... El porqué de una mosca encerrada en un bote: Cuestión de nombre.

8 de noviembre de 2011

Cuestión de nombre.

8 de noviembre de 2011
El Pepé, lo sabrán, no quiere que los matrimonios homosexuales se llamen matrimonios. Por lo visto están de acuerdo “salvo en una cosha”, citando al propio Rajoy: “el nombre”. Descubrir la patraña, no obstante, es tan sencillo como echarle un ojo al Código Civil; en España, el derecho a la adopción lo detentan los matrimonios de cualquier tipo y las parejas de hecho heterosexuales. Las parejas de hecho homosexuales, no. Cuando éstas dejen de llamarse “matrimonio”, perderán el derecho a la adopción. Y las personas y personitas en situación de desamparo, por no decir jodidas, perderán su derecho a ser adoptadas por una familia homoparental. A los metatrones peperos, no obstante, se les olvida sistemáticamente mencionar este extremo, suponemos que por la mala prensa y peor urna que tiene suprimir derechos adquiridos y porque su idea es no es eliminarlo abiertamente, sino haciendo la tres catorce; envolviéndolo en un debate artificial sobre la denominación de la figura legal sin mencionar que lo que van a cambiar es el nombre, sí, pero también los derechos que le van asociados. A falta de que algún periodista se lo explique mejor porque hubiera buscado en el Código Civil las implicaciones legales del cambio de nombre –documentarse, creo que se llama, y tengo entendido que es una costumbre bastante implantada en el primer mundo–, se lo va a tener que explicar un triste bloguero en paro que por no ser, no es ni periodista. Amanece, ya saben. Que no es poco. Presten atención.

¿Cuestión de nombre? ¿Really?

En España, el derecho a la adopción se detrae principalmente de dos fuentes; el Código Civil y la Ley 11/1997, de adopción. 

El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este Código.

El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.
[El segundo párrafo ha sido añadido por la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (BOE núm. 157, de 02-07-2005, pp. 23632-23634)]

[El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite, mediante  providencia de 25 de octubre de 2005, el recurso de inconstitucionalidad núm. 6864-2005, promovido por más de cincuenta Diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso de los Diputados contra la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (BOE núm. 273, de 15-11-2005, p. 37313).]

Y hasta aquí nada nuevo. Como ven, el artículo vigente viene apuntado al final, primero con el cambio de ley de 2005 de PSOE, Grupo Mixto, Izquierda Verde, ERC, PNV, CC y después con el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP a ese mismo cambio de ley, aún pendiente de resolución.



1. La adopción requiere que el adoptante sea mayor de veinticinco años. En la adopción por ambos cónyuges basta que uno de ellos haya alcanzado dicha edad. En todo caso, el adoptante habrá de tener, por lo menos, catorce años más que el adoptado. […]

4. Nadie puede ser adoptado por más de una persona, salvo que la adopción se realice conjunta o sucesivamente por ambos cónyuges. El matrimonio celebrado con posterioridad a la adopción permite al cónyuge la adopción de los hijos de su consorte. En caso de muerte del adoptante, o cuando el adoptante sufra la exclusión prevista en el artículo 179, es posible una nueva adopción del adoptado.

[Este apartado ha sido redactado conforme a la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (BOE núm. 157, de 02-07-2005, pp. 23632-23634]

[El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite, mediante  providencia de 25 de octubre de 2005, el recurso de inconstitucionalidad núm. 6864-2005, promovido por más de cincuenta Diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso de los Diputados contra la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (BOE núm. 273, de 15-11-2005, p. 37313).]

Es decir; en España sólo se le reconoce la facultad de adoptar a los matrimonios legalmente constituidos

¿Y las parejas de hecho, se preguntarán ustedes, no pueden adoptar? Sí. Pero no lo pone en el Código Civil, sino que la excepción se plantea en la Ley 11/1997 de adopción, concretamente en una frase de sus Disposiciones adicionales. La ley dice exactamente:

Tercera [Disposición adicional]. Las referencias de esta Ley a la capacidad de los cónyuges para adoptar simultáneamente a un menor serán también aplicables al hombre y la mujer integrantes de una pareja unida de forma permanente por relación de efectividad análoga a la conyugal.

Y la conclusión es clara; En España pueden adoptar:

1. Los matrimonios.

2. Las parejas de hecho, pero constituidas por hombre y mujer.

Con que, blanco y en –Ana– botella; un “matrimonio” homosexual puede adoptar, pero una “unión civil” homosexual –o “pareja de hecho”, o cualquier otra figura legal que no sea un matrimonio– no puede adoptar.

El patinazo de Alicia.

