Yo me agarro unos mosqueos tontos que, se lo juro, no pueden ser buenos para la salud.
El último ha venido a colación de una entrevista que acabo de leer, publicada hace menos de una semana en la edición online del Diario de Sevilla y hecha a un tal señor don Juan José Romera López. La razón por la que le entrevistan es que este señor publicó un libro hace poco, de título ‘Retrato canalla del malestar docente’, que según leo en la interné procelosa versa sobre educación, dado que el señor autor debe o debería ser algo así como una eminencia en la materia. Tienen ustedes su biografía, que ahora no pero ya verán como al final de esta entrada les acaba interesando, pinchando aquí.
Vaya por delante que no me he leído el libro, y por delante aún de esto que ni pienso ni maldita la gana. Ignorante, dirán ustedes, ignorante y tontolnabo el que se ufana de no haber leído algo. That’s right, querida amiga; tienen toda la razón. Lo crean o no, yo mismo estoy normalmente también con este haiku barato del pensamiento mal mascado. Pero también ocurre que soy del pensar, no muy extendido en estos tiempos, de que hablar por experiencia está sobrevalorado. Y de que, por el mismo principio por el que uno no se lee el ‘Mein Kampf’ ni le unta Nocilla a las anchoas a ver qué tal saben, la propia experiencia está sobrevalorada. Sobre todo cuando se juzga inexcusable a la hora de emitir un juicio sobre algo, léase cuando te dicen, y hete aquí otro haiku tontolculo, cómo lo sabes si aún no lo has probado. Pues mire, señora, porque razonar es anticiparse, que para eso se inventó, y además, querida amiga, hay gente a la que se la ve venir de lejos. Explico esto sin que nadie me pregunte, soy consciente, y además sin que haga falta porque éste no es el caso; quede claro lo siguiente, dos puntos. Yo no hablo del libro. Hablo de la entrevista al señor Romera López este, en el Diario de Sevilla. Y ésa sí que me la he leído.
Se titula ‘¿Para qué necesitan los alumnos saber lo que es una perífrasis?’, que si como pensamiento intelectual profundo es directamente fabuloso, como titular de una entrevista es que no les quiero ni contar. A mí, particularmente, son la clase de titulares que me hacen rascarme la psoriasis. Psoriasis producida por el estrés, les aclaro.
Por qué los alumnos, me pregunto yo y se preguntarán ustedes porque yo lo digo, por qué los alumnos, eh, no necesitan saber lo que es una perífrasis. Bueno, pues según el señor este don Romera López, porque ‘la enseñanza de la lengua basada en la gramática tal y como la hemos entendido en los últimos cincuenta años –que si sujeto, que si complemento directo– es algo demencial. No sirve para nada, es precientífica y absurda en sí misma’. Ésta, nada menos, vendría a ser la dominante ulterior profunda de los pensamientos, igualmente ulteriores, que este señor exhibe acerca de la materia. Más tarde niega que haya que conocer la estructura de la lengua –asegura que ‘en niveles básicos desde luego que no’– y mantiene que ‘la prueba es que hay sistemas educativos que evitan la gramática, caso de los anglosajones’. Cuando le preguntan que si la letra con sangre no entra, responde contundente que por supuesto. Y añade, porque claramente son tres cosas equiparables, que ‘ni con sangre, ni con suspensos, ni con aburrimiento’. Aboga por abolir la repetición de cursos y lo llama ‘el mal francés’, obviando u olvidando, y no sé qué es peor, que la educación moderna es un invento francés. Y, en fin; un montón de cosas más. Ahí tienen la entrevista, si gustan.
Si este señor, licenciado en hispánicas y profesor de lengua, se permite aventurar tan temerarias tesis es por una razón bien sencilla; mantiene que ‘habrá que enseñarles [a los alumnos] a comprender lo que leen, no si un sintagma es complemento directo o de régimen verbal’. Propósito muy loable, claro está, el de priorizar la comprensión lectora por encima de todo. Muy loable y muy atinado. Aunque en el camino de sus buenas intenciones este hombre, pienso humildemente, ha perdido el norte. Como, por ilustrar otro ejemplo de cómo los tontos pervierten las buenas causas, cuando una señora de nombre Rafaela Pastor –presidenta de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres– dijo en tono muy taxativo que había que incluir las palabras ‘jóvena’ y ‘miembra’, entre otros miles, en el diccionario de la RAE, arguyendo que ‘si tenemos que destrozar el lenguaje para que haya espacios de igualdad, se deberá hacer’. Sus motivaciones, las de Rafaela, eran disipar la herencia que el castellano tiene del latín. La culpa de todos sus males los tenía la citada lengua muerta porque, agárrate a la goma de la braga, fue un idioma ‘forjado en una época en que las mujeres eran tratadas como esclavas y eran los hombres los que decidían y concentraban todo el poder’.
