bueno, pero porque alguien tendrá que haber debajo de la máscara, ¿no? Vamos, digo yo. Pero soy Robin. ¿Qué quieres tomar? Te invito.
RICKY MARTIN –Otro mosto.
ROBIN –¿Otro mosto? ¿Tienes el Rickymóvil aparcado fuera también, o qué?
RICKY MARTIN –Que va. Es que, aquí donde me ves, con mi sex’appeal latino y todo eso, en el fondo soy un poco tolay.
ROBIN –Ya veo… ¡Camarero, que sean dos!
El camarero sirve las dos copas. Plano general. Robin y Ricky Martin toman un trago, y guardan silencio.
ROBIN –¿Y vienes mucho por aquí, morena?
RICKY MARTIN –Que va, es la primera vez que vengo.
ROBIN –Ya…
Robin y Ricky Martin vuelven a guardar un silencio incómodo. Finalmente, Robin posa su copa en la barra con determinación y se dirige a Ricky Martin.
ROBIN –Tengo entendido que le tiras a los palomos.
RICKY MARTIN –¿Perdona?
ROBIN –Que le tiras a los palomos. Que eres de la cáscara verde. Maricón, vamos. Maricón perdido.
RICKY MARTIN –¿Disculpa?
ROBIN –Ay, no te hagas la tonta conmigo. Lo has declarado recientemente en la revista puertorriqueña ‘TV Aquí’. Que tu corazón pertenece a hombre y mujeres, o algo así. ¿Te crees que no leo la prensa del corazón puertorriqueña?
RICKY MARTIN –He declarado que soy bisexual, y nada más.
ROBIN –Ya, bisexual…
RICKY MARTIN –¿Algún problema?
ROBIN –No no, ninguno.
RICKY MARTIN –Ya. Pues eso.
Robin y Ricky Martin guardan silencio incómodo durante unos segundos. Plano medio. Robin se remueve, intranquilo, y finalmente añade.
ROBIN –Pero ya me sé yo el cuento del soy bisexual. ‘Ay, yo es que soy bisexual’. Y luego, ¡zaca!
RICKY MARTIN –Zaca, ¿qué?
ROBIN –Que, pues eso. Que zaca.
RICKY MARTIN –No sé de lo que hablas.
ROBIN –Como lo del soy versátil. ‘Yo es que soy versátil’. Y luego, ¿sabes qué?
RICKY MARTIN –Qué.
ROBIN –¡Que zaca también!
Robin acompaña la expresión con un gesto brusco del brazo. Plano general.
RICKY MARTIN –Llámalo como quieras, Robin, pero no seas ordinario. Nos está mirando todo el bar.
ROBIN –¡Ay, no te pongas estupendo! ¡Que miren, coño, que miren!
Robin se propina contundentes palmadas en una nalga, de forma insinuante, que resuenan sonoramente. Ricky Martin se tapa la cara con la mano. Robin vuelve a la conversación, da un trago a su copa y dice:
ROBIN –Ahora, que una cosa te voy a decir: no engañabas a nadie.
RICKY MARTIN –¿Cómo dices?
ROBIN –Que no engañas a nadie. Que se te veía venir, Ricky Martin.
RICKY MARTIN –¿Tú crees?
ROBIN –¿Qué si lo creo? ¡Ja! Pero si no se te ha conocido novia. Ni una sola novia in your fucking life.
RICKY MARTIN –Pero tengo dos hijos.
ROBIN –Si, que los tuviste con una madre de ésas de alquiler, Ricky Martin, que no me chupo el dedo. Y encima se llaman… ¿cómo se llaman?
RICKY MARTIN –Matteo y Valentino.
ROBIN –Eso, Matteo y Valentino. Anda que les pusiste Francisco y Antonio. No: Matteo y Valentino.
RICKY MARTIN –Bueno, son dos nombres muy bonitos…
ROBIN –Si si, no te digo que no. Y maricas, ni te cuento. Podías haberles puesto Dolce y Gabanna, ya puestos. O Vittorio y Lucchino. O mejor: Vittorio y Peppino.
