... El porqué de una mosca encerrada en un bote: 1/10/09

27 de octubre de 2009

La vida en Technicolor (II); el porqué de un caballo verde -encerrado en un bote-.

27 de octubre de 2009


En la afoto: 'Die großen blauen' y 'Blaues Pferd I', ambos de Franz Marc. En 1911, a Marc le dio por ponerse a pintar caballos azules uno detrás de otro y fundó, junto a Kandinski, lo que se llamó Dier Blaue ReiterEl Jinete Azul–, uno de los más celebrados movimientos del expresionismo alemán. Y nadie montó tanto escándalo, oiga.
Hoy recogemos el testigo que nos lanzamos anteayer a nosotros mismos y les contamos la historia de cuando pintamos el caballo verde y nadie supo nunca si esto constituyó una gran genialidad o una gran cagada.

La vida en Technicolor (I)

Me encontraba yo el otro día navegando por los procelosos mares de internet cuando, voi-là, me encuentro con la siguiente afoto. Presten atención.


26 de octubre de 2009

Caja Madrid (o Cuántos buitres caben en una cabeza de alfiler)

26 de octubre de 2009

Corromper.
(Del lat. corrumpĕre).
1. tr. Alterar y trastrocar la forma de algo. U. t. c. prnl.
2. tr. Echar a perder, depravar, dañar, pudrir. U. t. c. prnl.
3. tr. Sobornar a alguien con dádivas o de otra manera.
4. tr. Pervertir o seducir a alguien.
5. tr. Estragar, viciar. Corromper las costumbres, el habla, la literatura. U. t. c. prnl.
6. tr. coloq. Ar. y Nav. Incomodar, fastidiar, irritar.
7. intr. Oler mal.
Me había propuesto no comentarles a ustedes nada del tema, principalmente porque cuando hablamos de política está demostrado empíricamente –tengo una página web que me demuestra cosas empíricamente; ya les he contado que tenemos un único lector en Estados Unidos y que con toda probabilidad es Gwyneth Paltrow–, está demostrado empíricamente, les decía, que cuando hablamos de política los ratings de audiencia de este blog se desploman como cuando ponen toros en La 2. Esto les honra tanto a ustedes como a los espectadores de La 2, si los hubiera. Los únicos que lo celebran son mis padres, fíjense ustedes, que cuando escribo sobre política me llaman y me dicen ah, pues me gustó mucho esto que escribiste sobre tal o sobre cual. Y no porque a mis padres les guste la política, ojo; lo que no les gusta es que escriba diálogos entre Robin y Ricky Martin, o que me ponga aquí a contar aventuras y desventuras de cuando voy a la farmacia a comprar condones. No les culpo.

22 de octubre de 2009

Windows a rajatabla (de Excel)

22 de octubre de 2009



Como algunos de ustedes saben, mi afán de chapa y a mí qué me cuentas no conoce límites. La prosa o, dicho en propiedad, las ganas de rajar se me rebosan por los costados. Por esto precisamente este blog no es el único sitio donde me pongo a contar cosas sin que nadie me pregunte ni maldito lo que le importe. Amén de contar con las debidas herramientas con las que los hijos de la posmodernité aliviamos nuestras psiques descarriadas –que si el facebook, que si el messenger, que si el twitter–, este servidor de ustedes se dedica en ratos alternos, con menos disciplina de la que debiera, a escribir prosa normal, ficción de la de siempre. Con un poco de suerte algún día lejano acabaremos lo que un día empezamos –un manuscrito original del peso y dimensiones de una caja de campurrianas– y tendremos ocasión de que uno a uno todos los editores del país nos digan mira chaval, tira pa tu pueblo.