Por cierto que este problema, el del latín, no lo tiene el señor don Romera López; hablando acerca de la LOGSE –ley que defiende, por cierto– y de su principio pedagógico, la llamada enseñanza comprensiva, dice que ‘la enseñanza comprensiva –el término proviene del inglés comprehensive– intenta valorar el esfuerzo del alumno que no llega a un determinado nivel’. Mamonada de valorar el esfuerzo aparte, si no me equivoco yo ni el diccionario Vox de latín, página 95, ‘comprender’ proviene, por provenir, o lo que convencionalmente se entiende en lengua por provenir, esto es, etimológicamente speaking, del latín ‘comprehendo, comprehendi’. Era de esperar. Y ya a nivel expresivo, señor don Romera, hablando del uso y de lo que se viene llamando el préstamo lingüístico, eh, ‘enseñanza comprensiva’ podría ser lo que se denomina un calco semántico; copia de un extranjerismo utilizando palabras de nuestro propio léxico. Véanse, por ejemplo, los calcos ‘jardín de infancia’, ‘asesino en serie’ o, ahora sí, ‘enseñanza comprensiva’. Calco semántico y sí, del inglés en este caso. Esto daría más igual en ustedes y en mí, por ejemplo, en Miriam Díaz-Aroca o el ministro de Fomento. Pero de un profesor de lengua y licenciado en hispánicas, pues qué se yo. Se espera más pulcritud. Claro que este señor también hace loas al conocimiento de la contundencia de la que sigue, dos puntos: ‘si no sé qué es el Tratado de Versalles lo busco y me entero. Lo importante es saber integrar la información’. Que no me digan que no es la mejor apología de Google que jamás se ha escrito.
En fin, Manolín. Que qué guay. No sé cómo lo ven ustedes, la verdad. A mí es que la tesis, llamémosla tesis, de que fomentar la comprensión lectora requiere evitar la gramática me parece como decir que para entender matemáticas hay que evitar aprender, no sé. Álgebra elemental. O geometría. También me parece un poco aventurado decir que la educación anglosajona evita la gramática; en propiedad, ocurre que la gramática inglesa es bastante más ligera que la de cualquier lengua romance. De ahí a que no la estudien, media un paso. Creo yo. Y más aventurado aún, y aún más viniendo de un supuesto experto, es establecer comparaciones. Como si dijéramos, por ejemplo, que los castellanoparlantes debiéramos dedicarle años de estudio a la caligrafía, como los japoneses o los chinos. O aprender a declinar, como es necesario en euskera, por ejemplo, en alemán o en griego. O, siguiendo el ejemplo inglés, que por lo visto tanto mola, que los hispanohablantes tuviésemos que dedicarle años al alfabeto fonético, que ni puta falta porque aquí las cosas suenan como se escriben, o casi. La gracia de todo, y crean que me revienta decir cosas evidentes así que seré conciso, es que cada lengua es diferente y su aprendizaje tiene unas necesidades específicas. A los que hablamos español las gordas principales nos han tocado con la gramática, las bes y uves y saber en dónde van las tildes. Se siente.
