... El porqué de una mosca encerrada en un bote: 100 Montaditos de amor (y una canción desesperada)

2 de junio de 2011

100 Montaditos de amor (y una canción desesperada)

2 de junio de 2011
A mi santo le tira el trasto el de los 100 Montaditos. Tal como lo están oyendo. 

Como esta frase puede resultar un poco enigmática así, dicha en frío, les voy a explicar antes el contexto:

1) Tengo un santo. Este santo mío mide uno ochenta, es medio rubio y tiene los ojos azules. Y además tiene la voz rasgada. Rasgada no en plan Bonnie Tyler, sino en plan hey, nena. Soy un truhán, soy un señor. 

2) Mi santo trabaja en un centro comercial. En ese centro comercial hay un 100 Montaditos. Un 100 Montaditos es un establecimiento en el que sirven montaditos. Un montadito es un cacho de pan que le ponen algo encima y te lo cobran a un euro. 

3) En el citado 100 Montaditos hay un dependiente. Normal, no lo iban a llevar cyborgs. Hay un dependiente y de hecho, hay más dependientes. Pero a efectos sólo nos interesa uno; el que le tira el trasto a mi santo. 

4) Tirar el trasto es una alocución coloquial que utilizo yo y que significa que cuando mi santo entra por la puerta del 100 Montaditos, el dependiente empieza a restregarse por las paredes como una puerca.

Aprovecho para señalar que esto no ocurriría si fuesen cyborgs.
 

Dicho lo cual, lo que les comentaba; que a mi santo le tira el trasto el de los 100 Montaditos.

Éste es uno de los inconvenientes que conlleva tener un santo potente, pero hay más. Otro muy acuciante, por ejemplo, viene a la hora de hacerse fotos juntos. Y miren que yo después me hago a mí mismo unos photoshops que es que no tengo sentido de la decencia, pero da igual; es como si Jude Law se hiciera una foto con Bitelchús. 


En la afoto: mi santo y yo en nuestra última visita a El Escorial.

Mi santo y yo nos hacemos fotos con efecto, se lo juro. Concretamente con efecto dramático. ¿Saben eso que Annie Leibovitz lleva persiguiendo durante toda su carrera? Pues eso mismo, mi santo y yo, así de veces. 

Y otro de los inconvenientes, lo que les digo. Que a mi santo le salen pretendientes everywhere you look around. El último, para que se hagan una idea, se llamaba Bolita. Bolita de nombre artístico, claro; de nombre propio tendría otro, digo yo, pero ocurre que ni sé cuál es ni es que me importe mucho. Bolita iba constantemente a la tienda donde trabajaba mi santo y lo hacía acompañado de Palito, que era el mejor amigo de Bolita. Y allí Bolita y Palito se echaban las horas muertas, hija de mi vida, dándole a la casqueta y diciéndole a mi santo ojos tienes, morena. Más Bolita que Palito, es justo decir. Y diciéndoselo en catalán, además. Que ulls tens, bruna, o a algo así. Porque Bolita era de Salou y jugaba la carta de la catalanidad. Yo es una carta que no puedo jugar, miren, porque yo en catalán sólo sé decir payés, cullons y Pilar Rahola. Pero también es cierto que puedo coger a Bolita y darle un bofetón que le pongo a la moda.  

Volviendo al tema del dependiente proxeneta del 100 Montaditos; dice mi santo que se percató de ello el otro día, cuando fue a comer al citado establecimiento.  

–Porque se sabe mi nombre –me dijo así, como con aire de misterio. 

Cuando uno va al 100 Montaditos, les explico brevemente, tiene que apuntar su nombre cuando hace el pedido. Después esperas a que te lo preparen y, cuando el pedido está listo, te llaman por megafonía para que lo recojas. Esto está muy bien porque te da la oportunidad de ser creativo. Yo normalmente pido mis montaditos a nombre de Perséfone, Diosa de las Cosechas y Reina del Inframundo, pero por megafonía nunca lo dicen entero, no me pregunten por qué. Siempre dicen Perséfone, a secas, por favor pase por la barra para recoger su pedido. 

Aprovecho para decir que yo este ninguneo a las Humanidades de verdad que es que no lo entiendo. 

Volviendo –de nuevo– al dependiente proxeneta: 

–Y lo que es más esclarecedor –apuntó mi santo. No sólo se sabe mi nombre; es que me lo dijo así, expresamente. Me dijo que no hacía falta que le dijera mi nombre, porque ya se lo sabía. Y en efecto, se lo sabía.

–La muy puta.

–¿Perdona?

–Nada. Que qué poco profesional. 

