Esta tarde me he echado una siesta de vergüenza ajena de siete horas de duración, y durante esa siesta he soñado que se me caían los dientes. Los de arriba, los de abajo, molares, premolares, todos. Un cuadro. Me despierto presa de la angustia y llamo urgentemente a mi amiga Coral. Mi amiga Coral no es sólo amiga y experta intérprete de sueños –oniroscopa, diría ella, que es un poco obsesa de la pulcritud semántica y un poco petulante, las cosas como son–, también te echa las cartas por el rito zulú y el santero cubano y te hace unas cartas astrales de chuparse los dedos –a mí me hizo una y me dijo que tengo unos trígonos envidiables, y yo desde entonces vivo más tranquilo; que me aspen si sé lo que es un trígono, pero oye, ella te lo dice y tú empiezas a plantearte la importancia de tener unos buenos trígonos–.
–Coral al aparato –responde–.–Ay, Coral, necesito tu ayuda.
Con Coral no hace falta andarse con prolegómenos absurdos; le gusta ir al grano. Y yo, que generalmente ir al grano es una cosa que se me hace como cuesta arriba, esta vez, no me pregunten por qué, voy al grano que no vean, oigan. Lo que hace la angustia. Le explico a Coral que me he metido en internet para buscar cuál es la interpretación del sueño de los dientes, pero que no me acaba de quedar claro porque cada experto en sueños dice lo que le sale del culo.
–Por ejemplo –le explico–, en el GabineteAstraldeMaricarmen.com pone, palabras literales, que ‘soñar que se le caen los dientes indica que ya está previendo que recibirá humillaciones y ataques a su orgullo y vanidad, lo que le conducirá a fracasos y tristezas por temor a padecer hambre, miseria, ruina y tristeza’. Y qué quieres que te diga, Coral, se me ha quedado un mal cuerpo.–Normal.–Y luego he pensado que tampoco hay que fiarse mucho de lo que diga una astróloga de tres al cuarto, y menos llamándose Maricarmen, que tú y yo sabemos que hay mucha vendemierda en este negocio, Coral, ¿es o no es?–Es, es.
Estas cosas se las digo a Coral porque sé por dónde le duele y porque tengo la teoría de que Coral te echa vaticinios más optimistas si le caes bien.
–Y he dicho –prosigo–, pues voy a buscar una explicación así más fundada, como más científica, y he pensado, qué mejor categoría del conocimiento que el psicoanálisis, que es una disciplina con muchísimo más fundamento.–Chísimo más, dónde va a parar.–Eso pienso yo. Pues oye, ¿te puedes creer que me ha pasado lo mismo? ¡Cada uno te dice una cosa! En la primera página que he leído dice que tengo miedo a perder las energías.–¿Qué energías?–Ah, no sé, las energías astrales, las energías cósmicas, el Feng-Shui, o las energías eólicas, yo que sé, sólo habla de las energías, así en abstracto.–¿Y desde cuándo los psicoanalistas hablan de las energías?–Ah, no sé, Coral, yo ahí ni entro ni salgo, será que son post-freudianos, o lacanianos. Y luego en otra página me han dicho que tengo miedo de que atenten contra mi eros porque soñar con la caída de los dientes augura castración clarísimamente, castración, Coral, y yo me pregunto, ¿qué tendrá que ver el culo con las témporas?
Coral se lo piensa, y finalmente pregunta:
–¿El eros es el culo?
Mi amiga Coral es muy solícita y una gran persona y acumula una gran sapiencia psico-astral en su cerebro, pero le pasa como a mí, que cuando la conversación pasa de los tres minutos, tiende a perder foco. Yo me lo pienso a su vez durante unos momentos, y finalmente respondo:
–Para algunas personas si, pero en mi caso el eros es más bien el pito. Lo del culo con las témporas era en sentido metafórico.–Ah.–Como el eros, que es el pito, pero en plan conceptual.
Se lo tengo que explicar porque Coral, como la saques de la astrología, es que está pez.
