Querido Antonio,
Te escribo para decirte que te amo. Qué te parece. Aunque tú no me ames a mí. Porque, no mientas: sé que no me amas. Te delata el hecho de no conocerme, Antonio. Así que no intentes convencerme de lo contrario.
Pero no te apures; según las estadísticas, la mayoría de las personas que se conocen no se conocían antes de conocerse, con que estamos en la media. Y además, puestos a quererme, suele ser preferible no conocerme. O al menos suele ser lo más frecuente. Esto es otra certeza estadística. Y encima tengo entendido que no eres de la escuela del pan con pan, comida de tontos. Podría intentar ponerme una peluca, Antonio, si tú quisieras. Yo por ti, whatever. Y hay gente que con eso ya le vale. Pero dudo que quieras, y no te culpo; ambos sabríamos la verdad. Y además las pelucas me sientan como un tiro.
Así que lo que he pensado, a ver qué te parece, es que tengamos una relación acosador-celebrity, como Jodie Foster y el psicópata aquel que tenía el apellido tan gracioso. Donde tú serías Jodie y yo, el psicópata. Quiero aprovechar esta oportunidad para significar que sería un psicópata serio, cumplidor y lo más importante: limpio. Hablo dos idiomas, tengo coche propio y carnet de conducir tipo B. No doy mucha guerra y mi modus acosandi no se diferencia, en lo esencial, del de la fan media de Take That: llorar de emoción, por ejemplo, ir a gritarte guarrerías a la puerta de embarque, esas cosas. Pero nada más.
También te escribo para decirte que el otro día me compré tu último libro, Un momento de descanso. Por cierto que muy mal, Antonio. Muy mal. Me ha vuelto a pasar lo mismo que con aquello que publicaste de El Cid, que me enteré de que existía porque de vez en cuando te busco en Google a ver si has vuelto a publicar. Que si no, de qué. Si fuera por la promoción que te ha hecho Tusquets, vamos, chinchín de aflelú. Apaga y vámonos. Por no hablar de la distribución, que ahora te cuento. Y no quiero entrar en el tema del tráiler.
La cosa es que, lo que te decía. Estoy pasando unos días en Cantabria, en casa de mis padres, y en siendo yo el otro día presa del coñazo inherente a toda bucólica, pues busqué tu nombre en Google y me enteré de que el mes pasado sacaste libro. Por los clavos de Cristo, me dije yo, que cuando me sobreexcito me pongo un poco arcaico. Y fui acto seguido a aporrear la puerta de la –única– librería de mi pueblo, donde me dijeron que por favor no diese el número y que sí, que tenían un –único– ejemplar de Un momento de descanso. La señora librera, no obstante, no lo encontró por más que buscó.
–¿Cómo dices que se llama? –me preguntaba una y otra vez.
–Orejudo. De orejas grandes.
–Digo de apellido.
–Orejudo, señora. Orejudo Utrilla.
–Ah. Pensé que era el sobrenombre.
–Ya. Pues no.
Te diré que tenían todos los libros de Murakami, que creo que a ti te gusta pero yo prefiero que me claven palillos bajo las uñas, para qué te voy a mentir, y también un pequeño zigurat cuyos ladrillos constitutivos, nunca mejor dicho, eran lo último de Fernández Mallo, que se llama El Hacedor (de Borges): remake y es un remake que Fernández Mallo, en su humildad, ha hecho de El Hacedor de Borges y que tiene el mismo volumen y peso aproximado que una caja de campurrianas. Lo que resultaría ideal para aporrear con él a Fernández Mallo hasta el politraumatismo, pensé, si no fuera porque a estas alturas de su obra literaria ese hombre debe llevar guardaespaldas. O debería. Otros ejemplos de alta literatura allí presentes eran:
–Rosas y espinas: una biografía de Lolita –que por lo visto se vende como churros–.
– De Rivera a Ordóñez, la biografía de Fran Rivera escrita por su hermano Julián Contreras –Junior–.