Para decir estas cosas, y con esto vamos acabando, para decir estas cosas, decía, que a mí particularmente me parecen una sarta de chorradas, hace falta poca cultura o, caso más probable y más grave, poco apego a la misma. En pos, el sacrificio de la cultura, de una noción de llamémoslo buenrollismo, llamémoslo general mamoneo. Porque, ésa es otra; este señor don Romera debe pensarse que es un revolucionario o algo así. Un contestatario y un outsider. Cuando lo cierto es que nada más lejos, querida amiga; la actitud que abandera, según él tan en solitario, es la que desde hace tiempo, gracias a la LOGSE –ley que, insisto, este hombre defiende–, la puta Reforma de las Humanidades y muy especialmente a la ESO, sacó de la educación española al latín y al griego, por poner sólo un ejemplo. Una especie de filosofía pedagógica, casi una guía espiritual del milenarismo zen y demás ilusiones ópticas que reza que para qué vamos a rompernos la cabeza estudiando cuando lo que hay que valorar no es el aprendizaje de contenidos sino el esfuerzo del alumno –‘enseñanza comprensiva’– y que, por aquello de igualar el rasero y que nadie se coja hondos traumas psíquico-psicológicos, baja el rasero hasta tratar a personas de dieciséis y diecisiete años como si fueran niños de parvulario o subnormales de diagnóstico. Total, si ahí está Google para que busquen lo que es el Tratado de Versalles. Una filosofía parida por y para los mediocres, para que se perpetúen en el modelo y se clonen, chup, uno, chup, otro, como infinitas dollies de este país de ovejas. Y que además encuentran defensores, no te lo pierdas, como el señor éste que hoy nos ocupa. Que dice que ‘la enseñanza comprensiva […] intenta valorar el esfuerzo del alumno que no llega a un determinado nivel. Se trata de dar un tronco común a todos los alumnos.’ Lo cual, no sé qué piensas ustedes, pero a mí me parece confundir la solidaridad hacia los tontos con la tontocracia por decreto.
Diré en mi descargo que esto no sólo ocurre en Humanidades; los actuales estudiantes de ESO y Bachiller, por ejemplo, estudian una única materia, durante un único año, que aglutina las materias de Física y Química –yo, por ejemplo, jamás estudié la tabla periódica de los elementos–; las matemáticas están divididas ya desde tercero en A y B –sencillas o difíciles–, a la libre elección de cada alumno; e Historia del siglo XX –léase, las dos Guerras Mundiales, la Civil Española, Picasso, Dalí, la Transición, Kennedy, Thatcher, la URSS, todo eso– se da exclusivamente durante un único año, en segundo de bachiller. Al llegar a bachiller, los alumnos de ciencias no estudian ni Literatura ni Historia del Arte –es decir; que nunca las han estudiado, porque son materias que tampoco se recogen en la ESO, salvo los cuatro apuntes sobre literatura impartidos en clase de Lengua– mientras que los de letras no tienen Biología o Matemáticas –por poner otro ejemplo; lo más parecido que he cursado yo a Biología es Conocimiento del Medio, que aglutina ciencias sociales y naturales, y sólo hasta cuarto de la ESO–. Y mientras que en las últimas décadas han ido desapareciendo de la educación española disciplinas fundamentales en la formación de un alumno según ésta se entiende desde que uno llamado Emile Durkheim se inventara el tema, durante el tracto de Primaria, ESO y Bachiller han ido emergiendo, en los huecos que iban dejando Literatura, Biología o Historia del siglo XX, materias como Ética, Educación para la Ciudadanía o Sociedad Cultura y Religión. Mondongos de vergüenza nacional pese a ajena ocupando ingentes cantidades horas de estudio que valdrían su peso en oro si las dedicásemos a formar a personas y no a las sucesivas generaciones de huérfanos culturales que este país vomitando desde hace años. Y, por descontado, qué duca cabe, haciendo fiel servicio a la derecha y la izquierda que en este país fornican cerrilmente desde hace ni se sabe y a según qué entendimientos del nacionalismo que creen más importante que la Conserjería edite sus propios cuadernillos de sociales y que los niños se aprendan antes la fauna aviar del Delta del Ebro o las Marismas de Oyambre a que se sepan cuáles son los planetas del Sistema Solar o quién fue Cervantes.
Y en fin. Que lo más importante de todo, cojones, es que la gramática se estudia no sólo por la lengua escrita; también por la hablada. Lo que viene siendo la lengua en sí, vamos. No en vano hubo un señor, un tal Noam Chomsky, que se inventó una cosa llamada gramática generativa, que venía a decir que somos lo que hablamos. Que nuestra entidad psicológica, como ente pensante y según dicen, inteligente, se la debemos a cómo hablamos. Que somos el fruto de nuestras perífrasis desde que un mono bajó de un árbol, dijo oh mon Dieu y desde entonces hasta hoy. De modo que para eso, mira por dónde, sirve saber qué es una perífrasis. Para saber quién somos.
Te parecerá poco.
26/08/2010





Publicado por
El Señor de las Moscas



16 comentarios en el bote:
Su razonamiento es impecable, amigo mío, dígame Ud. dónde está el tal Romera, que viajaré a España, única y exclusivamente para escupirle una onomatopeya en un ojo, el derecho y una perífrasis en el otro, el izquierdo, que no voy a permitir yo de ninguna manera que ese energúmeno futurista me impida saber quién soy,yo, que ya casi no lo sabía. Lo apoyo plenamente y con todas mis tildes.
