La Organización Mundial del Trabajo publicó hace un algo más de un mes, coincidiendo con el Día Mundial de la Juventud, el informe ‘Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2010’. La noticia, claro, no es la publicación del informe, que por lo visto sale todos los años. La noticia son sus conclusiones. Las conclusiones, en concreto, de este año.
No iba a comentarlas, miren, porque hay quién se queja de que cuando me pongo cantautor protesta no hay quién me aguante, que ustedes vienen aquí por el buen rollo y resulta que últimamente estoy de un oscuro que parece esto la trilogía Crepúsculo y encima sin maromos en shirtless. Que menudo plan. Pero miren; a mí la hinchazón de pelotas me puede, qué le vamos a hacer. Y además el Ministro de Trabajo, don Celestino, lleva ya un mes aireando la medida de que los parados con derecho a prestación tendrán que acudir a cursos de formación –los útiles, qué digo útiles; indispensables cursos de formación del INEM– y de que además no podrán rechazar ofertas laborales so riesgo de perder la prestación –cosa que hicieron casi 1400 personas el mes pasado, menos del 1%; el ministro, aún así, lo denominó ‘práctica generalizada’–, intentando ocultar las vergonzosas tasas de paro de este país con el mensaje de que lo que pasa es que hay muchos viviendo del cuento y que no quieren trabajar. Cuatro millones de vagos, por lo visto, uno detrás de otro. Y a mí plin, miren, porque por no tener no tengo ni derecho a prestación. Pero es que oír a un ministro hablando como un parroquiano de bar al tercer carajillo miren, me molesta. Y a un socialista soltando haikus del pensar neocón, ya directamente me rompe las pelotas. Y hablando de neocones; por el otro lado está Marianico el Corto, presidencial futurible y más que probable de este país que hoy mismo mismamente, en su misma mismidad, ha dicho, y cito literal, que hay que votar al Pepé porque el Pepé va a crear cuatro millones de puestos de trabajo. Ea, diga que sí. Alegría. Y la prudencia, para quién la quiera. Así que hoy, sintiéndolo mucho, dedico este blog a cagarme alegremente en la puta que los parió a todos.
Conclusiones, les decía, del informe ‘Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2010’, redactado por la Organización Mundial del Trabajo y publicado hace cosa de un mes. La más devastadora es que el paro juvenil ha alcanzado el nivel más alto de toda su historia, con una tasa media internacional del 13% y subiendo. Ustedes, como yo, no estarán familiarizados con cuál es el nivel, digamos, normal, de la tasa de paro juvenil. El usual, vamos. El razonable como media internacional. Así que, para que se hagan una idea, les comento que antes del estallido de la crisis venía siendo algo superior al 10%. Es decir, que en estos dos últimos años de crisis económica ha subido tres puntos. Matemática elemental.
La gorda viene, como no, con el caso español, triste líder de todos los ránkings tristes desde que la invención de la estadística y de la propia y triste España. Nuestra tasa de paro juvenil, página 32 del informe, es del 40%. La más alta del ranking y sólo superada, en 0’3 puntos miserables, por esa gran potencia internacional que es Estonia.
Esto significa, seguimos con matemáticas elementales, que en España cuatro de cada diez jóvenes están en paro. Entiéndase por jóvenes los menores de 26 años. De esos cuatro, además, casi tres lo son con carrera universitaria, y dos llevan más de un año en paro. No sé si es por conciencia social o por cumplir a rajatabla con el perfil tipo de esta gran puta mierda –tengo 25 años, carrera y más de un año tocándome los cojones–, pero el caso es que a mí lo único que me sale, me van a llamar excéntrico, es echarme las manos a la cabeza.
