... El porqué de una mosca encerrada en un bote: Razones para un regreso

26 de enero de 2010

Razones para un regreso

26 de enero de 2010
Dirán ustedes que a ver qué asuntos tan importantes son esos que me tienen sin escribirles ni una mísera palabra desde hace casi dos meses. Dirán ustedes que quién nos ha visto y quién nos ve, que unas temporadas les tengo de a tocho el día, acumulándose los posts uno detrás del otro, uno otro otro otro, qué ritmo, señora, qué logorrea, qué hincharse de rajar, y que de repente fus, mira tú, mutis por el fórum, silencio absoluto. Cri-cri cri-cri. Y así dos meses. Ni mu, el muy gilipollas.
Dirán ustedes que esto ni son formas ni son nada, perdona, o semos o no semos, pero no jodas, que así no vamos a ninguna parte, que no les cuido y que esto ni es un blog ni una mosca ni un bote: esto es el chocho de la Bernarda. Bernarda’s pussy, por si hay alguien de Cuenca.

Pues si, oigan, qué quieren que les diga: que tienen ustedes toda la razón. El ustedes figurado, entiéndase: hay un ustedes más literal. Ha habido entre los ustedes figurados ustedes literales y físicos, esto es, ustedes con brazos y cejas y esas cosas, ustedes, les decía, que han preguntado directamente que qué coño te pasa que ya no escribes. Alegando para ello, la mayoría, verse sumido en un estado de ascuas aunque, no se crean, también ha habido quién legítima preocupación por mi persona. Bien fuera preocupación por la persona física –por si me hubiera atropellado un coche, por ejemplo, o un trolebús, o un montgolfier del siglo XIX–, preocupación por mi persona espiritual –por si le hubiera yo dicho ojos tienes morena a, pongamos por ejemplo, el cantante de The Killers, o al de Muse, o a Andoni Ferreño mismamente, y anduviera yo a quehaceres más provechosos que estar aquí tecleándoles a ustedes paridas, que es a lo que estamos, no nos engañemos– y por último, preocupación por mi persona artística. Esta última es la que más me gusta porque ya saben ustedes que yo hago como que tengo movidas intelectuales profundas y pesares estéticos y cosas de estas que tú eres por ejemplo un genio de la literatura universal, qué te diría yo, Rimbaud, Baudelaire, Ricardito Boffil, uno de estos, y estás ahí venga a crear venga a crear y de repente te entra un pesar estético de estos de los duros, de los de cagarse, un dudar del propósito del Arte, por ejemplo, o un quítame allí un sentimiento de la vacuidad existencial, vamos, ya me entienden, y de repente ya dejas de crear porque dices anda que aquí voy a estar yo escribiendo Las flores del mal y dejándome las pestañas a la luz del candil éste que no alumbra una puta mierda, con lo vacua que es luego la existencia. Amos no jodas. Y ya luego te dedicas a vivir la vida, a ponerte como la Moñoño o te cortas una oreja. Eso ya cada cual lo que mejor le parezca.
Les diré que, en efecto, no he estado escribiendo por falta de motivación. Nos ha jodido mayo, dirán ustedes. Magistral tu conocimiento de la psiqué humana, Rubén. Bueno, a ver, les replico yo, por falta de motivación y por más cosas; porque me he pasado la Navidad quedándome concienzudamente atascado en todas las nevadas que he podido, porque me he dedicado a estudiar mucho mucho como los niños buenos y porque además estoy aliviando mis urgentes necesidades de sublimación estética de las movidas psico-sociales vía plástica, esto es, dibujando mucho y dándole mucho a los vectores. Que no vean lo que he agrandado mi Obra en esta ausencia, oigan. Y lo genuina me está quedando. Qué tormentos profundos se perciben entre líneas. Y no vean cuánta sangre. Y además, puestos a sublimar, le he dado también a mi ya legendaria égloga pastoril de peso y proporciones de caja de campurrianas y que nadie jamás publicará, ampliando sus plots, dándole ahí mucha profundidad a los personajes, que ya saben ustedes que es lo que tienen los personajes, que hay que darles profundidad, improvisando unos giros que ríete tú de las estrambóticas pirulas de ‘Perdidos’ y, en síntesis, haciendo mucho el mamón. Luego han pasado más cositas, cositas a sublimar, entiéndase, pero comprenderán que me voy a poner a contarles yo mi vida así a la primera de cambio, que yo a ustedes no les conozco de nada y que, en consecuencia, tardaré por lo menos tres actualizaciones en acabar contándoselo como si me fuera la vida en ello.

6 comentarios en el bote:

loquemeahorro dijo...

Bienvenido jovencito.

Oye, Andoni Ferreño, no, por favor.

Mi hermana le llama Andoñi Ferreño, e incluso Añoñi Ferreño.

Hombre y sus bombones son buenos, no te digo yo que no....

El Señor de las Moscas dijo...

Eran sucintas ironías, querida amiga; antes preferiría compartir bañera con un leproso.

Sir Di dijo...

je t'aime!

estodevivir dijo...

Que bueno que has vuelto. Extrañaba mucho leer las disertaciones profundas de una sique perturbada como la suya, y no lo tome a mal, perturbada por el Arte.

bibliobulimica dijo...

lo mismo digo: que bueno que has vuelto, ya te extrañábamos y celebro saber que no ha pasado nada grave que te mantuviera alejado de aquí (no te atropelló ningún camión, no enfermedad, no accidente). ¡ay que gusto de venirte a ver! ¡saludarte y saber que estás bien! (había una canción así en mi infancia...)

El Señor de las Moscas dijo...

Sir Di: Je también.

Estodevivir: nada nada, no se preocupe: hay quién me ha dicho ya lo de la psique perturbada, pero andándose con eufemismos. Agradezco la sinceridad :-D

Bibliobulímica; y a mí que me suena esa canción, oiga??? No sé de dónde, ni de cuándo (de lejos y de hace mucho, seguramente). Portentos de tener muy buena memoria para los contenidos pero muy mala para saber dónde va cada uno.

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