Yo adoro a Gabo, pero tambien soltó algo de "popularizar" el lenguaje y cargarse las b y las v, las h ...y me pareció una atrocidad.
Yo tengo 39 y estudié con su gramática y su canesú. O sea que a hincar codos leñe, que no cuesta tanto, y no te explota la cabeza a lo Scanners ni ná ...
besete
no se si sus mosqueos sean buenos para su salud...y luego leo el comentario de Maggie y se me olvidó que más iba a decir yo...
¡geniales los dos! (usted y ella)
En este momento le estoy aplaudiendo, enorme post, un referente.
La gramática, bueno, la cultura en general, está siendo violada por una serie de energúmenos catetos que hacen apología del buen rollo. La cultura y la educación deben estar al servicio de los mediocres para que prosperen, en ningún momento debe ponerse a su nivel.
Es que, entienda usted, Señor de las Moscas, entiéndanlo también sus asiduos lectores, que es más fácil de esta manera conducir al rebaño. Así, el Gran Hermano, no tiene más que repetir cuatro veces por la tele lo que le convenga hoy para cambiar la historia, para mañana donde dije digo digo diego. Si les enseñamos a pensar, puede que piensen, y eso no nos conviene, pensará ese Ser Supremo. Es más fácil alienar al pueblo si son un rebaño de ovejas, inculto, que no ve más allá de sus cuatro paredes.
En mi opinión la maniobra no les sale tan sutil como ellos piensan. No sé si ustedes se habrán percatado, por poner un ejemplo más o menos reciente, que hace un par de meses se empezó a decir que el suministro eléctrico subiría un 8%, medida impopular donde las haya, y cuando los borreguitos protestaron un poco, tal y como se esperaba, les apaciguaron diciendo que no, tontos, que era broma, que va a quedarse así... y qué contentas las masas de su no subida de la luz. Acto seguido nos empezaron a acribillar día y noche con el tema estrella: mundial de fútbol. Ya está: pan (que no te doy, pero al menos no te quito) y circo. Y en ese momento muy bajito y sin hacer ruido, la que subieron fue la del gas natural. ¡Zaca! todos dados por culo, y tan cotentos oiga, que como España ha ganado el mundial, nos va a pagar las facturas a fin de mes. No te jode.
En fin, que cada día veo menos telediarios y leo menos periódicos, se lo confieso, porque prefiero vivir desinformada que sentirme manipulada y engañada.
Y me voy a callar ya, porque al final termino escribiendo yo otra entrada del blog.
Que tengan buen día.
Uf, uf, uf... estoy fibrilando tras leer su entrada, señor mío. A mí es que los métodos de enseñanza "ultramodernos e hiperguays" no terminan de convencerme, oiga. Así lo diga el señor Romera López, un catedrático o el Ministro de Educación. Y no me convencen porque no los veo efectivos, porque no hace falta más que salir a la calle y ver cómo se escribe, cómo se habla y de qué para ver que esta santo país parece abocado a la autodestrucción.
Por evitar "traumas" tenemos ante nosotros a una generación conformista y que no conoce el ejercicio del esfuerzo. Que no valora lo que tiene porque no ha hecho nada para conseguirlo. Que conste que generalizo y me consta que habrá (y los hay) jóvenes muy válidos, pero desafortunadamente me temo que suponen la excepción a la regla.
Pero bueno, no suspendamos a nadie, que todos pasen hasta la Universidad donde los nuevos estudios de Grado se encargarán de perpetuar el despropósito. Demos ordenadores para que se estudie mejor en las aulas, que Google todo lo sabe y es, más que el futuro, nuestro presente. Además, que las teorías "del Chomsky ese" están también en la base de los lenguajes de programación y de la futura red semántica que está por establecerse en la que será la Internet 3.0 o como tengan a bien bautizarla.
Total, que me indigno y no digo más... Voy a buscar a mi señora por si le place azotar un poco, que esta parece una entrada regalada por usted para ella. :)
Un abrazo grande y mi indignación compartida.
Comentamos:
@Estodevivir; righty right, querida. Y cuando venga, me avisa; propongo hacerle comer el panhispánico de dudas así, mire. De canto. Y luego nos fumamos un puro, rollo qué gusto da el trabajo bien hecho.