–Y un libro que ha publicado David Bustamante con consejos de fitness.
Pero del tuyo, nada. Así que aproveché para comprarme El Mundo, de Juan José Millás, y me fui indignado.
Encontré tu libro en Torrelavega, que es una ciudad ya más en plan avanzadilla de la civilización, en la tercera librería a la que fui. Te lo juro. También aproveché para ir a ver a mi abuela, me tomé un café con una napolitana y unos críos me dieron un balonazo. Eso te lo cuento otro día.
Y nada. Ya me lo he acabado, por cierto. Con tus libros me pasa como con los petisuis: que intento comérmelos poco a poco, pero no puedo. Te diré que estoy súper contento porque has vuelto, aunque sólo sea un poco, a la senda de Ventajas de viajar en tren, que es mi libro tuyo más favorito de todos los tiempos y tengo a todos mis amigos hartos porque es lo único que regalo en los cumpleaños, eso y la Guía del autoestopista galáctico, y hay algunos a los que se lo he regalado hasta dos veces. Por cierto que otro imposible de encontrar. Ventajas de viajar en tren, digo. Vas a la Fnac, preguntas por él y te miran como si estuvieses buscando, no sé. El Mein kampf en ladino. O en klingon. O la biblia copta. Eso antes también pasaba con la Guía del autoestopista galáctico, pero ahora se ha puesto como de moda y ya no pasa. Así que mi consejo, Antonio, es que en primer lugar te vayas de Alfaguara, cosa que ya has hecho, y en segundo que te pongas de moda. Escribe un libro sobre alguien de la familia Flores, por ejemplo. La hija de Lolita está muy cotizada últimamente. Ahí dejo la sugerencia.
Y nada más. Que, lo dicho; cuando necesites un psicópata acosador incapaz de distinguir entre autor y personaje público, just tell me. Ahí estoy yo para lo que necesites. Suplantarte el perfil en Twitter, por ejemplo, que es algo que se estila mucho últimamente en el mundo del acoso. O ir a una charla-coloquio-mesa redonda a la que te hayan invitado y esperar a la ronda de preguntas y levantar la mano y en lugar de hacer una pregunta decir que sólo quería darte la enhorabuena por tu obra, que es algo muy original que nunca se ha hecho. O puedo vestirme de albañil y esperarte a la salida de la universidad y mirarte con los párpados de abajo subidos. O gritarte ole y ole la gente con tronío, mismamente, si a mí me da igual, yo lo que tú me digas. O también puedo tirarte un zapato en una conferencia de prensa. O hacer como que te mato con una ballesta, como a la chica esta que salía en ‘Amar en tiempos revueltos’. Digo hacer como porque lo que no me pidas, Antonio, es que lo intente de verdad. Vaya un psicópata de mierda, dirás tú. Pues sí, digo yo. Pero es que puestos a agredir literatos prefiero empezar por, lo que te decía antes: aporrear a Fernandez Mallo con su propia obra, tirarle un yunque a Lucía Etxebarría, envenenarle el té a Paulo Coelho… Todo muy metaliterario. Y luego ya, si quieres, nos ponemos con lo tuyo. Por lo pronto, hoy he robado en una cafetería la hoja en la que sale la entrevista que te han hecho en el Babelia, de El País, para guardarla junto a tu libro. Soy así: tengo arrebatos de violencia. La he cogido sutilmente, la he sacado del periódico, la he plegado y me la he guardado en la riñonera –llevo riñonera porque soy psicópata que cuida los detalles–. Y acto seguido me he ido poniendo cara de intriga. Yo es que cuando robo hojas de periódico se me pone una cara que sólo me falta que me aparezca un signo de interrogación encima de la cabeza, como si fuera un sim. O un gilipollas.
