... El porqué de una mosca encerrada en un bote: Diálogos Imposibles IV

18 de noviembre de 2009

Diálogos Imposibles IV

18 de noviembre de 2009
Marty McFly abre la puerta de su Daelorian, aún humeante, y sale fuera. Plano General. Se encuentra en pleno Moulin Rouge, a finales del siglo XIX. El local está abarrotado de gente bailando y riendo. Una conga, capitaneada por Satine, pasa a su lado. Satine le coge por la cintura. Plano medio.
SATINE –Huy. ¿Y tú quién eres? Me suenas un huevo.
MARTY– Hola. Me llamo Marty. Marty McFly.
SATINE– ¿Really? Vaya nombre chungo. Yo diría que eres Michael J. Fox antes de que le diera el telele.

MARTY– Bueno, es que soy Michael J. Fox interpretando a Marty. Y tú a mí no me suenas nada, oye. ¿Quién eres?
Satine mira a Marty fijamente.
SATINE –Antonio Resines, no te jode.
MARTY –Ay hija, yo que sé.
SATINE –Soy Nicole Kidman, palurdo.
MARTY –Ya. ¿Y te interpretas a ti misma, o cómo?
Satine vuelve a mirar a Marty.
SATINE –No. ¿Te crees que soy John Malkovich?
MARTY –No, pero como vas así de divina digo, no sé.
SATINE –Voy así porque interpreto a Satine, la cabaretera principal del Moulin Rouge. Retrasado.
MARTY –¿Satine? Ése sí que es un nombre chungo.
SATINE – Ya, bueno. Es que es simbólico, ¿sabes? Es por hacer el juego de palabras con ‘Satán’: Satine-Satán. Es que represento la lujuria, la perversión, el hacer cochinadas. Por eso me han puesto ‘Satine’. Ya ves que siempre me meto en películas con mucha enjundia intelectual.
MARTY –Ya veo, ya.
SATINE –Y luego me lío con el protagonista, que se llama Christian, que es un nombre así como contrapuesto, simbólicamente speaking.
MARTY –Ya.
SATINE –Que por cierto, lo interpreta uno que se apellida McGregor. No me preguntes cómo se llama, porque tiene un nombre muy raro, pero se apellida McGregor. Si quieres te lo presento. Lo mismo sois parientes. Por el Mc, lo digo. Y por lo pelirrojo. Y por lo encanijado, también.
MARTY –Sí, bueno, no sé. Es que yo soy más irlandés y él es más de Escocia. Qué te iba a decir, ¿y qué estás haciendo aquí?
SATINE –Un musical. No me ves, qué pintas llevo.
Marty observa la indumentaria de Satine. Plano medio.
MARTY –Bueno, vas de época.
SATINE –Si, de época. De época, y muy imaginativa. Se lo dije al director el otro día, le dije, Buz Luhrmann, una cosa te voy a decir: voy echa una mamarracha. Voy maquillada a lo siglo XVIII pero llevo un sombrero de copa del XIX con unas lentejuelas de cabaret claramente estilo años veinte, Buz, y un corsé así de época victoriana pero con las cachas al aire, y con un pololo del XVIII y con medias negras de femme fatale de los sesenta, Buz, menudas pintas, sólo me falta ponerme un yelmo medieval y un i-pod para llevar algo de cada época. ¿Y sabes lo que me contestó, el muy mamón?
MARTY –Qué.
SATINE –Que es que soy un alter ego de Sarah Bernhardt, que era ella muy espantaja de por sí, y que es que además en esta película nos tomamos licencias. ¡Licencias, dice! ¿Pero quién se cree que es, el Buz Luhrmann este? ¿Kubrick? Te lo digo no por nada, porque yo he trabajado con Kubrick, ¿tú has trabajado con Kubrick?
MARTY – Si hombre. Y con Fassbinder. Y con Truffaut. Y con Jim Jarmusch, no te jode.
SATINE– ¿Con quienes?
Marty mira a Satine. Plano medio.
MARTY– Que no, que no he trabajado con Kubrick.
