... El porqué de una mosca encerrada en un bote: Windows a rajatabla (de Excel)

22 de octubre de 2009

Windows a rajatabla (de Excel)

22 de octubre de 2009



Como algunos de ustedes saben, mi afán de chapa y a mí qué me cuentas no conoce límites. La prosa o, dicho en propiedad, las ganas de rajar se me rebosan por los costados. Por esto precisamente este blog no es el único sitio donde me pongo a contar cosas sin que nadie me pregunte ni maldito lo que le importe. Amén de contar con las debidas herramientas con las que los hijos de la posmodernité aliviamos nuestras psiques descarriadas –que si el facebook, que si el messenger, que si el twitter–, este servidor de ustedes se dedica en ratos alternos, con menos disciplina de la que debiera, a escribir prosa normal, ficción de la de siempre. Con un poco de suerte algún día lejano acabaremos lo que un día empezamos –un manuscrito original del peso y dimensiones de una caja de campurrianas– y tendremos ocasión de que uno a uno todos los editores del país nos digan mira chaval, tira pa tu pueblo.
El caso es que las diferentes tramas del asunto que les comento se me mezclan irremediablemente. No en el buen sentido. En el sentido de hay que ver con Perdidos, qué maravilla, cómo se entrecruzan los plots, qué bien hilado. Ni mucho menos. En el sentido de que escribo, por ejemplo, en una trama. Escribo, escribo, abro paréntesis, escribo, abro corchetes, sigo escribiendo, pongo un diálogo, cambio a tercera persona, escribo, cambio a primera, empiezo otra trama, escribo, ahora una figura, ahora una perífrasis, ahora otra trama, descarrilo, emprendo tournés perifrásticas, se me olvida cerrar corchetes, se le olvida cerrar paréntesis y de repente me doy cuenta de que llevo veinte minutos escribiendo una subordinada. Que, para más pelusa, no tiene nada que ver con la trama donde empezó. Hay gente a la que esto le ha funcionado muy bien. Gente que se apellida García Márquez y gana nobeles. A mí, créanme, esto no me funciona.
Mis políticas para el propósito de enmienda, abandono del churriguerismo de poca escuela e integración en los cánones clásicos incluyen uno, no desayunar fuerte; dos, un paseo de vez en cuando; y tres, no releer pertinazmente Ventajas de viajar en tren como si fuese imbécil. Cosa que de ordinario hago por dos razones. La primera por imbecilidad, lo que les digo. Y la segunda porque paras mises en abyme bien traídos, pues Antonio Orejudo, querida amiga. Y estoy que a ver si descubro cómo coño lo hace. En días de especial entusiasmo por el cerro de Úbeda tampoco descarto un buen Diazepán 0’5 –magistral combinación de relajante con antisicótico: deberían probarlo, mano de santo– o incluso verme Hombres Mujeres y Viceversa. Que no sé a ustedes, pero a mí es una cosa que me deja el cerebro estropeado para el resto de la jornada. Y sobre todo: ceñirme a rajatabla, vuelto a la lid de escriba egipcio, a una tabla de Excel bonita bonita que me estoy confeccionando con todas las tramas de la historia bien entrecruzadas y rehogadas a fuego lento, pero perfectamente localizadas en su discurrir y diferenciadas en colores inmunes a mi proverbial daltonismo –es que encima, eso–.
Bueno, pues el caso es que estaba yo el otro día dándole a la tabla del Excel –esto es lo que venía a contar; lo crean o no, hasta aquí era sólo la puesta en antecedentes–, a la tabla de Excel, les decía, primor de croquis que me estaba quedando, cuando en de repente, tachán, me se cierra. Sin guardar los cambios, huelga decir. No es que tenga mucha importancia, porque yo esta tabla de Excel la hago una al derechas una al revés, hoy quito hoy pongo, con el ánimo hacendoso deshacendoso de Penélope tejiendo lo que tejía Penélope –que no me acuerdo qué era exactamente; estoy seguro que no una tabla de Excel, desde luego–. No obstante, aprovecho la ocasión para blasfemar en arameo y acto seguido vuelvo a abrir en Excel. Vuelvo a hacer el croquis y de nuevo, oh prodigios, que se me vuelve a cerrar. Cómo te has quedado. Tiemblan los cimientos del edificio al son de mis terribles blasfemias. Vuelvo a abrir, vuelvo a hacer el croquis y vuelve el Excel a irse a tomar por culo. Por Thor, bramo con los puños en alto, y por el cetro de Amenofis y hasta por el Chápiro Verde, que conocerán mi ira. Quienes, no lo sé. Pero la conocerán.
Lanzando estas amenazas estaba yo cuando de repente, flop, me aparece un mensaje de mi propio sistema operativo. Que Windows ha detectado un problema, me dice. No está el horno para bollos, Windows Vista –le digo a mi Windows Vista: hablar de tú a tú con mi Windows Vista mayormente para insultarle es una terapia que hago yo como sustituto a tirar el ordenador por la ventana–. No empieces con tus mensajes absurdos, que no es el momento. Es que Windows ha detectado un problema, insiste. Y Windows está buscando una solución para el problema. Espere, me dice. Y sale una barrita rellenándose, como diciendo, estoy pensando. Espero. Espero. Sigo esperando. Y finalmente me aparece otra pantalla que dice ah no, lo siento, falsa alarma. En efecto, tienes un problema. Pero Windows no puede encontrar la solución. Jódete.