De modo que, pues eso. Aquí un amigo, un siervo, un esclavo. Piénsatelo, y ya me dices. Muchas gracias por tu tiempo. Quedo a tu entera disposición para lo que necesites. Recibe un cordial saludo,
R.





Publicado por
El señor de las moscas


35 comentarios en el bote:
Y lo que quiero decir con todo esto es que se lean lo último de Antonio Orejudo. No sé si habré sido demasiado sutil.
Me sonó raro eso de "la casa de mis padres " ella también es tú casa.El cuartuco del butano siempre será tuyo, pareces un hijo adoptado.Hazte a la idea que no eres más que un E.T. parado y perdido,en la galaxia Madrileña, hijo mío. Mi casaaa...teleéeefonooo(pater)
Pater;
Qué raudo es usted comentando.
Por otra parte, tal viene porque si digo 'mi casa' hay quien se piensa que estoy hablando de Madrid. Ha ocurrido antes y de hecho, nuestra redacción ha recibido quejas de que no quedaba muy claro desde donde hablaba y que qué hacían mis compañeros de piso mezclados con padres, hermanos y gato. Que eso era un sindiós e iba contra las leyes naturales. Por eso, desde entonces, digo siempre 'mi casa' o 'la casa de mis padres', y además suelo apuntar que 'en Cantabria'.
Lo que me he reído por favor. Sólo espero que al tal Orejudo le salte la alerta del Google y por aquellas cosas del destino te lea. Porque fans tendrá muchos, pero con ese apasionamiento -siendo que es escritor y no estrella del rock- pues no creo.
Por cierto, no le conocía pero voy a proceder a ello, oye. Que me has picado la curiosidad, y además a él si le gusta Murakami. Te disculpo a ti porque lees a Millás, y con eso me he ablandado.
Beso!!!
@Salamandra:
Proceda, oiga. Y para que le pique más, le diré que este hombre tiene el mejor inicio de libro de todos los tiempos. Es de 'Ventajas de viajar en tren' y cito literalmente y de memoria, con que me disculpe si no es exacto:
'Imaginemos a una mujer que al volver a casa encuentra a a su marido inspeccionando con un palito su propia mierda'.
Y así es como empieza la novela. Cool, ¿eh?
Esto lo tiene que leer Orejudo, es buenísima la carta.
No he leído ninguno de sus libros pero he oído cosas fantásticas así que debería ponerme a ello. Por cierto que mi cumpleaños es dentro de nada por si quiere usted hacer algo al respecto.
PD: Cuando vaya a apalizar a Fernández Mallo avíseme la tarde antes, que me apunto
Ya que te veo tan puesto, por favor, ¿un enlace a alguna de sus obras en libro digital?
Muy agradecida, Ana
Creo que he captado la sutil sugerencia.
¿Seguro que me voy a enamorar? Pero ¿seguro, seguro? Y después iremos juntos a gritarle "Guapo, guapo", porque yo eso que se decía en el año catapún de "queremos un hijo tuyo", paso.
¡Con lo caras que están las clases de inglés de los niños!
pd. En mi barrio hay una librería: Tenemos todo lo que mola en Intereconomía, libros de cocina y alguno de cómo hacer abdominales.
Tengo, tengo que hacerlo. Recuperar los libros de Orejudo (me atrapó y fascinó, sin duda, Ventajas de viajar en tren, aunque Reconstrucción no me llegó a enganchar igual), y si bien sigo habitualmente su columna de opinión, hace tiempo que no leo nada suyo relativamente extenso.
Tras esta sutil entrada, tendré que volver a leerle. ;)
Saludos.
mañana me voy de cabeza de librerías a descubrir al señor Orejudo!
Ayer al parecer le hicieron una entrevista en el programa de RNE "El ojo crítico", por si quieres bajarte el podcast, o lo que sean esas cosas (modernas, de los jóvenes de ahora).
Qué risa Conde.....
No tengfo yo fichado al Orejudo ese, me tienes intrigada. Añade por fis a Federico Moccia en tu lista de atentados.