20 de octubre de 2009

El amor en los tiempos del i-phone

20 de octubre de 2009
Reza el principio fundamental que rige toda pulsión amorosa que es condición sine qua non para su génesis que la persona amada tiene indefectiblemente que no amar a la persona amante. Dicho más propiamente: que la fuerza primigenia que mueve las poleas de la cuestión amatoria es que ni puto el caso que nos hagan.
Se lo crean o no, esta gran verdad del pensamiento humano se la escuché yo a Ana Rosa Quintana. Si si, a la mismísima Ana Rosa, un día que tuvo el acceso espiritual allí en plató, en su propio plató de su propio programa, El Programa de Ana Rosa, en riguroso directo. Y no encontró mejor manera para aliviar sus urgentes necesidades místicas que soltando esta máxima según le vino. Raca. Como las soltaba Sócrates, pues así. Sin venir a cuento. Y así se quedaron sus contertulios, claro: patedefuá todos ellos. Ay la hostia, decían sus caras. Qué se nos rompe el raccord, Ana Rosa, el raccord, el timing, el tono y todo ello. Y así me quedé también yo mismo, en mi mismo salón de mi misma casa, en mi misma mismidad: patedefuá también. Y pensé, ay la hostia, esta mujer está lela, esta mujer está boba, esta mujer es que se ha desayunado un gin-tonic o si no no me lo explico. Luego maduré, me volví místico y leí a Paulo Coelho y me di cuenta de la gran verdad subyacente en la máxima anarrosesca. Le cogí respeto a Ana Rosa Quintana, mira tú. Pensé huy, quien sabe, lo mismo está esta señora aquí emitiendo dogmas inapelables del devenir del pensamiento humano y sus coetáneos partiéndonos el culo de ella porque resulta que está adelantada a su tiempo. Y nosotros diciéndole Ana Rosa, gilipollas, que eres una ridícula y una gilipollas. Y Ana Rosa pensando ya ya, reíros, a ver si os reís tanto cuando mis teorías se llamen el Anarrosismo y sean la fuente de todo razonamiento en Occidente, dentro de trescientos años. Como le pasó a Sócrates. Que le escupían por la calle y le decían Sócrates, tontolaba, andamamarla, y cosas peores. Y mira ahora. Luego Ana Rosa soltó su célebre frase del somos negros, confirmé que es gilipollas profunda y ahí acabó nuestro idilio intelectual.

18 de octubre de 2009

Pensamientos animados por un cruasán. ¿Sueñan las señoras con Tejeros electrónicos?

18 de octubre de 2009
Esta mañana, vista la dominguez mañanera y soleada, he salido por la mañana a leerme el periódico, tomarme un café, esas cosas.
–¡Hola! –le digo al camarero de mi bar de confianza con alegría mañanera–. Me puedes poner, por favor, un zumo de naranja recién exprimido, un café con leche y una napolitana de chocolate.
El camarero me mira como si hubiera pedido la cabeza de su madre, la madre del propio camarero, en una bandeja. Ya les he dicho en alguna ocasión que en mi bar de confianza me odian porque leo El País y el Público y otros panfletos de propaganda comunista.
–No tengo zumo exprimido. Sólo de bote –me replica él–.

15 de octubre de 2009

Mal de muchos

15 de octubre de 2009
Me van a llamar tonto, pero a mí los males de muchos me consuelan cosa mala. De hecho, nunca acabé de encontrarle el fundamento al proverbio chino que dice lo contrario. Y es más; actualmente, mi único incentivo para no abrirme las venas en primoroso tajo de crouched al bies por no conseguir trabajo ni entrando en el INEM a golpe de recortada es que la mayoría de los amigos de mi misma edad están en la misma situación.
Esta tarde estaba yo dejándome la juventud en InfoJobs cuando en de repente me ha llamado por teléfono mi amiga Marta. Que acaba de ingresar en el fascinante mundo de enviar currículos a diestro y siniestro, me dice. Enhorabuena, le digo; ya somos cuatro millones. Y que va a enviar un par de ellos vía e-mail, pero que no se le ocurre qué escribir en el propio e-mail, y que como tú tienes un blog, me dice, lo mismo tienes más inspiración. ¿Quieres una carta de presentación?, le pregunto. No, responde. Algo más en plan breve. En plan no dar el coñazo. En plan qué guapa soy y que tipo tengo, pero sin contar mi vida y obra. Si quieres, le comento, te dicto lo que pongo yo siempre en mis remesas de e-mailes. Que es muy estándar y muy formal y muy qué educación tengo, oiga, que se note el colegio de pago. Dicta, me dice, estoy delante de la pantalla del ordenador.

8 de octubre de 2009

Italia para los italianos

8 de octubre de 2009
Ayer supimos que las altas instancias de poder judicial italiano han rechazado la constitucionalidad del Lodo Alfano. El Lodo Alfano es una ley que se inventó Berlusconi al comienzo de su tercera legislatura, que inmuniza al primer ministro italiano contra todo proceso legal. Esta ley no tendría mayor trascendencia si el primer ministro italiano fuera, por ponerles un ejemplo, Verónica Forqué. O el power panger rosa. Pero no, oh sorpresa. El primer ministro italiano es el propio Silvio. Que pillín.