SATINE –Eso me pensaba yo. Bueno, pues yo sí, y una cosa te digo: muy genio excéntrico y todo lo que tú quieras, pero te vestía normal, coño. A mí Kubrick me tuvo media película en bragas, las cosas como son; pero en bragas. No con unas enaguas amarillas.
MARTY –¿En ésa que salías con Tom Cruise que se metía en una secta satánica que hacían orgías y sonaba una música muy chunga y luego estaban todos en el ajo y al final te pregunta, nos están vigilando, qué hacemos, y tú dices, follar, y ahí se acaba la película?
SATINE –La misma.
MARTY –Pues oye, no entendí un carajo.
SATINE –¡Ja! Ni yo, nos ha jodido. Porque es una película buena. Es que hay que leerse el libro del austríaco ese, Schnit… Schzin… Esczich… Bueno, el austríaco que escribió el libro.
MARTY –¡Joder con leerse el libro! Con 2001, hay que leerse el libro; con Lolita, hay que leerse el libro; con la Naranja Mecánica, hay que leerse el libro. ¿Ése hombre no sabía hacer una película sin que hubiese que haberse leído antes media editorial Anagrama?
SATINE –¡Bueno, pues te lees el libro y punto! Yo es que hago muchas películas de leerse el libro, soy así de genial. ¿Has visto Las Horas?
Marty se mira el casio. Primer plano.
MARTY –Si, es tardísimo, y nosotros aquí dándole a la casqueta.
SATINE –Las Horas la película, ignorante.
MARTY –Ah. No.
SATINE –Pues ahí también hay que leerse el libro. Interpreté a Virginia Woolf con una nariz postiza para que mi belleza natural no eclipsara al personaje. Ni al personaje ni a Meryl Streep y la otra, Julianne Moore. Una bellísima persona, Julianne Moore, por cierto. Tiene la cara un poco cuadrada, es así como cascuda: pero muy bella persona y muy campechana.
MARTY –Ya. Mira, belleza natural tenías en esta parte de tu filmografía. En Moulin Rouge!, en Los Otros, en Dogville. Luego ya te empezaste a operar y te dejaste de parecer a ti misma. Normal que te pongan narices postizas.
SATINE –Bueno, mira, vete a la mierda. ¿Y tú de donde sales, con esas pintas? Que yo voy tan cargada de cosas que pareceré Sarah Bernhardt o el burro Tozudo, pero tú vas de un ochentero que quita el hipo. Y no de ochentero-vintage-moderno de los que molan, no no: de ochentero-ochentero. Seguro que hasta llevas calcetines blancos.
Satine le remanga la pernera del pantalón a Marty. Marty lleva calcetines blancos.
SATINE– ¡Ahí está! ¡Toma ya! ¡Escayolado que vas!
Marty se sacude el pantalón con gesto digno.
MARTY –Es que soy de los ochenta genuino, so gilipollas. He venido en mi Daelorian que viaja en el tiempo para rescatar a mi amigo, el científico Emett Brown, que está perdido en 1895 el salvaje Oeste.
SATINE –Ah muy bien. Pues te has colado, nene, porque esto es 1895, pero estamos en París.
MARTY –Ya, me lo estaba imaginando. ¿Y por qué estamos hablando en inglés?
SATINE –Pues porque esto es una película australiana, Marty, no querrás que hablemos en euskera.
MARTY –Ah, ya. Claro.
SATINE –¿Ése es tu coche?
La conga vuelve a pasar al lado del Daelorian, empotrado contra una de las paredes del Moulin Rouge. Debajo del coche asoman los pololos de una bailarina de cancán.
MARTY –Si. Me parece que he atropellado a una bailarina.
SATINE –Da igual, son todas putas. ¡Ay, me encanta esta canción!
En el local suena una poderosa voz que dice:
PODEROSA VOZ –¡NO ROMPAS MÁS, MI POBRE CORAZÓN!
Toda muchedumbre se ordena en filas y empiezan a bailar con una mano agarrada al cinturón y la otra al sombrero.
PODEROSA VOZ –¡SI QUIEBRAS POCO MÁS, MI POBRE CORAZÓN, ME HARÁS MIL PEDAZOS QUIERELÓ!
SATINE –¡Baila, coño, tío sieso! ¡¿Tú no querías ir al Oeste?!