"Ventajas de viajar en tren" es una maravilla absoluta, yo también lo he regalado unas cuantas veces (junto a "El curioso incidente con el perro a medianoche"), ¡y no sabía que había publicado uno nuevo!
Podemos aprovechar este blog para organizarnos y hacer un club de fans histéricasbarrapsicópatas. Que a Orejudo lo mismo de primeras le molesta un poco, pero a la larga seremos una publicidad divina.
Ya lo leí.
Me encantó. Mucho
Muchas gracias.
¿Alguno más que recomendar? Me fío
Ana
Po bueno, po vale, po habrá que leerlo, ya que le está dando usté tantísimo tiempo de publicidad al Orejudo éste (ya tiene que quererle).
Me preguntó usté por mi nombre, y no, no tiene que ver ni con Bruno ni con Cancamusa, sino curiosamente con el gentilicio de Cantabria. Es una deformación del lenguaje provocada por mi adolescencia. Y, óigame, no se confunda, que no conozco aquello y no he estado nunca, que uno es andalúz de los que cecean y ze comen toa lah conzonante que pilla.
Comentamos con notable retraso:
@Perro Lunar;
Le tell you; Orejudo es recomendable indeed, con que sí, léalo. A su cumpleaños no pude acudir, como bien sabe, dada mi condición de rata malqueda. De modo que el preceptivo regalo tendrá que esperar hasta la próxima vez que nos veamos, I'm afraid. Pero si usté me promete que se lo lee, yo le prometo que se lo regalo.
@Ana;
Oiga, ¿se puede creer que no he encontrado tal enlace? Dizque no soy muy del libro digital, así que no estoy puesto en estas lides. Pero aún así, no me creo que sea tan difícil de encontrar... Otro punto más para la industria del libro digital en España, y van no sé cuántos.
@Loquemeahorro;
Fascinado me encuentro con la librería de su barrio, mire. Yo conozco una en la que Intereconomía se les queda light y acuden directamente a las fuentes franquistas. ¿Quiere que organicemos un maratón de escaparates de librería absurdos? ¿Rollo concurso de patio de geranios de Córdoba? Sería la risión, amén de un triunfo comercial. Piénseselo y me dice.
@Homo Libris;
A mí me pasó parecido con 'Reconstrucción' pero, mire. Me da igual. Bendita sea su estampa torera. ¿Se ha leído una cosa muuy breve que tiene sobre el Cid, tipo versión futurista? Una delicia. Muy poco publicada, pero deliciosa. Se lo recomiendo.
@Iker;
Hágalo. No se arrepentirá.
@Loquemeahorro again;
La he oído, no se crea. Ya vé que, como decía en la entrada, soy un psicópata aplicado. Gracias por el aviso.
@Sara;
Añadido queda. No me he leído nada de él, pero todo sea por la causa. Aunque deberíamos priorizar, porque el comer, como el rascar y como la limpieza étnica de literatos, todo es empezar.
@Laesti;
¿Y a mí que 'El curioso caso del perro a medianoche' pichí pichá? Y debo ser el único, porque tuvo mucho éxito. A lo mejor es que iba yo con demasiadas expectativas, quién sabe, que es lo que me pasó cuando ví 'Trainspotting'. Digo sí al club, oiga. Y con carnet de socio y todo.
Ana;
Pues yo, como siempre, recomiendo 'Ventajas de viajar en tren' y 'Fabulosas narraciones por historias'. Como comentaba Homo Libris, 'Reconstrucción' quizás sea una cosa más sesuda y menos agradecida que las dos anteriores. Las tres, en todo caso, son mis recomendaciones (y ya, porque este hombre tiene poco más publicado).
@Cancabruno;
Agradecido por la explicación. Como le comentaba, estaba intrigado. Sigo intrigado, no se crea, pero a partir de ahora ya respeto su intimidad íntima intimesca. ¿Y andaluz de dónde, oiga?
come back to writting here now!!
venga anda, que tú manera de escribir es muy graciosa y me alegras las tediosas mañanas de curro!!