@Salamandra; ay, amiga. Es que a Gabo se le escapan ésas y aún peores. Creo que fue en esa ocasión cuando comparó el uso español del español, válgame la refanfinfla, con no se qué estrategia de propagandismo nazi. El estalinista no lo mencionó porque por ahí van los tiros. Yo también le adoro, anyway. Pero chochea un poco.
@Bibliobulímica; genial ella, en efecto, y usted también, pinche carajo (algún día debería aprender a estudiar en castellano neutro). Tanta humildad y tanta leche. Y no se preocupe por no decir, que a veces el silencio es también elocuente. Como dijo no sé quién.
@Aitor Maiden; gran verdad, la suya. Yo siempre he dicho que para estudiar hay que aburrirse de vez en cuando. Que es necesario. Eso está reñido con el buenrollismo, por lo visto, y de antemano con aprender. Según dicen, eh. Que yo ni idea. Claro que ellos tampoco mucha.
@Almudena; nada nada, usted expláyese, que lo dice todo muy bien y muy interesante. Será por explayarse, oiga. Y en este blog, además. Donde, no en vano, nos llegan las perífrasis hasta donde alcanza a la vista. No en vano somos de la misma sangre. Y sí, I absolutely agree con todo lo dicho. Y me ha encantado ese castizo: -'¡Zaca! Todos dado por culo'-, por cierto. Ya sabe usted que a mí se me conquista hablando francés.
@Homo Libris; ya sabía yo que le iba a usted a doler en el alma. Me lo estaba oliendo. Y también lo de su señora, oiga. Que por cierto, dónde se mete. Hace eones que no le veo el látigo. En ascuas que estoy con este tema. Me la salude, por cierto, y me le de unos cariñosos azotes.
Bueno, a mí esto me atañe y mucho. Soy filólogo, profesor de ESO y Bachillerato, estudiante LOGSE, ex profe en UK, etc.
Primero: tu penúltimo párrafo no es certero al 100%, pero bueno, es lo de menos.
Segundo: Este hombre está fatal de lo suyo. Claro que es importante y (mucho) que los pupilos entiendan lo que leen, pero eso incluye distinguir un verbo de un sujeto (al menos).
Tercero: tener a compañeros inútiles hace que cuando yo llegue a explicar la Voz Pasiva, los niños griten de miedo, porque no saben lo que es. Y los pobres no pillan el Inglis Pitinglis. Y luego vienen las madres que si el ingés es muu difícil, que si hay cursos a distancia estupendos ( y un cojón de pato mareado).
Cuarto: los de UK estudian poca gramática, ¡¡¡y da mucha pena!!! Es que al no ser que estudian filología, nunca analizarán una oración (simple o compuesta). Y analizar oraciones ayuda muy mucho.
Quinto: odio a los profes caritativos. Que el alumno es un vago, pues coño, q suspenda y punto. Nos vemos en Septiembre y si no, pues a repetir hermoso. Así. cuando nos reunimos en cónclave, nos llevamos las manos a la cabeza porque fulanito aprueba.
Sexto: Yo lo digo siempre el primer día de clase "Esto no va a ser fácil, para eso está el recreo". Los alumnos tienen que currar, que para eso van a clase.
Y podría estar horas y horas, pero creo que esto es suficiente.
Muchas gracias
Bueno, a mí esto me atañe y mucho. Soy filólogo, profesor de ESO y Bachillerato, estudiante LOGSE, ex profe en UK, etc.
Primero: tu penúltimo párrafo no es certero al 100%, pero bueno, es lo de menos.
Segundo: Este hombre está fatal de lo suyo. Claro que es importante y (mucho) que los pupilos entiendan lo que leen, pero eso incluye distinguir un verbo de un sujeto (al menos).
Tercero: tener a compañeros inútiles hace que cuando yo llegue a explicar la Voz Pasiva, los niños griten de miedo, porque no saben lo que es. Y los pobres no pillan el Inglis Pitinglis. Y luego vienen las madres que si el ingés es muu difícil, que si hay cursos a distancia estupendos ( y un cojón de pato mareado).
Cuarto: los de UK estudian poca gramática, ¡¡¡y da mucha pena!!! Es que al no ser que estudian filología, nunca analizarán una oración (simple o compuesta). Y analizar oraciones ayuda muy mucho.
