... El porqué de una mosca encerrada en un bote: De Emma, de demonios y de albóndigas.

21 de febrero de 2011

De Emma, de demonios y de albóndigas.

21 de febrero de 2011
El otro día estuve haciéndome las ingles en una empresa de trabajo temporal, que es una costumbre bizarra que tengo yo porque soy así de excéntrico. Lo digo porque nadie piense que si voy a las etetés es porque yo crea que haciéndolo voy a, no sé. Conseguir trabajo o algo así. Que va. 

Soy de la opinión de que ir a una eteté consiste esencialmente en lo mismo que ir al Juego de tu vida; someterse a un cuestionario humillante y volverte a tu casa tan pobre como llegaste. Con salvedades, claro. En una entrevista para una eteté, por ejemplo, no te enchufan a la máquina de la verdad aunque, una cosa les digo: deberían. Sobre todo al llegar al apartado idiomas. Y más en este país en el que, todos lo sabemos, hasta el menos dotado para los idiomas habla inglés bilingüe, domina el francés, tiene alemán avanzado y nociones de italiano, bereber, élfico y klingon. En ese apartado en concreto las etetés de este país, así se lo digo, es que no ganarían para máquinas de la verdad. Reventarían todas una detrás de otra así, mira, bum, bam, una, otra, otra, en una blood orgy –para los que hablan inglés bilingüe: orgía de sangre–, una blood orgy, decía, de paro y vísceras esparcidas everywhere you look around. Lo que, con el debido nivel de detonación, puede ser hasta una solución. Piénsenlo. Este país acabaría de un plumazo tanto con sus parados como con las etetés. Dos pájaros de un tiro. Y, con aquello de las explosiones, se multiplicaría la demanda de bomberos y se convocarían miles de plazas y habría miles de bomberos por las calles y, entre eso y el pleno empleo, España se convertiría en algo a medio camino entre Suecia y un inmenso boys. Todo ventajas.

Estoy de coña, claro. Afortunadamente para nosotros, el señor que inventó la máquina de la verdad no la equipó con un mecanismo de detonación sino con un papel continuo que sale poco a poco, tiqui tiqui, tipo fax, con una gráfica de tu sinceridad. Lo que, además de poético, es a todas luces mucho más civilizado. Lo que quiero decir es, ¿se imaginan las gráficas que saldrían de los polígrafos de las etetés de España? ¿Se imaginan qué furiosos garabatos? Ni los sismógrafos del volcán ese de Islandia que tiene nombre de atragantarse. 

No hablo por mí, puntualizo, porque yo no miento las entrevistas de trabajo porque mentir está mal y las mentiras hacen llorar al Niño Jesús y si mientes vas al Infierno y Satanás te hace leer El Mundo durante el resto de la eternidad. No. Además, soy de la opinión de que para qué mentir, pudiendo exagerar. Y ya ven lo bien que me va; paro de larga duración y además, no me pregunten por qué, pero tengo la impresión de que voy a acabar en el Infierno de todos modos. Así, mira. De cabeza. Exagerando, digo.  Porque, ustedes me conocen. A mí los Dios me llamó por el camino de la hipérbole, hija, y qué le vamos a hacer. Exagero, y mucho. Como una perra. Exagero hasta cuando digo que exagero. Con que háganse una idea. 

Hablando de Satanás; ¿se han fijado en Emma García? Seguramente sí, pero reformulo: ¿le han prestado la debida atención, eh, a Emma García? Porque Emma García está de moda. Y no sólo por presentar El juego de tu vida y otro programa que se llama La noche de los sueños y simultáneamente hacer un anuncio de Gallina Blanca que, no sé si lo han visto,  todos pensamos que es de almóndigas porque sale ella, la propia Emma, junto a unos niños, los supuestos niños de Emma, que son para estrellarles la cabeza contra la pared de lo repelentes que son, lo digo porque como es una dramatización, pues no pasa nada. Pero no, ojo. El anuncio no es de almóndigas. Es de una cosa nueva que se llama, y cito, ‘base para cocinar’, cosa que yo tildo de, como poco, inquietante, porque consiste en una especie de salsa que tú se la echas a las almóndigas, por ejemplo, y las almóndigas ya no te saben a almóndigas sino a puturrú de fuá, pongamos, o a cocreta a las finas hierbas.