Y es que a eso voy. Supongo que a mí, que me estoy dejando la juventud echando currículos en todos los portales de empleo y etetés que en este país medran como buitres al hedor de la carroña, la cosa me escueza más. Lógico. También porque alguna vez me he tenido que comer la broma de la generación nini, y aquella del qué bien vivís los que no trabajáis. Y porque estoy empachado de consejos, bienintencionados la mayoría, otros qué se yo, y dichos casi todos desde el desconocimiento de la profesión o desde una perspectiva despreocupada de lo que aquí acontece, ignorante y funcionaria, casi una filosofía del librepensar y del tener la boca grande, oyes, fraguada en los noventa tardíos a golpe de fondos de cohesión, y que reza algo así como que lo que tenemos los jóvenes parados son, en resumen, pamplinas. Esto lo dicen mucho, por ejemplo, los que actualmente son treintañeros, que llegaron al sistema los últimos, por los pelos, en el pico de la cresta o en la cresta de la ola, si prefieren, cuando aquí las oportunidades laborales se nos rebosaban por los bordes. Antes de que esto reventara por la junta de la culata, me refiero. Que aún se creen, infelices, que esto Jauja, más que España, y son muy dados al free advising, esto es, el despacho de consejos sin que nadie pregunte, juicios sin que a nadie le interese y –ésta particularmente me encanta– de los siempre recurrentes yporquénoteponesportucuenta.
La OIT habla también de un palabro nuevo que se ha inventado algún soplapollas. Que saben que esto me encanta, por cierto. El inventarse palabros nuevos. El eufemismo en cuestión es ‘subempleo’. Como si la de ‘empleo precario’ o ‘precariedad laboral’ no constituyeran manonada enough respecto a lo que de verdad aquí acontece alguien ha decidido rizar el rizo del ridículo en ejecución centrípeta y empezar a llamarlo ‘subempleo’. Que es que el subempleo en España, oyes, crece a un ritmo que quita el hipo, dice la OIT. Que, claro, por ejemplo, un ejemplo: a la gente la contratan como autónoma pero luego le hacen ir a la oficina todos los días a su hora, como si estuvieran en plantilla pero sin estarlo. Que qué invento es ese, inquieren. Y además pagándose ellos la seguridad social, oye. Y los impuestos. Y sin cotizar. Y pudiéndoles despedir mira, tal que así. Y que uno o dos, vale. O tres. Pero que en España esto está alcanzando cotas ya de verdadera generalización. Y normalización, que es peor aún. Y que claro, el régimen de autónomo no se inventó para eso.
Y que, por ejemplo, otro ejemplo. Que muy mal eso de despedir personas a troche y moche pero conservar los puestos de trabajo para, alehop, meter becarios. Que echan más horas que la puerta y que tienen carrera y a veces hasta máster y hablan inglés y que muchas veces trabajan más y mejor, cosas que tiene el estar mejor formado y también el estar desesperado, pero que cobran trescientos euros unos, otros doscientos y otros nada. Y que muy mal eso que pasa en España de que los becarios empalman una con otra, de oca a oca, que el ser becario es un invento de los próceres y filántropos de la humanidad para aprender y formarte desde el desinterés, el buen rollo y el amor por el género humano. No para que trabajes como un gilipollas ocho horas al día por trescientos euros al mes y que encima tengas que ser becario durante tres años antes que encuentres tu primer trabajo temporal parcial de a ochocientos euros en el Starbucks. Que eso, por no ser, no es ni explotación; es de mear y no echar gota, querida amiga.
Y que entre los autónomos, los becarios, la ligereza con la que aquí se perpetran EREs uno detrás del otro, los concursos de acreedores y demás actividades de rapiña, resulta que en España, dice la OIT, estamos entrampando la surtida variedad de modelos de contratación de nuestro país de la Europa del bienestar para convertirlos en un modelo de explotación tras otro, divergentes en sus matices pero iguales en su condición de explotación. Negreo y puro siglo XIX, vienen a decir. Y lo dicen, además, convencidos. Indignados. Con el histrionismo ridículo de aquel que se entera el último de lo que todos ya sabían.