Marti se pone a bailar junto a Satine. Plano general.
MARTY –Oye. Yo pensaba que poníais otra música aquí. Que Fatboy Slim os hacía remezclas updated de temas así en plan buenos, y hacíais cancán con samplers de Beck y de David Bowie y luego un número que era un émulo de uno de Marilyn Monroe y en fin, que esto iba a ser otra cosa.
SATINE –Ya. Es que esto se ha puesto muy comercial últimamente. Muy pachanga. Pero total da igual, bailamos lo que nos echen, si vamos todos puestos de opio, como si ponen Azúcar Moreno.
MARTY –¿Lo dices en serio?
SATINE –¿Qué si lo digo en serio? ¡Ja! ¡Mira!
Satine se remanga una falda imaginaria, se inclina levemente hacia delante y da pequeños saltitos hacia atrás. Plano medio.
SATINE –¡Dale marcha al corazón qué caramba! ¡Dale cuerpo al vacilón qué caramba! ¡Só-lo-se-vi-ve-u-na-vez!
MARTY –No digo lo de Azúcar Moreno, digo lo del opio... ¡Satine, deja de bailar!
SATINE – ¡One, two, three, caramba!
Marty agarra a Satine de un brazo. Plano medio.
MARTY –Que te digo que si es verdad que os ponéis de opio.
SATINE –¿En serio? ¡Ja! Si me pongo como las Grecas. ¿Tú no?
MARTY –¿Yo no, el qué?
SATINE –¿Perdona?
MARTY –Que si yo no, ¿qué?
SATINE –¿Ein?
MARTY –Vale, lo dices en serio.
SATINE –Luego ya viene el momento final de la noche, el número estrella, que yo me encaramo otra vez al columpio ése como una mona y cantamos todos el rave final, que salen todas las bailarinas de cancán enseñando la runfeta y que ya es el clímax, vamos, el despiporre, y últimamente lo hacemos con el cancán de Offenbach pero mezclado con un sampler de Carnavalito.
MARTY –¿La tradicional andina?
SATINE –Si, pero la versión de King África, que es más movida. Y el gordo ése hiperactivo del traje rojo, ése de ahí…
MARTY –Jim Broadbent.
SATINE –Como se llame. El gordo. Bueno, pues ese grita ¡Fiesta de la Quebrada humahuaqueño para cancán! ¡Can-cannn can-cannnn! Y no veas, la gente se vuelve loca. Y él ni te cuento. En la versión original de la película hasta volaba.
MARTY –¿Volaba?
Satine afirma con rotundidad. Plano general.
SATINE –Volaba. Pero lo cortó el productor en el final cut porque dijo que las licencias de época, pase, el techno, pase, que Tolouse-Lautrec tenga acento puertorriqueño, pase, Kylie Minogue vestida de Campanilla, pase, la luna cantando y con la cara de Plácido Domingo, pase: pero que gordos volando, eso sí que no. Que estaríamos buenos. Que esto parecía Tigre y Dragón. Y eso que el que volaba no era un chino: era un gordo. Sale en el DVD, por cierto, por si lo quieres ver. El gordo volando, digo, no el chino. Aquí no salen chinos. Sólo faltaba.
MARTY –Ya veo. Oye, no creo que me vaya a quedar hasta el número final. Me voy a ir yendo.
SATINE –Es que si no tomas opio, normal, hijo, esto se queda en una verbena de pueblo. Llevo un poco el corsé, si quieres. La primera es gratis.
MARTY –No gracias, no es por eso. Bueno, también. Pero vamos, es que tengo que rescatar a mi amigo Doc del Oeste.
SATINE –Ah claro. ¿Y cómo piensas ir?
MARTY –No lo sé. Creo que se me ha jodido el condensador de fluzo cuando he atropellado a la bailarina. Me da un poco de pena por ella, por cierto, dejarla ahí atropellada con las piernas asomando. Parece la bruja del Oeste. Además, creo que no está muerta.
Marty mira a la bailarina atropellada. Entre el montón de pololos que asoma por debajo del coche, una pierna de la bailarina tiembla un poco.