¿Quieren saber cuál era el problema, según leí posteriomente en un foro de internet? Pues que resulta que la familia de impresoras, escáneres y multifunciones de la línea C400 de HP es incompatible con Windows Vista. A ver, no es que sea incompatible. Es que si te pones la multifunción como impresora predeterminada, se te cierran sin previo aviso algunos programas de la suite del Office 2007. ¿Todos? No. Sólo el Excel y el PowerPoint. Esto me suena a leyenda urbana, me dije a mí mismo. Cómo va a ser que te deje de funcionar el Excel por instalarte una impresora. Es como comprarte una mesita de noche y que se te joda la cafetera. Probé, no obstante. Cosas más raras se han visto. Como que el Nero no te deje crear menús de DVD –si tienes Windows Vista–. Que a ver para qué quiero un software para crear DVDs si no puedo crear DVDs. O que la reacción del Windows Vista en los portátiles LG cuando le das caña a internet –entiéndase como dar caña al verte un vídeo de Youtube con el Spotify encendido– sea caer en la catatonia, atrancarse, ni para atrás ni para adelante, que ni control alt suprimir ni pollas: hay que apagarlo directamente con el botón de apagar. Y más cosas raras he visto, me dije, en este peregrinar por el monte Calvario con Windows Vista a cuestas. Así que hice la prueba: desinstalé la impresora –dicho propiamente, la borré como impresora predeterminada– y oigan, no vean cómo va el Exce. Va que chuta. Solucionar lo solucioné; ahora que los bramidos y los válganme los cielos que hoy mato a alguien redoblaron en intensidad a los de antes.
Les cuento todo esto porque me he enterado de que Bill Gates, más conocido como el Demonio, saca hoy su célebre Windows 7. El Windows 7 es la nueva moto pintada de verde a vender por la casa Microsoft, maldita sea toda ella hasta su último y más recóndito programador. La burra que se supone devolverá a Microsoft el crédito técnico para que Apple no se le coma la merienda –la merienda somos nosotros–. Y conscientes como son de que después del esperpento técnico que resultó ser Windows Vista, un sistema operativo que ha hecho consumir a la Humanidad, en términos de autorizaciones absurdas, loadings y barritas rellenándose, más tiempo muerto que todas las decenas de ediciones de Gran Hermano de todos los países, todas juntas, conscientes de esto, les decía, y de que por esto precisamente no compraría su Windows 7 ni Antoñita la Fantástica, en Microsoft planean la estrategia de venta que ya caracterizase al anterior sistema operativo. La metida por los ojos. El si o si. El esto lo compras por mis cojones. Retirarán Windows Vista del mercado –ni que decir tiene que Windows XP tampoco se vende ya desde el Vista– y ah, se siente. Jódete y baila. Es Windows 7 si o si. Pero oiga, es que yo quiero un portátil que no sea un macbook. Lo que viene siendo un portátil normal, pero sin Windows. Ni 7, ni Vista, ni pollas. Sin Windows, directamente. Un LG, un Samsung, un Acer, pero sin Windows. Lo siento, de eso no me queda. Vamos, que no hay. Ni hubo. Ni habrá. Y disculpe que le pregunte, pero esto no es a la mercadotecnia lo que el autoritarismo a la política, o es que se me hace a mí. Se le hace a usted, caballero. ¿Se lo lleva puesto o se lo envuelvo para regalo?
Nota informativa supletoria porque si no lo digo reviento: en Microsoft ni van a respetar el compromiso de la migración gratuita de Vista a 7 –adquirida por ellos mismos– ni la imposición de la UE de dejar elegir un navegador que no sea su mierdérrimo Internet Explorer. Bueno, esta última sí que la van a respetar. De aquella manera, pero sí la van a respetar. Porque, sí, nuestras plegarias han sido oídas. Internet Explorer se podrá quitar del sistema operativo Windows 7. ¿Saben cómo? Pagando. No por ponerlo, ojo. Por quitarlo.
En fin; que les escribo hoy sólo para advertirles de que no caigan en el craso error de decir hala, Windows 7. Cómo mola. Les van a intentar vender la burra desde todas partes, empezando por el telediario. Pero sean ustedes fieles a la mano que le da de comer. No se instalen el Bing de los cojones. Mantengan Google. Descárguense el Firefox. Usen Gmail. Pero a Microsoft, ni una perra chica. A ver si con un poco de suerte se hunde y la Humanidad se zafa de su opresión. Como broma, hace tiempo que el tema pasó de castaño oscuro. Disfruten de las ventajas del funcionamiento de las leyes del mercado y vayan por la sombra. Les veo mañana.