Poco profesional para un dependiente del 100 Montaditos, claro. Si uno lo mira desde el prisma de la prostitución, pues ya no tanto. 

–Ya ves. Y además me miraba fijamente mientras me lo decía. Rollo pestañeo arrebatador, clin clin clin.  

–Ya. Además de puta, hortera.

–¿Perdona?

–Nada. Que qué maleducado, digo. 

Esto, de nuevo, depende del prisma.

–Sí. Y después me rozó el dedo cuando me dio la bandeja, y luego…

–Bueno mira, ya está, me hago una idea. Y óyeme una cosa ¿Tú, a todo esto, qué has hecho?

–¿Yo? Nada.

Resoplo.

–¿Cómo que nada?

–Como que nada. Qué querías que hiciera.

–Pues no sé, a ver, mmmh, déjame que piense… Ah, sí, ya está. ¡Mandarle a la mierda!

–¿Yo? Huy no. Pobrecito. Encima que me invita.

Resoplo más.

–¿Cómo que te invita?

–Sí. A montaditos.

–¿A montaditos?

–A montaditos. No a todos, vamos. Si pido cuatro, pues me regala uno.

–Qué romántico. ¿Y tú qué haces?

–Otra vez con que qué hago. Pues dejarme invitar, hijo, qué voy a hacer. No ves que así uno me sale gratis.

–Ah sí, gratis, muy bien, muy bonito. Pues sí que te vendes tú muy caro. Tu flor, a cambio de un montadito.

–Bueno mira, perdona. Yo mi flor no se la he dado todavía. 

Y ahí perdí el hilo de la conversación porque, no me pregunten por qué, pero sólo podía pensar en la escena de los pétalos a cámara lenta de American Beauty, sólo que con montaditos en lugar de pétalos y con mi santo revolcándose gozosamente entre ellos.

Al final le anuncié a mi santo que iba a ir yo con él al 100 Montaditos a ver si la guarra esa me invitaba a mí a uno.

Sí a ti no te gustan los montaditos –me dijo.

–Me da igual –repliqué. Total, para metérselo por el orto. 

24 comentarios en el bote:

F. Gordon dijo...

Jajaja, me he imaginado vívidamente el momento "montaditan beauty" y he de decir que parecía muy almodovariano... o muy programa de Sálvame.

Anónimo dijo...

Ataque de cuernos??

Haidée dijo...

Madre mía, por los montaditos no, pero por la narración valía la pena!

Chache dijo...

¿Se lo vas a meter por el orto y encima tiene que pagarlo él? No se, oiga, no lo veo yo muy correcto.

Por cierto, que me acabo de aficionar como quien no quiere la cosa a su blog y es probable que deba usté soportar mis comentarios de vez en cuando.

O no. Eso ya como vea.

Patri dijo...

Genial blog y genial entrada.
Es lo malo de tener un novio tan buenorro :)
Felicidades, por el blog y por el novio.
Saludos desde Zaragoza!

Cancabruno dijo...

Me ha vuelto usté a dejar con las orejillas aleteando y el ombligo risueño. Genial, como siempre.

Y que siga usté asín y yo que lo lea.

El Señor de las Moscas dijo...

Comentamos prestamente:

@F. Gordon;

Y yo. Vívidamente y le digo more: más vívidamente de lo que quisiera (y 'Montadito Beauty', por cierto; qué gran título, oiga, para una serie de la NBC. ¿Vamos a pachas con los royalties?).

@Anónimo;

De celos, amigo incógnito. De celos no le digo a usted que no. Pero, como le dijo Sara Montiel a su novio-marido-fan-cubano, de ahí a los cuernos media un mundo.

@Haidée;

Y por los montaditos también, oiga. Que un montadito una vez y otro otra vez y otro otra vez, a la larga son un pellizco.

@Chache;

Yo soporto lo que usted quiera, faltaría más. Nos alegra verle por esta, nuestra casa. Nos alegra y nos llena de regocijo. Y esperamos, obviously, volver a verle por la misma. A ver si va a ser usted como esos que dicen sí sí pero luego no no.

@Patri;

Por felicitado me doy y congratulado por ello, especialmente por lo segundo. Reciba saludos retuiteados desde Cantabria.

@Cancabruno;

Qué reacciones psicosomáticas más raras que tiene usted, oiga. Si a mí se me riera el ombligo a la par que se me movieran las orejas, entraría en éxtasis ;)

Luc dijo...