@Anónimo;
Estoy abandonado, lo sé. Me encuentro inmerso en una hecatombe personal, así se lo digo sin ánimo alguno de exagerar. Daremos las pertinentes explicaciones en sucesivas entregas y también pediremos las disculpas preceptivas, don't worry.
Yo que tú se lo diría directamente, le va a encantar:
http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=7821
Irene
@Irene;
Ya le he dejado una pregunta, no se crea... Si cuando la cosa va de psicopatía, es por algo. Gracias anyway.
Hola, Rubén.
Lo prometido es deuda. No he leído ni un solo blog, ni una sola reseña, nada... Hasta que has aparecido en la entrevista de El país. Chico, me ha encantado. No sólo me ha encantado, es que me he descojonado de risa. Vamos, que me has alegrado lo que queda de noche. Lo malo de haberte descubierto es que me obligas a mejorar para seguir mereciéndote como fan. Gracias.
Conseguí el enlace, por si alguien lo quiere.
Gracias
Ana
@Antonio;
Qué puntazo encontrarte por aquí, que nos hayas leído y que, además, te animes a comentarnos. Como gruppie tuyo que soy, comprenderás que estoy desde anoche inflado de satisfacción y paseándome por mi casa como un palomo gordo. Así que muy agradecido por ello y por tus amables palabras. Te prometo otra carta de amor para la promoción de tu siguiente novela.
@Ana;
Yo lo quiero. Nunca sabe uno cuando catará las mieles del e-book.
Nota informativa;
Vamos a aclarar el cómo de que el propio Antonio Orejudo se haya asomado por aquí, y satisfacemos así la demanda popular suscitada entre los seguidores de este blog de audiencias planetarias masivas en Facebook, Twitter demás plataformas de la interné procelosa. Porque hay quien dice si no será que el que escribe no es, realmente, el señor Orejudo y estemos siendo víctimas de un fake, un troll o alguna otra engañifa de nomenclatura sajona. ¡Ja! Usuarios de poca fe.
Cuento, pues, que Antonio Orejudo nos visita porque ha sido sencillamente invitado hacerlo. Ayer, concretamente, durante una entrevista digital a la que se sometía en la web de 'El País', facilitamos al moderador de las preguntas una breve nota en la que, muy educadamente, pedíamos que se le trasladase el link de nuestra entrada al propio Antonio, por aquello de que era algo en plan elogioso y que, como era de humor, lo mismo hasta le gustaba. Con tam buena suerte que no sólo se lo pasaban, sino que el propio Antonio publicaba nuestra nota como si de una pregunta se tratase -para que la viese todo el mundo; ahí es cuando quedé públicamente de nerd, gruppie, fan-fatal absurdo y repelente niño vicente- y nos anunciaba su intención de pasarse por aquí pese a que, como dijo ya en alguna ocasión, tiene por costumbre casi categórica no leer reseñas, posts o críticas a sus libros. Y así lo hizo anoche, y como tal se lo agradecemos. Ya ven que la historia tiene poco misterio.
Para ulterior informarse, pueden leer la entrevista digital en la web de 'El País', en http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=7821#
Muy agradecido a todos, y prometemos volver a estar on air en breves.
Solo escribo para reclamarte una parte de las suntuosas ganancias que seguro recibirás por ir al plató de Sálvame como acosador, y que creo me merezco ya que, por si no recuerdas te diré, fui yo la que te prestó "Ventajas de viajar en tren" en su día.
Bueeeeeeeeeno, me conformo con un café cuando vuelvas por aquí
V.L.
Señor de las moscas, soy Ana. El libro lo tengo en pdf si me das una dirección de correo te lo envío.