Quinto: odio a los profes caritativos. Que el alumno es un vago, pues coño, q suspenda y punto. Nos vemos en Septiembre y si no, pues a repetir hermoso. Así. cuando nos reunimos en cónclave, nos llevamos las manos a la cabeza porque fulanito aprueba.
Sexto: Yo lo digo siempre el primer día de clase "Esto no va a ser fácil, para eso está el recreo". Los alumnos tienen que currar, que para eso van a clase.
Y podría estar horas y horas, pero creo que esto es suficiente.
Muchas gracias
@Sir Di;
El penúltimo párrafo no es preciso, lo sé; traté de recordar cómo iba la cosa en mis tiempos, aunque revisándolo después me he dado cuenta de que he patinado en un par de ellas. Me hago la picha un lío, hijo, son muchos años y muchas permutaciones.
En todo caso, a mí me parece estupendo que cada cual proponga el sistema educativo que quiera -'parecer estupendo' es exagerar; digamos que me parece respetable-. Pero salir a la tribuna pública diciéndolo es cosa bien distinta, amigo. Y además de implicar una responsabilidad social. Y como former estudiante de varias lenguas, entre vivas y muertas, me adhiero totalmente a lo que dice; estudiar la gramática de tu idioma es un paso de gigante a la hora de aprender otras lenguas. Que parece que hay a quién se le olvida.
@Sir Di;
La redacción de mi anterior comentario es infame.
Muy señor mío, la susodicha señora azotil anda flagelándose con su máster en hispánicas. Menos mal que le queda poco y pronto, esperemos, volverá a primera línea. O eso, o terminará por llenar el disco duro del ordenador con fotografías de descalabros ortográficos para "futuras entradas".
Saludada queda, a ver si luego pudiera pasar por aquí y "demostrar" que sigue viva y que no la he hecho desaparecer con la burda excusa de que está de viaje visitando a su madre enferma, o algo así.
Un abrazo.
Pues a mí también me atañe y mucho.
pero de momento sólo le diré a usted, querido señor de las moscas mosqueao que me apropio la frase
" agarrate a la goma de las bragas". Cuando tenga un rato les hago mi retrato de cómo están las cosas en la educación española....
besos
Lako
Hoy, tras recitar los primeros versos del Tenorio, que me venían al pelo en ese momento.
-Compañera del metal: ¡Qué bueno!¿Te lo acabas de inventar?
-Yo: No, hombre, son los primeros versos del Tenorio.
-Compañera del metal: ¿Te lo sabes entero?
-Yo: (Y las páginas amarillas si te parece) No, sólo cachitos.
-Compañera del metal: Pues es una estupidez aprenderse esas cosas de memoria. No sirve para nada... Mis niños desde luego no lo van a hacer.
-Yo: ... (Para qué discutir ese razonamiento, por cierto, ¿me ha llamado estúpida?) ... ...
Estoy desolada...
@Homo Libris:
Bueno, bueno. Quede eximida, pues, aunque sólo de momento. Que vuelva pronto, dígale usted que se lo he dicho yo.
@Sara:
Suya es, mía no. Tiene copyleft, de modo que todo suya, aunque intente no soltarla en casa. Y sí, anímese y cuéntenos, por Dior. Que lo suyo sí que es experiencia de primera mano.
@Espita gorgorita, lo que se da no se quita:
Ay, hija. Qué se le va a hacer. Pero eso le pasa a usted por homenajear a Zorrilla en el trabajo, que es que a quién se le ocurre. La próxima vez que quiera enorgullecerse de algún genio patrio rememore usted el gol de Iniesta. Ya verá como éso sí que lo entienden (he visto sus flores, por cierto, y metáforas ninguna. Una chulada y una cucada y además van bien con todo. Que lo sepa. Y sea bienvenida)
Me ha llegado, estimado señor, esta página como por casualidad y me ha sorprendido que esta (permítaseme) "porquería de libro" tenga tanta difusión el internet. Lo he leído, sí, lo he leído, pero no he aguantado las cincuenta página. En mi familia hay seis profesores de secundaria y tres de primaria y ya me gustaría ir a Málaga (que es donde, según he visto, trabaja) para tener una charla con este señor, si se deja, porque esta gente es así, lanzan sus consignas como dogmas de fe y no permiten críticas. Ellos llevan la razón y ya está. Ha hecho usted bien en no leer el libro. No dice nada nuevo y plantea consignas prologse ... Soluciones prácticas, ninguna.
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