Dirán ustedes que hay que ver. Que no publico, que les abandono cada dos por tres y que esto no es un blog ni es nada, hombre ya, esto es un cachondeo y un sindiós, vamos, el chocho de la Bernarda. Bueno, miren, les voy a decir una cosa. No hace falta que sean ordinarios. Eso para empezar. Y para seguir, esto no es del todo así. O sí, pero no. O a la inversa. No sé si me explico. Seguramente, no.
Estos últimos días no he publicado, no: para ustedes la perra gorda. No aquí, claro. Pero, ¿y en otros sitios? Ahá, querida. Eso es otra cosa. Harina de otro costal, como decía el refrán antiguamente. Mochuelo de otro olivo, como decía otro refrán. Y Dios en el de todos, ciento volando o algo así. Porque lo mismo he publicado en alguna web recóndita del ciberespacio y ustedes no lo saben. Ah, ah. No lo pueden saber ustedes todo. Se siente. No son ubicuos. Así que piénsenlo mejor antes, la próxima vez. La próxima vez de qué, dirán ustedes. Bueno, la próxima vez.
El caso es que sí, he publicado, y sí, en otro blog. Que es, por cierto, todo lo contrario a una web recóndita; de hecho es cada día más cóndita gracias al buen hacer de un viejo amigo de esta casa, alias Perro Lunar, que es quien la regenta. Está centrada en la res musical, se llama The Scarafaggio Project y es el blog de la casa de camisetas online Scarafaggio, con quien un servidor tiene el gusto de colaborar también en aquello del diseño de camisetas. Se la recomiendo primero, porque esto es spam, para qué nos vamos a engañar –y puestos a, qué coño: las camisetas son a 16,5 €, son un primor de originales, rabiosamente modennas y además si piden tres, sin gastos de envío, toma ya, quién da más– y segundo, porque sabemos todos que la melómana es la piedra de Rosetta del moderno conversar y que no hay más mejor método Grönholm para quedar bien en una conversación de treintañeros dinámicos a la par que cultos de toque pretendidamente vintage pero no demasiado que estar al atún de lo que se cuece en los hornos del indi nacional y transoceánico y decir huy pues sí, Lori Meyers tiene un directo espectacular, o huy pues sí, a Marnie Sterne se le ha ido la puta olla. ¿Y cómo lo sabrá usted, si nada sabe de Lori Meyers o Marnie Sterne y lo más indi que has escuchado últimamente son los anuncios de Ana Torroja del Spotify? Pues porque ha leído The Scarafaggio Project, farsante tiñalpa. Por eso.
Los artículos son tres como las hijas de Helena, tres eran tres y ninguna era buena. Sobre sinestesia. El primero en plan aproximación científica e histórica; el segundo, acerca de sinestesia musical y con un repaso de algunos de los artilugios sinestésicos que más lo han petado en aquello de hacer el freak pero eso sí, en colorines; y el tercero, sobre sinestesia en arte y diseño gráfico y con un repaso de algunos de los proyectos sobre sinestesia más interesantes de la interné. Ahí los tienen, lo dicho, por si les da curiosidad.
Y nos vemos pronto, eso sí. Tengo que contarles cómo me han ido las vacaciones, que no han tenido desperdicio. Y enseñarles cositas. Y contarles alguna más. Prometo tocho pronto, y además barruntamos ya el siguiente Diálogos Imposibles. Lo estamos dando, lo estamos regalando. No se me despisten y vayan por la sombra.
13/09/2010





Publicado por
El Señor de las Moscas



6 comentarios en el bote:
Madre qué primor de posts que se marcó usted. Ahora hemos conseguido una caterva de lectores de alto copete a los que temo decepcionar hablando de pijaditas musicales.
Otra cosa voy a decir para que conste en público, el otro día conocí a un tipo que conocía Scarafaggio por sus diseños. "Sí, llegué a la página porque conozco los diseños de Rubén Díaz Caviedes", dijo. No me invento nada.
En realidad "caterva" es una palabra un poco peyorativa, no iba yo por ahí, más bien por todo lo contrario.
Yo he leido 2 de los 3 artículos, a ver si me asiento en Burgos de una vez y tengo tiempo!!
Yo le seguiré, publique donde publique
Pues si que ha estado Ud. ocupado,señor mío, me lanzo, pues, en pos de sus otras publicaciones aunque me interese un pito la sinestesia, pero por Ud. todo. Ahí vamos.
Oh, prodigio! Cambió usted las letras naranjas por blancas, el agradecimiento inunda mis ojos.
Comentamos:
@Scarafaggio: no entone usted paridas, oiga. Y se le permite el palabro 'caterva'. Ya sabe que aquí somos muy del arcaísmo. En otro orden, me deja usted en ascuas. ¿Quién será ése misterioso personaje? No es la primera vez que tal ocurre, y siempre me quedo con el culo torcido. Tengo que empezar a acostumbrarme a estos handicaps del estrellado planetario al que me he visto lanzando sin ser yo nada de eso.
@Sir Di: así da gusto, hijo. Lo suyo es fidelidad y no lo de Suit (el zorro de David el Gnomo).
@Estodevivir; ya ve. Parte del cambio integral y mano de pintura que le acabamos de dar al chiringo. Sepa que el cambio del color de los links es para satisfacción entera de su sugerencia, oiga. Que aquí cuidamos a quién bien lo merece.
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