Qué fuerte. Con ésta que están leyendo, hoy alcanzamos en El porqué de una mosca la cifra de doscientas entradas.
Doscientas entradas, repito. Ahí es nada. Doscientas son, y ni una más, como doscientas castañas gordas y lustrosas una detrás de otra. Que les he ido endosando a ustedes así, miren, como quien no quiere la cosa, una, ris, otra, ras. Y así hasta doscientas veces. Doscientas entradas, mil seiscientos comentarios –clavados anteayer mismo en cifra tan redonda por nuestra amiga Violeta– y casi tres años aquí, dando pertinazmente por el culo. Con denuedo, fruición y dos cojones. Súper fuerte, insisto. Quizás no se lo parezca a ustedes, que la cosa ni les va ni les viene. Pero yo estoy que no sé si tomarme un gin-tonic o tirármelo por encima.
Parece que fue ayer cuando alguien, no diré quién, me dijo algo así como:
–Con todo lo que te gusta hablar, ¿no has pensado en hacerte un blog?
Donde el subtexto de lo que quiso decir realmente fue:
–Con todo lo que te gusta hablar, ¿no has pensado en dejar de contármelo todo a mí? Porque me tienes jarta.
Y donde yo, no obstante, entendí:
–Con todo lo que te gusta hablar, ¿no has pensado en hacerte un blog?
Porque a mí con el subtexto me pasa lo que también le pasa a Liberto Rabal con el subtexto; que no lo cojo.
También parece que fue ayer cuando uno, en su unidad, decía cosas del tipo que tener un blog es una pérdida de tiempo y una inversión de tus esfuerzos un poco pointless, esto es, del género inútil. Hoy, no se crean, sigo pensando algo parecido. Creo. No tan tajante, porque con la edad voy perdiendo tajancia –o tajedad, o tajantismo, o como coño sea el sustantivo–, pero algo así. Lo que pasa es que también creo, y esto lo he aprendido yo solito, así que vale por dos, que un blog limpia, fija y da esplendor. A uno mismo y a lo que escribe. Y además es muy sano para el tiesto. Es muy higiénico y muy recomendable. De hecho el consejo que doy siempre a los jóvenes en las charlas-coloquio imaginarias a las que me invito yo mentalmente a mí mismo –porque a las charlas-coloquio tradicionales no sé qué pasa, que no me invitan– es que hay que hacerse un blog. Porque un blog te curte puesto en lid de escriba egipcio, porque te obliga a ordenar las ideas y porque además adquieres el hábito de escribir. Que viene muy bien para lo que es, propiamente, escribir. No digamos para el día en que decidas intentar hacerlo en serío.
Antes de que me juzguen cual ratas calvinistas por acudir a charlas-coloquio imaginarias, abro paréntesis, les diré que éstas tienen un sinfín de ventajas sobre las charlas-coloquio de verdad. No tienes que desplazarte hasta la fundación o la universidad de turno, por ejemplo, sino que puedes celebrarla tranquilamente en tu hogar mientras ves Sálvame o mientras te fríes mismamente unos sanjacobos. Además en una charla-coloquio imaginara tú eres el contertulio estrella de reputación incontestable, ojo. Reputación imaginaria, sí; pero incontestable. Yo a mis charlas-coloquio acudo habiendo publicado quince novelas, siete ensayos y un cantar de gesta-pop, como poco. Lo que está muy bien porque como te avala una trayectoria literaria así enjundiosa y con mucha esdrújula, pues todo el mundo te presta atención cuando hablas. Es como ser Juan Manuel de Prada, pero quitando los obvios inconvenientes de ser Juan Manuel de Prada. Y además evitas esa incomodidad, siempre molesta, de que haya otros contertulios llevándote la contraria. O peor aún; de que esté Pilar Rahola. De que esté y de que te acabe llamando demagogo, que es algo que tarde o temprano acaba ocurriendo en todas las charlas-coloquio a las que acude Pilar Rahola. Además, en una charla-coloquio imaginaria el público siempre te mira fascinado, asiente embobado y al final te aplaude con furioso entusiasmo e incluso hacen cabriolas hacia atrás. En mi caso particular ha habido charlas-coloquio imaginarias de las que me han querido sacar a hombros. Se lo juro. Claro que a mí exaltaciones ninguna, miren, ni imaginarias ni empíricas. Así que en esas ocasiones tengo que pedir que les corten la cabeza a todos. Es otra ventaja de las charlas-coloquio imaginarias, que como son imaginarias, pues da igual si acaban en un triunfo intelectual irrefutable o en un baño de sangre. Cierro paréntesis.
Así pues, y disertado lo cual, hoy sencillamente vengo a decirles eso. Que doscientas, que mil seiscientos y que la cosa, aunque no lo parezca, bien merece una tirada de cohetes. Por mi parte, porque bien saben las potencias que la constancia no es lo mío, y sobre todo por la suya. La suya de ustedes. Porque si doscientas son es gracias a ustedes, que me aguantan, y porque aquí nos reímos a veces, sí, pero también ha habido tardes de tronío, arte jondo, duende y tocotó que, miren, no jodamos; de haberlo sabido hubiera sido mejor habernos ido todos, yo el primero, a hacer algo más provechoso. Como por ejemplo, ver el Cuarenta Latino. Esto, no nos engañemos, lo sé yo y lo saben ustedes. Máxime si son de la parroquia vieja de este blog.