Bueno. Pues que Emma, les decía, no sólo está de moda por eso. Telecinco ha estrenado una serie de ángeles y demonios que, en una vuelta de tuerca a su propia originalidad, se llama Ángel o Demonio. Buenísima buenísima. Que va de una chica que se llama Valeria y que es un ángel pero que ella no lo sabe, y un guaperas que le hace tilín tipo Dylon el de  Sensación de vivir, con un peinado a hachazo que parece que acaba de llegar de los noventa montado en un Delorean, y que en realidad es un demonio aunque ella tampoco lo sabe –y eso que se llama Damián, que es lo que yo digo, la cosa va de demonios y se llama Damián, nena, blanco y en botella, que estás en la inopia–. Luego hay un ángel bueno y una familia de demoños malos que son un tipo insulso con bigotillo, que es mi menos preferido, un diablo centenario encarnado en el cuerpo de una niña pequeña, que pse, y una pelirroja súper guarrindonga que se llama Iris y es la concubina de Satanás y a mí, miren, me tiene enamorado. Y la jefa de todos ellos es Mar Saura, fíjate tú, actriz que ha renacido de sus propias cenizas cual ave fénix cuando todos pensábamos que estaría regentando un puesto de melones en la A-3, como mucho, junto a Silvia Jato, otra que también está en el arroyo, y bueno bueno, de eso nada, ahí la tienen, she’s back, ha vuelto y esta vez, para quedarse. Y en furioso desafío interpretativo, no se crean. Porque aparte de carcajearse malévolamente y arquear mucho la ceja, que es lo preceptivo cuando una es una diablesa perversa, el otro día vi un episodio en el que además se iba al zoo e hipnotizaba a unos delfines para que mataran a una lesbiana sordomuda. Literal. No me invento una coma. Y además se le ponían los ojos negros, como a los caballos, que no vean qué impresión. Parecía una cabeza de cordero de las que venden en la carnicería del Carrefour. Así que Ángel o Demonio, amigos, con Mar Saura. Repito el título por si la quieren ver un día. Cosa que, insisto, deberían hacer. Una experiencia televisiva sólo quizás superada en nuestro país por el anuncio de almóndigas de Emma.



En la afoto: la familia de demoños de Ángel o Demonio. Nótese 
el gesto de Mar Saura, como diciendo eh, que soy un demoño. 
Un demoño malísimo. Ta coger ta comer.


Y es que, ahí vamos. Habrá quien diga que El juego de tu vida, el anuncio de las bases para cocinar de Gallina Blanca y el estreno de Ángel o Demonio son cosas diferentes, pero a mí no me la pegan. Les preguntaba hace un momento si le han prestado ustedes la debida atención a Emma García, y no es por nada. Además de estar en nuestras pantallas con una aparente ubicuidad que para sí la quisiera Carolina Cerezuela, no sé si se han fijado en un detalle.

Emma García jamás, repito, jamás lleva falda. 

Nunca. 

¿No es inquietante? 

Vean este recopilatorio de greatest hits de El Juego de tu Vida, y háganme el favor de fijarse en las piernas de Emma.


¿Lo han visto? ¿Han visto las piernas de Emma? Quizás creen ustedes que sí, pero piénsenlo bien… ¡No, mentecatos! ¡Han visto sus pantalones! ¡Sólo sus pantalones! Porque Emma nunca lleva falda. Y no se crean que es algo sólo de El Juego de tu vida. He investigado su aparición en otros programas pasados y futuros –lo que les decía antes: paro de larga duración– y nunca, nunca jamás, a Emma García se le han visto las piernas. 

¿Qué esconde Emma bajo su surtido fondo de armario de pantalones? Podríamos pensar que Emma tiene complejo de piernas. Que tiene las piernas feas y por eso no las quiere enseñar. Podríamos. Pero no creo. En este país hay piernas peores que las peores piernas que se puedan imaginar y aún así, se han enseñado. Piernas que, se lo prometo, te hacen despertarte gritando en plena noche con la frente perlada de sudor. Piernas que harían enmudecer de pánico a los redactores que le ponen los ¡aaghs! a las fotos de la Cuore. Piernas de pollo atropellado que, en efecto, bien merecieran llevar siempre pantalón o, caso de afición extrema por la falda, falda con miriñaque tipo menina tienda de campaña del Decathlon. 



En la afoto: Ana Obregón, en pompa, y su ex novio Darek al fondo, 
con cara de paisaje.  La inmortal presentadora, en genuino gesto babuino, 
ofrece a cámara una espléndida visión de sus piernas y, de paso, 
de una de las zonas más transitadas de España. Y no hablamos de la playa.

No es el caso de Emma. Emma es guapa, joven, lozana y de Donosti. En nuestro próximo post les desvelaremos la verdadera identidad de la presentadora donostiarra y porqué se afana tanto en que no les veamos las piernas. Acuérdense de lo que le hemos explicado de Gallina Blanca y el estreno de Ángel o Demonio. Y es que, amigos: ¿saben quién más, aparte de Emma, esconde sus piernas porque si se las viésemos sabríamos quién es realmente? Les daré una pista.