Respondo:
@V.L.;
Qué alegría verla a usted por aquí. Estaré por allí el domingo y, además, le tengo preparada a usted una sorpresa de cagarse la perra. Conceptual, ¿eh? El regalo de su cumple aún tendrá que esperar unos meses (yo con ocho meses de retraso, o no regalo). Y sí, fue usted quién me descubrió 'Ventajas de viajar en tren' una soleada tarde de hace trescientos cincuenta años, por lo menos. Por eso y por más tendré que estarle eternamente agradecido.
@Ana;
Pues no se que decirle, máximo con el autor y dueño intelectual de la mandanga aquí presente. ¿No cree usted que se nos echará encima el grueso de la SGAE, el CEDRO, la EGEDA, la AISGE, la NATO la OTAN, la Alianza Rebelde y los pitufos maquineros?
Me encanta como escribes y la sorna que tienes. Te seguiré. Besos!
Me alegro de que hayas invitado a Antonio a leer tu carta (ya eres mi gruppie favorito). Gracias por las risas, no sólo por el comentario sobre Antonio, sino también por todos los demás. Entraré más veces en tu blog.
Y se ha puesto en contacto contigo el objeto de tus amores? Anda, cuéntanos...
Señores:
siendo yo como soy una gruppie del gruppie de Antonio Orejudo... ¿me convierte eso en su gruppie política? Y por demás, una anotación: ¡¡no se descarguen ebukes, villanos, que le quitan el pan de la boca a mis hijos!! Que no los tengo, cierto, pues pongamos que le quitan el pan de la boca a mi banco, que lo estoy criando con dedicación y empeño. Y encono, rencor, ira... en fin, como a un hijo. Lord, qué pena que le pille mi librería tan a desmano... Aprovecho: ¡Orejudo! ¡Quiere usted presentar su libro en Málaga!?
Advenediza que es una
PD.De momento no hay entradas, pero preparo una triunfal acerca del uso vital de los codos en la vida diaria; ahora estoy analizando su importancia para el correcto desarrollo de los juegos de cartas y preparo un final apoteósico describiendo formas alternativas de beber sin codos
Me ha encantado tu carta de acoso, amor y derribo. Enhorabuena. Volveré a menudo por aquí. Tu blog es un gran descubrimiento. Suerte.
@Anónimo 1:
Muchas gracias, qué puedo decir. Esperamos verle/a de nuevo/a por aquí.
@Helena;
Lo mismo le digo; que muchas gracias, y que eso espero. Además me cae usté bien porque las Helenas que escriben Helena con hache, ya sólo por eso, me caen bien. Mira tú.
@Anónimo 2;
Pues no, mire, y tampoco es que quiera. Uno tiene mucho pudor para según qué cosas, aunque no lo parezca. Me doy por contento con el humor exhibido por el objeto de mis amores habiéndose pasado por aquí y, además, habiéndonos comentado. No hay nada como tener ídolos asín de buena gente.
@Luc;
Qué alegría verla por aquí. Y no, no se crea que me descargo e-búcs, uno, porque no tengo e-rider, dos, porque leer libros en el ordenador me parece ya el fin de la civilización occidental y tres, y aunque no me crea, por convicciones de uno y por praxis profesional o intentona de. Con las pestes que hemos echado aquí sobre la piratería -y los palos que nos han caído- como para ponerse ahora a descargar libros. Por eso declinaba la invitaçao de nuestra amiga Ana, muy amable por otra parte. Por eso y porque teniendo al autor delante, pues mire. Me da como reparo. Debe ser que soy excéntrico.
@Juan Manuel Gil;
Muchas gracias por tan amable comentario. Otearé por ahí a ver si encuentro algo tuyo. Esperamos verte por aquí de nuevo.
¿Sobre el Cid y futurista? Hummm... me temo que no. ¿Cuál es el título? Con esos detalles lo único que se me viene a la cabeza es la película "El caballero del dragón", sin ánimo de ofender. :D
Un abrazo.
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