–¿Y tienes miedo de que atenten contra tu pito?–Pues hombre, qué pregunta, todos los hombres tenemos miedo de que atenten contra nuestros pitos. Lo de la vagina con dientes y todo eso. Los psicoanalistas es que son un poco machacones con este tema. A mí me quitas el pito, Coral, y me quedo en muy poquita cosa.–Ya, a todos os pasa lo mismo.–Pero vamos, que no le veo yo relación a eso con caérsete los dientes. Si tuviera miedo a perder el pito soñaría que se me cae el pito. Vamos, te lo digo yo porque me conozco y soy un ser humano bastante simple en este sentido, no creo que el subconsciente se me vaya a andar con metáforas.–Eso pienso yo también.–Eso lo pone también en otra página, porque luego he dicho que al fin y al cabo el psicoanálisis es la gran falacia del siglo XX, y me he ido al tema del tarot, que es una categoría del conocimiento muy cuestionada pero milenaria y con mucha más solera que Freud y a la que yo le tengo respeto desde el escepticismo.–Aquí empezamos a entendernos tú y yo.
Maldito la fe que tengo yo en el tarot, pero le digo esto a Coral porque, lo dicho, hay que tenerla contenta, y porque además Coral es tarotera diplomada. No tarotista, no; tarotera. Y diplomada. Insisto en que es muy pulcra con el tema etimológico.
–Y lo que te digo, que en la página de tarot dicen lo evidente, y leo literalmente, pone que ‘ante cualquier sueño relacionado con los dientes debemos plantearnos en primer lugar visitar al dentista ya que dicho sueño podría anticiparnos sobre un daño real como una caries’. Y yo me pregunto, ¿para darme esta mierda de explicación evidente hace falta ser tarotero?–Pues no, la verdad que no, te lo digo yo, que soy tarotera.–Eso pienso yo. Y ahora viene lo acojonante. ¿Sabes lo que dice el tarot sobre que se te caigan los dientes?–¿Qué?–Que es un símbolo de frustración, de castración y de fracaso.–¿Otra vez la castración?–Otra vez. Y claro, se me ha metido un desasosiego, Coral, tanto mentarme la castración, que de verdad, no sé si comprarme una coquilla.–¿Lo qué?–Lo que se ponen los jugadores de rugby entre las piernas para que no castrarse vivos durante el partido. Coquilla. O cojonera, si quieres, pero vamos, coquilla queda más fino.–No te hará falta. ¿Tienes cuarzo?–¿Cuarzo para qué?–Porque el cuarzo es un condensador de energía. Si lo llevas en el bolsillo, actuará como un catalizador energético, amén de cómo poderosísimo amuleto. Y luego ya te echo yo las cartas, y a ver qué dicen.
Me da un poco de impresión que Coral me eche las cartas porque lo hace por el rito santero cubano y te rodea de calaveras de resina y te dice que abras las piernas porque si no no te fluye la energía y a mí verme con las piernas abiertas y rodeado de calaveras con tanta energía emergiendo de la citada parte del cuerpo y fluyendo por todas partes, lo que les digo, que me da impresión. Aparte, que es muy teatrera y siempre parece que está a punto de poseerla un espíritu ancestral africano. Me ha dicho que esto no ocurre y que no confunda el vudú con la santería ni esto a su vez con el tarot, y a mí me cuesta un poco, la verdad, porque ni siquiera encuentro la diferencia entre la astrología y el macramé, como para meterme en tecnicismos.
–Es que no tengo cuarzo, Coral.–¿Tienes algún reloj que funcione con tecnología de cuarzo?–Tengo el que me regalaron por la comunión. Feo como un rayo, pero por detrás pone que es de cuarzo.–Con eso te vale. Sería mejor un cuarzo tallado en forma de pirámide, pero el reloj nos sirve como solución temporal.–¿Y qué hago? ¿Me lo meto en los huevos?–No, Rubén, en los huevos no te metes nada, que manía con llevárselo todo a los huevos. Te lo pones, o lo llevas en el bolsillo, y ya él que vaya catalizando las energías.–Mejor me lo pongo en el bolsillo. Es que, lo que te digo, feo como un rayo.–Bueno, pues en el bolsillo. Y luego vente para mi casa. Te echo las cartas, a ver qué dicen sobre futuras castraciones, y luego te hago una limpieza de aura, que nunca viene mal. Y ya verás, te vas a quedar como nuevo.