 En la afoto: Silvio Berlusconi vestido de vídeo de presentación de concursante de Gran Hermano. Para que sepan de quién hablamos.

7 de octubre de 2009

Un acceso de autobombo lo tiene cualquiera

7 de octubre de 2009
No se confundan. Vale que en mi fervor autopropagandístico me haya confeccionado un slide show o carrusel sensacional-amarillista tanto en lo estético como en el concepto. Vale que el autobombo nos guste más que a una ristra de tontos una camioneta de lápices. Pero de momento nuestros photoshops tienen más enjundia que el que nos precede. Y más capas. Y de momento, en nuestras campañas de márketing conservamos algo más –sólo un poco más– de sentido de la sutileza.
El motivo para colgar el JPG que nos precede es que este humilde blog ha sido distinguido con el cuarto puesto en un ránking de mejores blogs. Esto no tendría más funfún de no ser porque la última vez que este blog apareció en una lista fue en la de los premios 20 Blogs, malditos sean, en el puesto número ciento ochenta y dos, nada menos. Cosa que, no me lo nieguen, les hablo como blogmaster y como persona humana, aparecer en una lista de algo, lo que sea, en el puesto ciento ochenta y dos es como para llamar a tu madre, decirle mamá gracias por todo, bajar las persianas, ponerte música de Wagner –en un estéreo, a ser posible, o una gramola; en todo caso, algo con más empaque poético que el Spotify de los cojones–, coger una copa ancha tipo coñac, servirte en ella una buena copa de Fairy Poder-Antigrasa –no hace falta que escatimen los ahorros en una marca blanca, que se están suicidando, vamos a no ser tan miserables–, bebértela e intentar morir de la forma más poética que te permita el propio hecho de estar bebiendo Fairy. Una muerte poco romántica en si misma pero efectiva cosa mala, según dicen.

6 de octubre de 2009

De arranques y tesituras (o Elogio de InfoJobs)

6 de octubre de 2009
No sé si ustedes se han visto alguna vez en la tesitura de buscar trabajo en un país con una tasa de paro que va para el veinte por ciento. Yo particularmente sí.
En un increíble arranque de autocontrol y perspectiva, he decidido no obsesionarme con el tema. Increíble es el arranque no en sí mismo, yo soy muy de los arranques; es increíble por lo inusitado, dado que viene de mí. Que soy tan de arranques como del pensamiento centrípeto y de los que los profesionales llaman ‘ideas parásitas’, concepto psiquiátrico que su propio nombre indica, para qué ponernos a dar explicaciones. Muy del razonar machacón y de vuelta la burra al río. Y en vista de que la última vez que pasé por este bautismo de fuego del hombre occidental normalmente constituido, el de no tener trabajo y no poder disfrutar debidamente de las comodidades que a uno le ofrece la vida metropolitana, mi cualificado equipo de psicólogos y muy especialmente mi psicólogo en jefe, que es mi madre, me ha recomendado por la salud de todos, aseguró, que relaje un poco los esfínteres, en su acepción metafórica, y en el plano de lo literal, no joder tanto con el tatachín, Rubén, que me pones la cabeza loca con tus neuras. Cosa cierta porque yo no concibo la neura si no es enneurando a los demás. Si no, a mí que me expliquen para qué sirve.

1 de octubre de 2009

Apología de la Biodiversidad II. Acto 3. La impertinencia de una araña

1 de octubre de 2009
Regresamos tras una etapa de mutismo por la cual nos disculpamos en primer lugar ante los lectores. Mil quehaceres nos han hurtado el tiempo y hemos tenido que partirnos el cobre en desfaciendo entuertos de todo tipo. En todo caso veo que no se han aburrido y han tenido tiempo de divagar en el post e introducir diversas variables dramáticas a la trama. Eso está bien. Que si la araña nos había vencido, que si habría que acudir al rescate pertrechados de furioso bote de KH-7… Ríanse, pero así de igual de a lo tonto a lo tonto son los brainstormings en los que se fraguan las grandes ficciones de nuestro tiempo, como Perdidos, The Office o Física o Química.
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