En la afoto: Chán cháaaan.

Les veo en la próxima entrega.

10 comentarios en el bote:

S. dijo...

Peroooo ¿qué me estás contando?
El otro día fui capaz de ver 1 minutos de angeles y demonios ufff lo quité porque Mar me daba tanto miedo que pensé que nunca más podría dormir con la luz apagada.
A Enma sí la he visto con faldas tú no porque no seguro que no ves mujeres hombres y viceversa,yo como soy una mari total y sí que lo veo,veo tan bien las piernas de Enma.
Además,si las mujeres deben enseñar piernas los hombres deberían enseñar más..que sé yo...culo,por ejemplo.Sin depilar o depilado.

Almu dijo...

Dios mío!! Usted quiere que se nos atragante el desayuno del lunes con semejante estampa de la Obregón!!

Salamandra dijo...

Fíjate que yo le tenía ya ganas a la serie ésta ... y con tu post ya directamente me le lanzo a la yugular (a la serie, no a Vd, por D.).

¿Será mejor que la mítica "700 euros. Diario secreto de una Call girl"?

Susu dijo...

Me parto con tus posts, Sr. Mosquero, pero no sé si después de leerlo tengo ganas de volver a España..... ¿tan malo es lo que me espera?

SirDi dijo...

mmm, creo que paso de ver Ángel o Demonio. Además yo he dicho que Mar Saura siendo protagonista de una serie es motivo para pedir asilo político, o al menos emigrar. ASí que Susu, no regrese.

loquemeahorro dijo...

Yo sí me había fijado en ella, no, en lo de las piernas, no, pero sí en que cuando empezó en Tele5 parecía una chica sana y feliz y ahora mismo es de las personas que más miedito me pueden dar.

Pero lo que nos descubres abre "por qué no decirlo" una inquietante puerta ...

Otra gran actriz (o lo que sea) en Mónica Estaredo (o asín) que la he visto en un anuncio de:
esa adaptación de
ese libro de
ese autor tan macho al que tanto admiro, y era genial, imitaba un acento, pero todavía no sé cuál.

El Señor de las Moscas dijo...

S.;

Ahórremonos mejor la visión de los culos peludos, oiga. No enseñar el culo es uno de los grandes aciertos de nuestra civilización, creo yo, y me gustaría que siguiera así de momento. Se dice que Emma, en efecto, ha enseñado en alguna ocasión las legs: pero no hay tertimonio gráfico de ello, aparentemente. Inquietante.

Almu;

Reclamaciones a la Obregón, oiga. Yo soy un mero testigo de lo que acontece con toda impunidad por las playas y ensenadas de España sin que ni un triste guardia urbano se acerque a la pelleja presentadora y le diga señora, por dios, póngase usted algo.

Salamandra;

Lo será, seguramente. Yo tengo la teoría de que Angel o Demonio es mejor que cualquier otra serie habida, incluyendo grandes jits del asunto como Lost, Twin Peaks o Compañeros. Láncese usted con ánimo freak: verá que es una serie que no defrauda.

Susu;

Malo no. Peor. Pero nos lo tomamos con humor, ya ve. Yo estoy pensando en irme en cualquier momento y sin previo aviso, con que no seré yo quien le diga que se venga. Pero si viene, luego no diga que no estaba advertida.

Sir Di;

Cómo es usted. Nosotros aquí elogiando las capacidades interpreta-dramáticas de Mar Saura y usted tirándonoslo por los suelos. ¿Le parece bonito?

Loquemeahorro:

¿Está hablando del teleflín que van a perpetrar de 'La Reina del Sur'? ¿O algo así? Porque me he perdido. Por no conocer no conozco ni a la tal Mónica Estaredo esa.

Salamandra dijo...

Monica Estarreado. Es la que hace de chunga en Jospital Central.

Qué buena también. y qué bien documentada. Que los de Urgencias igual atienden un parto que te traspantan un hígado que te hacen un zurcido al bies en la córnea. Ni House abarca tanto, nene. La seguridad Social española, ya se sabe.

loquemeahorro dijo...

Sí, sí, es ese telefilm y se escribe como dice Salamandra.

HC no lo veo hace muchos años, y ahora que sé que sale ella, con un motivo más.

Anónimo dijo...

Pues si que tiene piernas Emma Garcia, aqui en esta web estan fotos suyas en minifalda. Nunca la habia visto asi, que morbazo

http://yoc-myhyv.blogspot.com/2010/11/emma-garcia-tiene-piernas.html

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