Aquí les cito, en todo caso, de aquí a otras cien entradas. En la trescientos, si ustedes quieren, o en año y medio, si cumplimos con la media ponderada. Si tal ocurre les ahorraré los agradecimientos y pasaremos directamente a la rave orgiástica con gogós en taparrabos. Prometido queda. Y hasta entonces haremos como que esto no ha ocurrido. Se me cuidan, mientras, y me van por la sombra. Les veo en la próxima.





Publicado por
El Señor de las Moscas



21 comentarios en el bote:
¿Clavé ser la fan número 200 en facebook y el comentario 1700?
No quepo en mí de gozo. :D
¡Un saludín!
Ooops... Corrección, 1600... ¡Levantarse tan temprano no puede ser bueno!
Muchas felicidades por esas 200 entradas en el blog y también por denunciar, de alguna manera, el caso de la Pilar Rahola. Alguien tenía que decirlo ya, ¡qué mujer tan cansina!
Pero cómo no pueden darse cuenta aquellos que la invitan a todos los programas de radio y tele por los que pasa. Qué sufrimiento.
Fíjate hasta dónde llega la broma que el otro día emitieron en tv3 un "especial" sobre Mourinho y salía la Pilar Rahola. ¿Pero qué tendrá que aportar esta mujer sobre Mourinho?
En fin, perdón por la pataleta, y gracias por hacernos reír.
¡Feliciblog Leocadia!Como lectora empedernida del bote de la mosca, le animo a no parar nunca; porque a nosotros leerte también nos viene muy bien para el tiesto
¡ole!¡ ole! ¡ole!
Felicidades caballero :D
Besicos
Felicidadísimas, Señor!
@Violeta;
Pues quepa usted, que así fué. Gracias.
@Violeta;
No, no puede ser bueno.
@Santiago;
Lo crea o no, éste es un espinoso tema al que ya nos habíamos referido en alguna ocasión:
http://elporquedeunamosca.blogspot.com/2010/07/dialogos-imposibles-v.html
Gracias a usted. Un saludo.
@Leocadia;
Feliz sea, Leocadia, para gozo de nuestros tiestos. Ojalá tuviésemos los remos como tenemos los tiestos. Besito.
@Carmen;
También para usted, señorita Car. Acuérdese de que tiene que avisarme por burofax cuando venga a estas latitudes.
@Cancabruno;
Felicidadísimo pues, y por tal me tengo. Un abrazo y gracias.
Me uno a los "felicidades" y que cumplas muchos post más
Insisto, qué grande es usted. Chin-chin por las 200 y por los 1600, y sepa que algún día, por su culpa, eXpiraré de tanto reírme.
Me uno a las felicitancias, y que sean doscientas veces doscientas.
¡Enhorabuena!
Enhorabuena por su persistencia y cabezonería en el sano arte de juntar letras.
Higiénico, sin duda. Provechoso para el espíritu, pues también. Transcendental para el continuo espacio tiempo, pues mire, pues no.
Pero para eso estamos, para llenar estos rincones de la internete de los caprichitos de cada uno. Total, esto lo cuenta usted en el super y como que no le luce igual.
Ánimo.-
¡Quedo a la espera de la rave orgiástica, que lo prometido es deuda!
Muchísimas felicidades FlyLord!!!
Yo, como tengo el blog compartido, pues me cuelgo bastante (esa es la verdad) pero 200 una detrás de otra es UN PASOTE.
Siga así, siga así, que si Sálvame a llegado a 500, usted puede llegar donde quiera. Y a propósito, que sé que lo sabrá, pero mañana es la noche de los libros en Madrid. Y va a estar su admirado Antonio Orejudo a las 19:30 en el Instituto Internacional, de charleta con Tom Drury. Podría conmemorar sus 200 entradas empezando sus labores de groupie. Se lo dejo caer, como sugerencia. Nos vemos por aquí.
mis más sinceras enhorabuenas.
La buena información, mejor mensaje, Gracias por compartir this.I volverá a leer más.
Lo siguiente es alcanzar las 200 factorial.
Enhorabuena. Le elevo mis congratulaciones más sinceras. :)
¡Saludos!
¿Y el 201? ¿Cuando sale de la imprenta? Llevo tiempo esperando, oiga.
Seguimos:
@Usted misma: Muchas gracias.
@Anónimo: Chin chin sean y usted que lo vea. Y eXpiremos todos juntos.
@Homo Libris: Muchas gracias también.
@Mr. Incógnito: ah, la sabiduría se escurre entre sus palabras. Muchas gracias por los ánimos.
@Iker: Pues prometido queda, y un caballero nunca falta a sus promesas ;)
@Salamandra: Muchas gracias.
@B.: Pues muchas gracias. Y sí, sabía de la cita orejudesca, pero no pude ir, ya ve usted. No soy muy del ágape intelectual, ya ve usté. Además, que no quiero traspasar la delgada linea que va de la psicopatía de coña a la de verdad. Gracias por el aviso, anyway.
@Angeltausía: mi más sinceras a ver si vienes ya y nos vemos.
@Anónimo: no sé si le he entendido muy bien... ¿Gracias? Sí, gracias.
@Azote: elevadas pues queden y sitas en el limbo. Muchas gracias.
@Escrito por: mañana.
¡Felicidades Sr. de las moscas! y siga usted con este changarro que ya quiero ver fotos de usted en el rave celebratorio con taparrabos que ha prometido...
me encantó eso de las conferencias a las que se invita solito en su imaginación. Oiga ¿y tiene mucho éxito?
en fin ¡enhorabuena y siga adelante!
@Bibliobulímica:
Tienen un éxito incontestable. Muchas gracias ;)
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