Coral es como mi dentista, que tú vas a otra cosa y al final siempre te hace una limpieza, porque nunca viene mal.
–Ay, eso espero.–Que sí hombre. ¿Tienes alcohol? Lo voy a necesitar para la limpieza de aura.–Si. ¿Llevo también hielos y Kas Limón?–Si hombre. Y una schweppes, y una rodaja de limón, y te limpio el aura con un gin-tonic. ¿Tú estás tonto?–Bueno, pero nos podremos tomar una copa, ¿no? No todo va a ser trabajar.–Pues oye, también es verdad.–Pues eso. ¿Ginebra?–Ginebra. Y una schweppes. Y una rodajita de limón, por favor.





Publicado por
El Señor de las Moscas



8 comentarios en el bote:
Los ajetreos veraniegos me han mantenido alejado de este blog más de lo que me hubiera gustado, pero aprovecho que no hay muchas opciones de ocio disponibles a las seis de la mañana en mi salón para ponerme al día y comprobar con agrado que el nivel sigue tan alto como de costumbre. Esta tarde he visto Lost y en ningún momento he experimentado el grado de suspense que me ha proporcionado la historia del búho.
Por cierto, ¿esos misteriosos puntos que hay entre renglones son debidos a la pérfida insistencia de Blogger en no respetar los puntos y aparte tal y como el autor desea que aparezcan? Porque a mí me pasa igual y mire que me jode, oiga.
Estimado Perro Lunar; gracias, compañero, pero note usted que 'Lost' tiene días que muy bien pero otros que diríanse sus tramas emergidas de los privilegiados cerebros responsables de 'Los Misterios de Laura'. Con esto quiero decirle a usted que no todo el monte es orégano, pero se le agredece la fe que deposita en nosotros, ya sabe usted que usted lo peta en esta santa casa.
Y los puntos entre renglones, en efecto, se debe a los prejuicios de Blogger contra el interlineado de toda la vida, yo, de verdad, que no me lo explico. Muérdome los nudillos hasta que de ellos me saco las mini-rótulas -o el hueso que albergue el nudillo, en su defecto-. Una solución quiero.
Yo también he soñado eso de los dientes, pero como no tenía una amiga coralina, la cosa se quedó en nada.
¿Y cuál es el sueño que significa que vas a recibir una herencia? ¿y el de que vas a conocer un atractivo extranjero? ¿Y el que dice que eres amigo-de-tus-amigos?
Ah, que eso es si eres Libra!
Estimada Loquemeahorro, dos puntos: pues no lo sé, porque no soy libra, ergo no soy amigo de mis amigos. Soy tauro, esto es, impepinable testarudo, y de ahí no me saque.
En cuanto a qué sueño significa que vas a recibir una herencia, yo voto por aquel en el que sueñas que vas a recibir una herencia: llámeme simplista, si quiere.
Puff el tema de los sueños. Con relación al tuyo (más o menos) soñé que violaban a una de mis primas pequeñas y que yo castraba al agresor, así sin más (pero nada de castración química: era quirúrgica).
PD: estudio veterinaria y lo de la castración es el pan nuestro de cada día.
Tranquilo, no debe de doler mucho: a los caballos sólo se les administra anestesia local.... (por si te quedas más tranquilo, digo).
Isi; pues no te creas que me quedo mucho más tranquilo. A veces la ignorancia es la felicidad.
La verdad Isi, es que incluso a mí me ha producido un poco de desazón esto de la castración equina
Desazón es poco...
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