En la cosmogonía pepera no cabe que la unión de dos personas del mismo sexo pueda llamarse matrimonio y, en consecuencia, llevan insistiendo machaconamente con el asunto desde 2005. Que uniones civiles sí, pero que de llamarse matrimonio, nada. Tanto así que han conseguido trasladar la tesis a su electorado con brillante eficacia y hoy por hoy no hay señora con pieles, lector de La Razón o pijo de pelo remanguillé que no se exprese en los mismos términos; tragan con la unión civil, pero no con que se llame matrimonio. Parecen estar todos de acuerdo. Y si les insistes en el porqué de tanto hincapié, tanto encabezonarse en un asunto de mera nomenclatura –que es en una noción abstracta que no implica cambio práctico alguno, quiero decir; ni que fuésemos franceses– te dirán que es por, no sé. Convicción moral, rectitud o algo así. La razón verdadera no la tienen, claro; no se la han dicho. Y también habrá quien te mencione el derecho natural, el romano o te remita directamente a Dios, pero yo con esos recomiendo directamente ni ponerse a hablar.

Para ilustrarnos y porque yo, para qué les voy a engañar, tengo fascinación por esta señora, les he querido traer un vídeo de Alicia Sánchez-Camacho, secretaria del PP catalán. No sé si lo han visto. Es del programa Tengo una pregunta para usted emitido con motivo de las pasadas elecciones catalanas. En él, una chica de nombre Miriam le plantea la cuestión a Alicia –la pregunta exacta es: “¿usted está de acuerdo con suprimir la ley de matrimonios homosexuales?”– y Alicia, sin que se le mueva un solo pelo, responde y atención, que aquí está el tema, saltándose la tesis canónica del Pepé. Tienen la perla completa a partir del minuto 14:00 si bien el climax, en el minuto 14:20 viene  cuando Sánchez-Camacho dice, dos puntos: “creemos que las personas con condiciones homosexuales tienen que tener los mismos derechos sociales y civiles que cualquier otra unión, excepto en la adopción de los hijos”.




La perla, como las buenas obras del surrealismo catalán, tiene varios niveles de lectura. El primero es el patinazo en sí; Sánchez-Camacho sostiene abiertamente que el Pepé se opone a la adopción homosexual cuando el mantra oficial de Génova es que, sencillamente, hay que cambiarle el nombre al denominado matrimonio homosexual. Sin meterse –aparentemente– en el jardín de la adopción. Recordemos que, además, la intrépida Miriam le ha preguntado exclusivamente por el matrimonio. Y el segundo nivel de lectura es el patinazo dentro del patinazo y viene cuando Alicia, embrollada ella misma consigo misma como embarrada en la crema de verduras que lleva su mismo nombre, empieza a mezclar matrimonio y adopción y la cosa se vuelve directamente daliniana y buñuelesca. Razona ella con retórica virtuosa, minuto 14:50, que los hijos deben ser criados por un hombre y una mujer y que “lo que creo es que las uniones de pareja de una misma condición sexual no se pueden llamar matrimonio, yo creo el matrimonio es entre hombre y mujer, un matrimonio con hijos, es la familia tradicional y yo, lo digo, yo soy una familia monoparental, por decisiones de la vida, porque la vida me ha traído hasta aquí, y espero poder darle algún día un padre a mi hijo, pero en todo caso el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer y que éste es el matrimonio tradicional”.

Y bueno, pues sigue. Pueden verlo si quieren, pero lo esencial vendría a ser esto.

Entonces todo el mundo criticó que esta mujer, Sánchez-Camacho, cuyo hijo lo fue por inseminación artificial, madre soltera por decisión propia, defendiera con tanta vehemencia que un hijo debía tener un padre y una madre. Es decir, que se arrogara –y ejerciera, qué coño– un derecho que, no obstante, pretende negarle a los demás. Y lo criticaron con sorpresa, no te lo pierdas. Caídos del guindo, chof, como peras tempranas. Como diciendo oh my God. Quién hubiera pensado esto del Pepé.

Así, cuando el CIS nos pase la encuesta…

…y nos pregunten que qué nos parece que le cambien el nombre, todos pondremos que sí. Que de puta madre. Y cuando el derecho de adopción se le retire a las parejas homosexuales –cosa que ocurrirá–, parecerá que estamos todos de acuerdo. Y aquí, mira. Chinchín de aflelú. Paz y después gloria. 

En fin. Lo dicho, con la única intención de arrojar luz. Haré mía la máxima de Lola, la Faranona, para decirles que si me quieren, háganme el favor de explicar el tema a sus contertulios cuando oigan –o digan ustedes mismos– aquello tan florido y tan cacareado del que se junten si quieren, pero que no se llamen matrimonio. Para que sepamos todos de lo que hablamos, coño, y tengamos la opinión que tengamos, al menos no nos comportemos por una vez en la vida como los imbéciles que se creen que somos.  

Y bueno, pues nada más. Gracias por su atención. Les dejo con un vídeo en la que aparece una recopilación de personas que, a partir del 2012, podrán tener hijos mientras que a mí se me prohibirá. Véanlo, de verdad. Merece la pena. Nunca mejor dicho.




Actualización a 11/11/2011: comentarios, reacciones y caídas del guindo, en Cosas que aprendí después de publicar "Cuestión de nombre"

48 comentarios en el bote:

SkiterSkiterio dijo...

Sinceramente, lo que habria que hacer es imponer un "carnet de padres, por puntos", como el de conducir.

Independientemente de la orientación sexual hay padres y madres, padres y padres, y madres y madres que estan como autenticas chotas. Como para criar a una "criatura"...