SATINE –Si quieres le digo a mi ex-marido Tom Cruise que la reviva.
MARTY –¿Tom Cruise está aquí?
SATINE –Por ahí andará. Interpretando a Lestat, el célebre vampiro de Entrevista con el Vampiro, que también venía a París en 1895. Y como sólo puede salir de noche, por aquello de no derretirse como un gremlin, viene mucho al Moulin Rouge. Porque dice que es lo único que abre, pero vamos, entre tú y yo, viene porque aquí hay mucho mariconeo, a ver qué se cuece. Es que los vampiros de la época de Entrevista con el vampiro, de principios de los noventa, eran así, ¿sabes? Muy guapos y muy elitistas y muy elegantes, pero un poco sodomitas. No como los de ahora, que son vampiros machotes y rugen y se pelean con hombres lobo, que entre tú y yo: ya no hay vampiros como los de antes.
MARTY –Ya.
SATINE –Y eso que le he dicho, Tom, no vengas, que Van Helsing se ha enterado y se está pasando mucho por aquí a ver si te ve, y ya sabes la inquina que le tiene a los vampiros. Y no el Van Helsing Anthony Hopkins, no: el otro. El hortera. En buena hora se lo dije: ahora viene todas las noches, súper arreglado, el tío, ¿te lo puedes creer?, con el pelo engominado y todo. Y yo le he dicho, Tom no me mientas, a ti te gusta Van Helsing. Y él dice que no, y yo, que si, Tom, que a mí no me la cuelas. Que a los maricones os gusta mucho Hugh Jackman, que es que veis unas patillas y se os van los ojos. Y el tío nada. Como el que oye llover. Por cierto, Marti, ¿tú no serás también de la cáscara verde?
MARTY –No no, que va.
SATINE –Menos mal. Es que hijo, entre que soy un poco diva gay y que está aquí metida toda la vanguardia francesa, no hay por donde meter mano. No mojo el churro. Y eso que soy puta.
MARTY –Huy. ¿Puta?
SATINE –Si. Pero vamos, de alto copete. Cortesana. No como ésa del coche.
Satine señala a los pololos que asoman debajo del coche. La pierna ya no tiembla.
MARTY –Ya. Satine, que me voy, mira a ver si me puedes despejar esto un poco para que dé marcha atrás con el Daelorian.
SATINE –¡Ja! ¿Despejarte esto? Esta muchedumbre no se mueve de aquí hasta las seis de la mañana. No los sacas ni con agua caliente.
MARTY –Pues yo necesito espacio para maniobrar, porque aún llevo la ele y no me sale bien la marcha atrás.
SATINE –Pues te jodes, Marti McFly, haber aterrizado en otro sitio. Te vas a la barra, te pides un botellín de agua y te esperas a que acabemos la noche allí calladito y sin dar por culo. Y ya cuando echemos a la gente a su casa, te coges el coche y te vas al Oeste o a la mierda, donde tú quieras. No me quieras joder el show nada más llegar.
MARTY –Bueno, coño, no te pongas así…
SATINE –Me pongo como me da la gana.
Repentinamente, unos potentes fogonazos iluminan el espacio aéreo del Moulin Rouge, y aparece en el aire una locomotora voladora.
SATINE –¡Hostia, un ovnis!
MARTY –¡No! ¡Es Doc!
Doc aparece por la ventana de la locomotora saludando con el gorro.
DOC –¡Hola Marti! ¡Mira, construí esta locomotora del tiempo para venir a buscarte! ¡Funciona a vapor!
MARTY –¿Cómo me has encontrado?
DOC –Metí tus coordenadas y aparecí aquí. Cuánta gente hay aquí, por cierto. ¿Estamos en Ibiza?
MARTY –No, en el Moulin Rouge.
DOC –Ah. Bueno, pues sube, que nos vamos, ¡volvamos a 1985!
Marti se sube a la locomotora, que remonta el vuelo y se pierde entre sus propios fogonazos.
Satine se queda mirando al aire con cara de pasmo.
SATINE –Qué pasote de opio que he pillado.