RICKY MARTIN –Bueno, tú cállate, que te llamas Robin.
ROBIN –Y encima la madre de alquiler es tu propia prima. ¿Tú no sabes que eso es peligroso? Te podían haber salido medio mongolos. Como Björk.
RICKY MARTIN –Bueno, pero…
ROBIN –¿O es que me vas a decir, y deja que me apoye porque esto me está pareciendo súper fuerte, acaso me vas a decir, Ricky Martin, que son ciertos los rumores que apuntan a la verdadera paternidad del actor EduardoVerastegui, tu amigo de la infancia, porque tú eres tan mona pelona que ni donar semen pudiste?
RICKY MARTIN –No, lo que yo te digo es que…
ROBIN –¡Hay que joderse, Ricky Martin! ¡Con lo machote que tú eras cuando cantabas She Bangs y la Copa de la Vida y las tontadas ésas que cantabas! ¡Con lo que movías las caderas! ¡Y para lo que has quedado! Para hacer duetos con la Mary de Chambao, que por cierto, te luciste, vaya mierda de canción, y para tener hijos in vitro con tu prima, que no son tuyos, y que encima los llamas Vittorio y Peppino. Sólo tenías que menearte la sardina, Ricky, que mira que es fácil…
Robin acompaña la frase con soez gesto, moviendo la mano frenéticamente de arriba abajo. Ricky Martin se escandaliza.
RICKY MARTIN –Robin, por Dios, que no está mirando todo el mundo.
Robin da otro trago a su copa, mira alrededor, y añade.
ROBIN –Pues hombre, somos Ricky Martin y Robin hablando en mitad de un conocido local de marcha gayer. Y yo vengo vestido de faena, además, con los cueros y el antifaz y todo. ¿Esperabas pasar desapercibido?
RICKY MARTIN –Eso te iba a preguntar. ¿No sudas con ése traje de goma?
ROBIN –Como una cerda. Pero es mi rollo. Yo es que soy leather, ¿sabes?
RICKY MARTIN –¿Qué eres qué?
ROBIN –Leather. Que me gusta el cuero, y las correas y las cadenas y esas mamarrachadas. Vamos, que no es que me guste. Pero se triunfa cosa mala.
RICKY MARTIN –Ahm. Quizás un día lo pruebe.
ROBIN –Huy no, no te pega nada. A ti te va más el rollo latino. De hecho, no sé qué haces aquí. Deberías estar en la Long Play, dándolo todo.
RICKY MARTIN –Ya. Es que las camisetas de tirantes ajustadas ya no me quedan tan bien como antes. Estoy un poco fondón ya.
ROBIN –Ya. La lactancia.
RICKY MARTIN –¿Perdona?
ROBIN –Nada. Yo no tengo ese problema, ¿ves? Con el traje éste, los músculos me vienen ya marcados. Lo que me ahorro en gimnasio. Y resulta, ¿eh? Tiene más músculos marcados de los que existen en realidad. Y duros, toca toca.
RICKY MARTIN –Huy no, qué vergüenza.
ROBIN –Ay, Ricky, qué pava eres, de verdad, quién lo diría. ¡Toca, coño!
Ricky Martin toca.
ROBIN –¡Mira qué pectorales! ¡Atiende! ¡Qué abdominales! ¡Qué dorsales! ¡Acero pa los barcos!
RICKY MARTIN –Si están bien, si.
ROBIN –Dime una cosa, Ricky Martin. Estando, como estás, más bueno que un saco de pienso, ¿ya has conocido varón?
RICKY MARTIN –No, la verdad que no. Soy nuevo en esto.
ROBIN –Ya, se te ve. Pues mira, tengo el bat-móvil aparcado fuera. O vamos andando, que vivo aquí al lado, en la calle Barquillo. Te puedes quedar a dormir, si quieres. Y charlamos. Mis compañeros de piso no están.