Con la diferencia del color de ojos (que el suyo los tiene azules y el mío verdes) nos encontramos en situaciones análogas. Aunque usted no sea Bitelchús y yo no sea (no exactamente al menos)Dora la exploradora con el pelo rizado, las diferencias, al menos en mi caso, entre su perfil nórdico y el mío del norte de África son evidentes. Y aunque no se me ha dado el caso del 100 montaditos le digo que asín no se puede vivir. Al principio hacía yo más alusiones a arrancar pellejos y sacar cabezas de un bocao a más de una pero lo dejé, porque al ver la cara de cálculo matemático infinitesimal que se le quedaba al pobre supe que no era la manera de hacer que me amara con locura.
Ahora lo que hago cuando me habla de esas cosas es mirarle con embeleso y sonreir. Cuando tenga que sacar la maza de dibujos animados del bolsillo pues la saco.

Y una cosita le digo si Jude Law sale con Bitelchús y un heredero a la corona con Dora la explorado (con pelo rizado) algo tendremos ¿no?

Anónimo dijo...

Pues me parece que el sr Chache ha arrastrado aqui a más de uno, aunque todavía no se hayan declarado culpables.
Ya he puesto este blog en rss y poco a poco empiezo a leerme los antiguos. Un gustazo oigausté.
Con respecto al tema en cuestión: las cosas gratis siempre se deben de aceptar. Ya llegará el momento en el que falten. Ahora son montaditos pero bien puede ser un libro, comic o café.

Eclep

El Señor de las Moscas dijo...

@Luc;

Tenemos magia, salero, arte, duende, tocotó. Y yo no sé usted, pero yo además soy rico hasta cotas verdaderamente disgusting.

@Eclep;

Entonces hemos de agradecerle a Choches tan bonito detalle. Lea usted con paciencia, que tenemos más de 200 entradas y los atracones no son buenos. Y respecto a lo que me cuenta; Sí. No le mires el diente, o no se qué. Pero comprenderá que un montadito es una fucking shit. Que me diga usted un portatil, un swatch ultra-plano o un ático en Amsterdam, pues yo que sé. Me lo pensaria. Pero por un montadito es que no le doy ni la mano, vamos.

Luc dijo...

¡Era el dinero! ¿Cómo no me di cuenta?!

F. Gordon dijo...

Venga va, hagamos brainstorming para perfilar el guión de la serie. Habrá que hacer un casting para ver quién hace del santo, quién del bloguero daltónico,...

Chache dijo...

¿"Choches..."? ¬.¬

Sepa usted que servidor aún es joven. Aunque sea en espíritu. Y no chocheo aún. Si acaso un martes de cada siete.

SirDi dijo...

Yo q su santo me dejaba invitar, porque los montaditos bien buenos q están. Y no se me ponga celoso, los catalanes no se venden por tan poco, menudos son ellos en cuestiones monetarias! oye, y si quiere hablar catalán, empiece con la estupenda web de la generalitat www.parla.cat

Small Beast dijo...

Hoy, hablando con mi hermana, me comentó que en el centro comercial donde trabaja abrirán un 100 Montaditos, cómo no, no he podido evitar acordarme de tu entrada -creo que me has lavado el cerebro-. Cuándo ya esté acabao el 100 Montaditos, iré con la esperanza de vivir los mismos echos que tu preciado santo.

Mi enhorabuena por este gran blog, eres grande.

Salamandra dijo...

Pues aqui en Barcelona, de 100 montaditos de esos, no hay. Vamos, que no me suena de ná. Aunque por el nombre que le han buscado, suena a rancho, francamente.

No entiendo el cabreo, FlyLord. Con lo que PONE que a la pareja de uno le tiren los trastos y tú puedas pavonearte y poner car de decir: "¿te gusta? pues es MÍOOOO, MÍOOOOO, MI TESOROOOO" para proceder seguidamente a agarrarlo por el pescueso para estamparle un beso de tornillo en toda regla delante de la envidiosa concurrencia ... esos momentos HAY QUE DISFRUTARLOS.

Anónimo dijo...

uy uy uy mira que yo no digo nada, pero a mi querido novio le conocí siendo yo una dependienta tiradora de trastos....
pero seguro que no tienes que preocuparte, si no, ya sabes, te pides una de esas tablas gigantes de montaditos y orto va orto viene

Anónimo dijo...

uy uy uy mira que yo no digo nada, pero a mi querido novio le conocí siendo yo una dependienta tiradora de trastos....
pero seguro que no tienes que preocuparte, si no, ya sabes, te pides una de esas tablas gigantes de montaditos y orto va orto viene

Cancabruno dijo...