11 comentarios en el bote:

loquemeahorro dijo...

Respecto al Windows... qué me vas a contar maríadelcarmen... pero pasemos de eso y hablemos de cosas más interesantes, porque yo he venido aquí a hablar de tu libro.

Qué bien! cómo te admiro! a tí se te ocurren tramas, muchas, muchísimas, tantas como para hacerte un excel!!

Pues haces muy bien en dedicarte a eso, que luego con el trabajo no da tiempo a nada.

pd. En Tristram Shandy no hay orden ni concierto ni hilo argumental ni nada, y es un clásico de la literatura

Sir Di dijo...

Como filólogo que soy debería leerme Tristram Shandy. Vi la peli (ya sé que no cuenta) y me encantó.
Y casémonos ya!!! Que estos días de lluvia me ponen tontorrón.

F. Gordon dijo...

¿Y tú eres de los escritores que ponen un título ya desde el principio a su obra o esperas a terminarlo para bautizarlo?
Y en su caso, ¿cuál es o cuáles son las opciones? seguro que dan para un nuevo post churrigueresco.

S.C. dijo...

Esa tabla de excel tiene que ser para verla!
Voy a empezar a hablar yo también con el windows, porque me estoy dejando una pasta en ratones, jajajaj.
Por cierto, me descojoné vivo el otro día con tu comentario en el que decías que a ti no te importaba decir "lefa" en los blogs: lefalefalefa, lefaca; JAJJAJAJAJA!

sangreybesos dijo...

Yo al Vista lo acostumbré a mis maneras a fuerza de palos. Ni quemar un dvd me dejaba al principio, el muy mamón...

By the way, ya somos unos cuantos los que queremos ver su obra en prosa...