Y que, en resumen, que la cosa está muy jodida en España, sí. Pero que lo mismo, sólo lo mismo, eh, recomienda la OIT, siendo como somos de la trupé de los guays de Europa –dice eso, lo juro, y luego nos llama ‘economía desarrollada’– lo mismo, a lo mejor, habría que pensar en empezar a comportarse según rezan las normas de la vergüenza ajena cristiana, y esto es; que lo mismo nuestro sistema laboral, parangón perfecto de lo que no se debe hacer, perversión retorcida del modelo europeo, digno fruto de la derecha perversa y la izquierda analfabeta que en este país fornican sin sentido de la decencia desde hace ni se sabe, este engranaje chirriante que tenemos aquí montado como a nosotros nos ha salido de los cojones, con tanta improvisación impone nuestro proverbial no saber leer y nuestro histórico tener menos luces que un carretillo, este país con menos papeles que un conejo de campo y que galopa con cuatro hijos de puta al estribo y una inmensa masa de tontos del haba a trote tendido que por no reaccionar ni frenan ni se desbocan, para qué si pueden abrevarse con sus propias babas y, feliz por haber ganado el mundial, enfila hacia la negrura de la que mejor que no hubiera salido hace sólo dos días, este mundo llamado España, dicen, lo mismo debería plantearse cambiar un poquito. Lo mismo, eh. A lo mejor.
En fin. Cuatro de cada diez jóvenes en el paro. De ellos, tres con carrera. Dos de ellos llevan más de un año en el paro. País miserable y triste, hoy lo digo con la boca bien llena. Y vergonzoso. Se lo juro, yo es que se lo juro a ustedes, que me acabo empadronando en Dinamarca.
20/09/2010 Actualizamos con el gráfico sobre desempleo juvenil en la UE aportado por nuestro amigo Sr. Silencio, a colación de lo de hoy. Porque una imagen vale más que mil palabras. Pueden visitarlo en Eskup.
20/09/2010 Actualizamos con el gráfico sobre desempleo juvenil en la UE aportado por nuestro amigo Sr. Silencio, a colación de lo de hoy. Porque una imagen vale más que mil palabras. Pueden visitarlo en Eskup.






Publicado por
El Señor de las Moscas



4 comentarios en el bote:
Ay señor!!
Yo no sé a quién se le habrá ocurrido llamare a vd nini, pero vamos, que yo sepa, requisito imprescindible de un nini es no haber estudidado, y vd es todo un sr. licenciado. Y si vd es un nini, yo soy analfabeta profunda, que es vd una de las personas más cultas que conozco. Y se lo dice una treintañera de éstas del pico de la cresta de la ola.
En fin, un beso y muchos ánimos
Anubis.
Entiendo tu cabreo. Y me gusta que desde esta tribuna, tus cabreos los lances cuál arma arrojadiza al mundo a ver si a alguien le duelen.
Cuando en tanta mierda sólo queda el derecho a la pataleta, que alguien lo use con esa verbigracia me llena de satisfacción.
Me gusta la gente a la que se le hincha la vena ante la absurdez ... buena entrada para un día triste como hoy, en el que se nos ha ido un grande como Labordeta.
@Anubis: pues lo han dicho, oiga. Lo han dicho, palabrita del niño Gsus. Hoy aparece usted en nuestra entrada, por cierto. La siguiente a ésta. No se la pierda.
@Salamandra: triste día, indeed, habiéndose ido Labordeta. Triste y mucho para el país. Y sí, el derecho a la pataleta es lo único que nos queda. Es triste pero es así. Y otra cosa no, pero patalear, pataleamos. Pataleamos cosa mala, oiga.
Bueno, lo de la generación NINI si que existe, yo lo veo a diario. Aunque yo no me siente representado, ni mis amigos tpoco.
Tengo la suerte, q nunca he estado en paro, comencé a currar al día siguiente de acabar la facultad y espero que siga así muuuchos años. Pero entiendo lo que ha escrito y es una auténtica vergüenza. A mí me cabrea mucho que gente sin formación, gane mucho más que un licenciado o doctorado. Y van y te dicen: "tanto estudiar y a los 26, no tienes piso/coche/propiedades". Tú te tienes que callar.
Esto costará sacarlo adelante.
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