Uy, por cierto, acabo de caer... Un apunte freak acerca del mundo cienmontadil: sepan todos ustedes, tanto Maese Mosquero como las distintas moscas que por aquí pululan, que 100 montaditos es una cadena de restaurantes de origen gaditano, y que en cualquier 100 montaditos del mundo (ya sea en Madril como en Kuala-Lumpur) encontrarán la mar de fotos de Cádiz, ciudad trimilenaria, tacita de plata, perla engarzada en el mar. He dicho.

Que es que uno es mu chauvinista y mu suyo, y me se sale de vez en cuando.

El Señor de las Moscas dijo...

@Luc;

¡Porque está usted in the inopy!

@F. Gordon;

Usted está también en la inopy; Jude Law y Michael Keaton. Clarísimamente.

@Chache;

Me disculpe. Lo crea o no, tuve una vez un amigo apodado Choches (no me pregunte por qué), y es que me trafulco. Chocheo yo, claramente.

@Sir Di;

Bueno bueno, me descubre usted cosas más que Barrio Sésamo. Ahora mismo me meto en la parla.cat a ver qué se cou.

@Small Beast;

Usted también sería grande de no llamarse small. Y beast, endemás. Qué contradicción. Anyway; dígale a su hermana que se cuide, que los montaditos los carga el diablo (y además engordan cosa mala). Gracias por pasarse y vuelva pronto.

@Salamandra;

Yo no soy de esa escuela, amiga. Debo tener averiado ese resorte psicológico, porque a mí ese prisma no me ha funcionado pero es que nunca, vamos. Nunca nunca.

@Anónima;

Pues no diga nada, entonces. Va a ser mejor. Aunque la cosa depende, como comprenderá, de si su novio de usted estaba comprometido o era libre cual libélula. Y en todo caso, sí; el recurso a la violencia física quierás que no, ahí está.

@Cancabruno;

Ele. Quede pues la nota informativa. Y sí; los 100 Montaditos tiene un toque colonial muy gaditano, ahora que lo pienso. De hecho siempre me había preguntado, fíjate tú, que de dónde serían las fotos que cuelgan en las paredes llenas de personas antiguas (y muy feas; las personas antiguas es lo que tienen).

dependienta tiradora de trastos dijo...

te diré, desde mi anonimato, que era libre cual libélula, si no, no se toca, eso por descontado. la violencia está ahí, puedes obligarle a comer cientos y cientos de cien montaditos....pero hombre, que los celos no son buenos.

Azote ortográfico dijo...

Sepa usted que, tras este relato, no puedo sino admirarle profundamente. No solo por haberse reprimido las ganas de calzar sendas hostias a su Santo, por venderse tan barato, y a la perra CienMontadora por allanamiento de la propiedad privada en grado de tentativa, sino porque encima ha accedido usted a entrar en uno de esos establecimientos donde sirven tortilla de paquete bañada en salsas de dudosa procedencia y aún pretenden darle al asunto un aire castizo y tradicional.

Recuerdo todavía la ocasión en que una asturiana ("del Oriente", como los Reyes Magos) un poco suelta pretendió restregarse con mi Homo libris delante de mis propias narices, como si aquí una servidora fuese transparente. En lugar de montar el numerito en público (estábamos muchos y el escenario se situaba en mitad del campo, mismamente), me tragué las ganas de hacerle a la individua una cara nueva, para explicarle con posterioridad y todo lujo de detalles al objetivo de los envites norteños lo que había sucedido. Cuál fue mi sorpresa que él ni siquiera había sido consciente de que le estaban invitando a vieiras. A una en concreto. Así que no sé yo si es peor dejarse invitar a montaditos con premeditación y alevosía, o ser tan sumamente inconsciente como para no captar las intenciones ocultas de semejante alarde de altruismo.

Suya afectuosamente, como siempre,

Azote.

Escrito por dijo...

Si es que un sitio que se llama 100 montaditos o es una guarida malochinosa en una película de Tarantino o no puede molar nada. Menos mal que este relato doliente le da algo de sentido a su mera existencia.

El Señor de las Moscas dijo...

@Azote;

Es que es lo que tienen las asturianas del Oriente; que las sacas del Oriente y se despendolan vivas. Debió haber usted procedido a la vía violenta, mujer, nadie se lo hubiese reprochado. Además veo que aún tiene usted ira, y se le hubiese pasado así, mire. De un plumazo. Y de Homo Libris no se queje, oiga, que es mi ojito derecho aunque pase por encima estos episodios flirteriles de los que es objeto.

Escrito por;

¿Verdad que sí? Es lo que yo digo; que en buena hora decidieron ponerle al invento '100 Montaditos'. Con lo polisémico que es el español.

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