S. dijo...

quiero ver la tabla de excel
Siempre quieren sacarnos el dinero por donde sea,malditos!

El Señor de las Moscas dijo...

Comentamos (hoy no tan prestamente):

Loquemeahorro: no cometa el error de admirarme, amiga, que una cosa es decir estoy escribiendo en serio y otra que me ponga, en efecto, pero from pascuas to ramos. No creo albergar más vida literaria que los aquí presentes. Además, sí, se me ocurren tramas, pero no se me ocurre como acabarlas. Ríase, pero no es moco de pavo. Y Tristam Shandy, en efecto, un clásico; ya les decía yo en el post que hay gente a la que la técnica le funciona, pero hace falta apellidarse, en este caso, Sterne. Y yo me apellido Díaz. Las comparaciones, que son odiosas.

Sir Di: la película, en efecto, es un pasote de película. Tiene usted buen gusto. Volvemos a lo mismo: hace falta apellidarse Winterbottom. Y lo de que nos casemos, le comento: ahora mismo estoy prometido en matrimonio -que no casado: sólo promnetido-, por lo que está usted a tiempo: ya sabe que mis condiciones de señorita repipi inglesa del XIX pasan por que reabra usted su blog. Si no, no hay tu tía.

F. Gordon: Cuanto revuelo con el tema, pardiez. Querida amiga: para empezar, no soy escritor. Un escritor es quien vive es escribir, y a día de hoy, yo particularmente no saco del escribir ni una perra gorda. Y lo del título es siempre un tema farragoso. Yo aún no he puesto ninguno, pero vamos, que mi prioridad primera primigenia es acabar la mandanga. Que falta me hace. Y luego ya pensaremos en titularlo debidamente. Recibirá aviso en esta misma palestra para hacer sus segerencias.

S.C.; estimado posteador. A esta hora, tres y media de la tarde según Greenwich, ya hay quien me ha preguntado qué tipo de cosas voy yo escribiendo por los posts de otros blogs. No se ha atrevido a hacerlo personalmente, pero preguntar, ha preguntado. Con cara de pasmo y fascinación, por añadidura. Y es que, en efecto, qué remilgos me tiene usted para qué determinados palabros, caramba, diríase que en su blog no dice usted lo que le sale del arco de Trajano.

Sangreybesos: volvemos a sacurdirnos la chorra metafóricamente speaking: ya he tenido ocasión de decirle que más son las ganas que tengo yo de ver la suya primorosamente editada en collector's edition en Seix Barral. Mi agente literario de confianza, a la postre ser imaginario de mi propia invención en tardes toreras que yo tengo, me desaconseja publicar antes en el blog. No por miedo al plagio, amos no joda: porque si no gusta me pego un tiro.

S: y usted que lo oiga. ¿Ha encontrado usted ya al hombre perdido?

Mr.Incógnito dijo...

Eones han transcurrido desde que acampé en las verdes praderas de Güindous XL. Y ya he perjurado, como bien apunta con el puño en alto en pleno arrebato dramático, que no me moverán de allí.

Otra cosa es que llegue el día que me vea mandando correos electrolíticos frotando dos palos. Ya haremos, según me pille el cuerpo.

Luc dijo...

Señores:
Microsoft es el demonio capitalista pero, como los demás, haré caso omiso y me centraré en el vislumbre de un nuevo éxito editorial como el suyo.
Ya lo estoy imaginando: lo de sus subordinadas será una asignatura troncal en futuras filologías. Y sus post serán editados postumamente en ediciones de lujo a lo Montaigne.
Será por ánimos!
Un saludo

Yopopolin dijo...

te habia perdido la pista y te vuelvo a encontrar mas ironico y divertido que nunca! lo que me he reido con lo de comprarse la mesita y joderse la cafetera... jajaja, es que manda webs!

Ya se sabe, Microsoft = mierda.

saludos

El Señor de las Moscas dijo...

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