13 comentarios en el bote:

laesti dijo...

Qué bueno lo de Kubrick y qué verdad más grande. Yo de peque vi "2001", no la entendí, me compré el libro, lo leí, tampoco entendí nada, volví a ver la peli, y tampoco entendí nada.
Una cosa te digo: Ewan Mac Gregor no es enclenque, es una MONADATOTAL.

El Señor de las Moscas dijo...

Laesti: note usted que el tono de la égloga es jocoso-satírico; a nosotros tanto nos triunfa 2001 como Ewan, a quien gustosos concedemos la categoría de monada y de gran actor, a la postre. Por triunfarnos, nos triunfan hasta Moulin Rouge y Regreso al Futuro, fíjese lo que le tell you. ¿A que no lo parecía?

S. dijo...

qué pasada.Eres genial.Deberías de hacer un guión pa el cine.

El Señor de las Moscas dijo...

S.: pues mire usted que la menestra de cultura es, en efecto, menestra, y aún asín se marca la chavala unos guiones presuntamente serios de no echar gota. Mi problema es que la industria me hace el vacío, y el ministerio no digamos: sino, ya estaría nadando en millardos de leuros.

S. dijo...

Debería usted de intentarlo señor de las moscas.
Aunque la menestra es menestra y de las malas,pienselo.
Ahora bien,cuando se haga usted millonario,acuerdese de mi.

loquemeahorro dijo...

Grandes verdades salen por su boca, o por su teclado, no sé.
No puedo con Nicole Kidman y su cara de perpetua sorpresa, y su botox y su ... en fin que no puedo.

La peli me he cuidado muy mucho de verla, y veo que ha confirmado mis peores presagios. Antes me los confirmó una compañera de 19 años que decía que era una película "preciosa"

Ah, bueno que Hugh Jackman me gusta a mí también, aunque no vería ese bodrio ni atada. No sé por qué insiste ese chico en salir en plan macarra, con lo guapo que estaba en Match Point tan arregladito él, que yo pensaba "Bueno, a lo mejor es un poco asesinito, pero ¿y lo bien que le queda la ropa?"

S. dijo...

Acabo de caer en que solo con aordarse no me vale,más bien me de algo de leuros.Con algo no me vale....me conformo con 80.000 euros libres de impuestos.
Acabo de caer que aquí no se paga tanto a los guionistas.Qué mala suerte tengo.

El Señor de las Moscas dijo...

S.; es que, eso le iba a decir; no sé cuánto se cree que cobra un cagatintas en España. En todo caso, si sus predicciones se cumpliesen y la cantidad que me soltasen ascendiese a tan astronómicas cotas, no es que le fuese a dar 80000 leuros: es que le pongo a usted un chalé en Roquetas de Mar, oiga.

Loquemeahorro: oiga, que a mí Moulin Rouge me husta un güevo. Pasé por una fase más entusiasta, pero aún así, la encuentro bastante aceptable. Y Hugh Jackman anyway, querida amiga, pertenece al selecto grupo de seres humanos que porque ellos lo valen tanto de absurdo Van Helsing como de súperhéroe macarra o de señor formalito; como si se pone un alga en la cabeza, mire usted.

Sir Di dijo...

jajajajaja, me encanta. Me imagino a la Kidman bailando por Azúcar Moreno y me parto.

Mis profes del insti me llevaron a ver Moulin Rouge en una sesión matutina y me encanta, Hugh Jackman, mucho mejor.

Lo del Coche atropellando a una Puta, es un poco versión (automovilística y alocada) de El Mago de Oz.

Sini dijo...

Im-presioante! Gracias por atender las súplicas de sus seguidores y deleitarnos de nuevo con un Diálogo Imposible.
Con 2001 no era imprescindible leerse el libro... si te veías 2010 te la explicaban enterita. Son películas para ver con apuntador, ahora sí, de Eyes Wide Shut ya puede ser bueno el libro...(otro para "pendientes").
Aplausos con las orejas!

Sean Bauer dijo...

Dios, que movida, ¿no? jajaajaja

Me ha gustado mucho, se nota la trabajera xDDD

Isabel dijo...

Qué blog más currado, oiga.
Vengo aquí por la recomendación de tu amigo Ángel, y no me ha dado tiempo a leer todo, ni mucho menos, pero porque dices mucho coño y por ser amigo de Ángel (también porque no me ha dado tiempo a socializar con bloggers, y es justo y necesario), te sigo.

El Señor de las Moscas dijo...

Y comentamos finalmente:

Sir Di: ya lo he dicho yo, que las aptitudes de Nicole Kidman están desperdiciadas. Si hiciera un disco de duetos con Azúcar Moreno, por ejemplo, dígame ahora mismo que no sería un éxito de ventas fulminante.

Sini: gracias. Sepa usted que ya preparamos el siguiente. Y lo de 2010; pues no me ví la pinícula, oiga. Me leí el libro, para variar, y se me quitaron las ganas de seguir indagando. Luego me leí 2063 -del que no hay película- y desaparecieron fulminantemente. Y luego me leí 3001 y me dieron ganas de morir defenestrado.

Sean Bauer; gracias, oiga. Ha sido de los más flojos, pero prometemos remontar en sucesivos. Tiene una sección dedicada expresamente al fenómeno. Sea bienvenido, por cierto, y considere ésta su casa.

Isabel; y eso que decir mucho coño, según decía mi madre, suele servir justamente para lo contrario. Coño y seguido. Mi amigo Ángel es que me hace unas campañas de promoción que no se pagan con ninero, oiga. Coño y aparte.

Considere también ésta su casa y esperamos verla en sucesivas. Coño y final.

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