RICKY MARTIN –¿Tienes compañeros de piso? Pensé que vivías con Batman en su mansión secreta.
ROBIN –Huy, que va. Desde que Christopher Nolan dirige la saga, no quiere saber nada de mí. Comparto piso con Batgirl, que es mi mejor amiga, y con el Pingüino.
RICKY MARTIN –Uf, el Pingüino…
ROBIN –Eso pensaba yo, pero oye: una excelente persona, y mejor compañero de piso. Y también es gay. ¿Cómo te has quedado?
RICKY MARTIN –¿Ah si?
ROBIN –Como lo oyes. Y no veas lo que triunfa. Sobre todo en el mundo oso. No me preguntes porqué, pero cada día viene a casa con uno diferente. Qué éxito, oye, cosa mala.
RICKY MARTIN –Ya.
ROBIN –Pero lo que te digo, que no están. Así que si quieres vamos, nos tomamos una copa allí tranquilamente, y ya me cuentas lo tú que quieras, si eso.
RICKY MARTIN –¿Me estás intentando llevar a la era?
ROBIN –Huy no, no por Dios. ¿Cómo puedes pensar eso?
RICKY MARTIN –Porque me estás toqueteando un pezón juguetonamente con el índice mientras me cuentas todo esto.
ROBIN –Yo es que soy muy cariñoso, ¿sabes? Muy táctil. Cojo confianza enseguida. ¿Nos vamos?
RICKY MARTIN –Bueno.
ROBIN –Pues humo, que chispea. ¡Ah! Dame un segundo.
Robin se palpa los bolsillos.
RICKY MARTIN –¿Qué buscas?
ROBIN –Las bat-llaves del bat-móvil. Debería tenerlas en los bat-bolsillos, pero no están.
Al rebuscar, algo se cae de los bolsillos de Robin. Ricky Martin se agacha y lo recoge. Plano general.
RICKY MARTIN –¿Qué es esto?
ROBIN –Los bat-condones.
RICKY MARTIN –¿Los bat-condones? Pero si son negros y con pinchos.
ROBIN –Es que todas las bat-cosas son negras y con pinchos. Al carajo las llaves, vamos dando un bat-paseo.
RICKY MARTIN –No esperarás que me ponga esto…
ROBIN –Ah, no se. ¿Te pone?
RICKY MARTIN –No.
ROBIN –Entonces no.
RICKY MARTIN –Oye, ¿ y si nos tomamos antes otro mosto? Para entonar.
ROBIN –Vale. Pero para eso, lo mismo mejor nos tomamos un gin-tonic.
RICKY MARTIN –Bueno, lo que tú prefieras.
ROBIN –Lo prefiero, hijo, lo prefiero. ¡Camarero, dos gin-tonics!





Publicado por
El Señor de las Moscas



6 comentarios en el bote:
jajjajajjajajja que cosas tienes jajajaja
me parto!!! no paro de reirme, jajajajajaja,
La madre que te... Brutalísimo! No he parado de reír desde el principio. "Que le tiras a los palomos" adiolaottia qué risacas! Vengo rebotao del Sótano 71 y me ha encantao encontrarme con esta mosca en mi sopa, sigue así! No cambies nunca! Y demás frases hechas. Hala, con dios.
Welcome then, Sini, a nuestro humilde bote. Rebotar de Sotano 71 siempre es buena señal, esperamos verle por aquí de nuevo.
¿No es raro la cantidad de ídolos musicales de jovencitas, que son versátiles?
Y luego los pobres, se pasan la vida diciendo ambigüedades... y para tener los hijos tienen que hacer las más extrañas maniobras (bueno, esto admite más de una interpretación).
Como aquella oscura historia de Camilo Sesto, cuando tuvo a su hijo Camilín. Aunque lo más oscuro, francamente, es llamar a tu hijo Camilín.
You're right, amiga Loquemeahorro; la desambiguación no es patrimonio exclusivo de Wikipedia, también de cualquier ídolo de masas mínimamente consciente de sus prioridades.
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