Cuando yo llamo santo a mi santo es porque, en efecto, es un santo. No es un santo al uso, claro. Su santidad es postmoderna. Además es vintage y juega a la PSP. Pero es un santo de los pies a la cabeza.
Mi santo se ha quedado en el paro y con él ya somos dos santos parados en esta casa. Hace un rato llegó a casa y me expuso los nuevos y funestos acontecimientos. Después cogió aire y concluyó:
Yo recapacité durante unos segundos, como hago siempre que quiero que parezca que estoy recapacitando, y anuncié acto seguido:
–Fajitas.
–¿Fajitas?
–Fajitas.
Y cenamos fajitas.
Mientras dábamos cuenta de ellas, mi santo se dedicó a explicarme el tema más en profundidad, haciendo hincapié en los cómos, los porqués y –muy importante– los quiénes fundamentales en el desencadenarse de los acontecimientos. No escatimó para ello en malsonancias, improperios y demás cacofónicos. Cosa rara, oigan, porque mi santo es un santo muy fino, tiene el carácter templado y jamás se le oyen palabrotas. Pero miren. Un día es un día.
Cuando acabamos las fajitas, remató su discurso diciendo.
–Y en fin, no hay mucho más que contar. Ahora qué vamos a hacer.
Así que yo reflexioné, como hago cuando quiero que parezca que soy una persona reflexiva, y anuncié finalmente.
–Vamos a ver Modern Family.
–¿Modern Family?
–Modern Family.
Y vimos Modern Family. Los dos primeros de la segunda temporada, que ya han salido. Aprovecho la ocasión, por cierto, para recomendárselo.
Acabamos de ver los capítulos, celebramos como siempre hacemos lo buen actor que es Eric Stonestreet y lo guapísima y mujerón que es Sofía Vergara y después mi santo anunció que se iba a la cama.
–Que ya es tarde –se excusó. Pero mañana tendremos que pensar en empezar a hacer algo.
Así que yo lo pensé durante unos segundos, como hago siempre que quiero que parezca que estoy pensando lo que voy a decir a continuación, y dije a continuación.
–Mañana, para empezar, no madrugar. Y más tarde vamos a ir a desayunar como dos auténticas gordas. Yo te invito.
Y posiblemente sea lo que hagamos. Y después, ya veremos.





Publicado por
El Señor de las Moscas



7 comentarios en el bote:
Cómo está el patio! Aunque no es mala técnica para empezar, suerte!
Diga Vd. que sí, a las penas puñalás ... que las cosas con la barriga/espíritu lleno, se ven muchísissimo mejor.
Aprovechad, que la lo peor teneis la mala suerte de encontrar curro y se os jode la filosofía zen ... ;-)
Pues mira que me parece excelente la forma que tiene usted de reflexionar, meditar y pensar, al menos lograron sobrevivir a ése día y eso ya es algo, al día siguiente las cosas se ven siempre más claras, aunque no más alegres, pero sí más claras. Buena suerte les desea, otra parada.
Puffff.
Hablamos.
Anubis.
Os contrato de torturadores de adolescentes, os parece? No pago mucho, q soy mileurista, pero os doy cobijo y comida hasta que mis alumnos supliquen perdón y estén amansados.
Lo mejor que te he leido en mucho, mucho tiempo.
(Pater)
Pues sí, lo mejor que se puede hacer en estos casos es fajitas y al día siguiente, relajarse y desayunar bien.
Yo me he quedado en el paro más de una vez (y de dos) y aquí sigo, viendo también Modern Family.
Ánimo, y al croissant
pd. I'm back! (o sea, que soy una espalda)
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