Red dijo...

Oiga, a mí me parece muy bien que escriba, pero no lo llame artículo, sino verdades como puños. La cuestión es ¿por qué la gente se cree tan fácilmente que lo que preocupa a la derecha es el nombre?

keleb-dûr dijo...

Más razón que un santo, señor mío. Eugenesia selectiva es lo que haría falta ;)

B dijo...

Siempre he dicho que la selección natural está por algo y que qué pena que lo de eliminar especies esté tan mal visto en este mundo tan correctísimo. Y ya que somos 7.000 millones en el mundo, que en fin, que un poquito de por favor, y que un control de natalidad. Por neuronas, mamones, no por sexo. Tiene mi apoyo y mi amor incondicional, que no sé si lo he dicho alguna vez, pero es que no soy muy romántica. Rara que es una.

Rodrigo dijo...

Hay una cosa que no he entendido, ni en el texto legal ni en el del artículo... ¿La adopción puede darse por parte de una sola persona? ¿Puede adoptar una familia monoparental? (Si fuese así, una pareja homosexual podría adoptar pero igualmente vería mermados sus derechos al ser considerado solo hijo de uno de los progenitores) Espero me aclaren la duda y completen el articulo ya de por si interesante con esta información.

Red dijo...

Así es, Rodrigo, podría adoptar una persona de la pareja, pero no los dos como pareja.

El Señor de las Moscas dijo...

@Rodrigo;

Gracias por la pregunta. Técnicamente una persona puede adoptar, sí, aunque en la práctica es mucho más complicado. En muchos países no se acepta que el adoptado sea soltero y además los requisitos económicos son parecidos a los de un matrimonio. Se hace, pero suele requerir estar una posición social y económica bastante boyante. Hablo de oídas, en todo caso; lo mejor es que te informes de boca de alguien que sepa de esto más que yo. Un saludo.

toatoa dijo...

El problema de todo ésto es la pura injusticia sobre la que se sostiene. Cualquier tontaina heterosexual es aplaudido por traer hijos al mundo "como Dios manda" aunque sea para destrozarles la vida, pero cuando dos personas homosexuales deciden tener un hijo, lo quieren y lo anhelan y se sienten preparados para ello (no se embarazan de penalty ni porque es lo que toca) resulta que según estos "sabidos" del PP no deberían. La ignorancia, que es muy atrevida.

Marta dijo...

Me ha gustado mucho este artículo. Un saludo.

Anónimo dijo...

Acabaramos! Ya decía yo. Ahora entiendo el empecinamiento de quienes lo defienden pero no quieren que se sepa el porqué y de la falta de argumentos serios de los que lo defienden sin saber, entre ellos mi abuela, que tiene sobredosis de intereconomía y no consigo desengancharla.
No entiendo como hay gente que se niega a que dos "personas" críen a un niño, le cuiden, le quieran, le den un hogar, una educación, por el simple hecho de ser las dos del mismo sexo, y que cuando les pones ejemplos de familias "como dios manda" pero que se saltan los manamientos y las promesas ante el altar con "dios presente", sigan en sus trece. Yo por mi parte lo divulgaré, pero se que mas de uno me dirá que es mentira, y mas de dos lo defenderán entonces mas convencidos. En fin, de ingratos está el mundo lleno, pero al menos que sean conscientes de su ingratitud, si es que son capaces.
Genial tu blog!

Grancanariasoy dijo...

Yo sencillamente eliminaba el matrimonio, cosa arcaica inventada para hacer negocio y poco mas, pero si para adoptar un hijo hace falta me parece de locos omitir dicha condición en una pareja de homosexuales (allá ellos si se casan..advierto), estaba convencida de que se podía hacer solos, pero creo que lo estaba confundiendo con eso de la inseminación artificial, que en ese caso si que no hace falta estar casado.

Bueno que el de las gaviotas y el otro... el de los capullos digan lo que quieran, ni uno ni el otro me gustan, creo que voy a girar un par de grados mas hacia la izquierda que al menos estos dicen cosillas parecidas a las que coreamos en Sol.

Después de todo estas elecciones no me mueven por los avances, libertades sociales que ya teníamos, me preocupa mas los Mercados, bancos y todo lo que se esta cociendo en Bruselas, que a fin de cuenta es donde nos gobiernan.

Ser libres y muertos de hambres tendrá su cosa, pero le aseguro a usted que sin dinero, sin trabajo, sin casa (dos creo que era mínimo) no hay adopción, así que me parece a mi que me centraré mas en estas luchas (económicas) que en esas otras, aunque no dejo de reconocer que es una grandisima putada ir para atrás como los cangrejos.

Un saludo, por cierto no se me "escurre" ninguna pregunta, lo digo por tu última iniciativa.

Sara dijo...

Mon cher Monsieur des mouches, Conde de la lemon tree,
estos mismos listillos que se atreven a juzgar lo que es bueno y lo que es malo en términos morales, nunca se han planteado que la Iglesia educó en sus monasterios y conventos, hogares del Señor, generaciones de niños-solo niños con curas-solo hombres y niñas-solo niñas con monjas solo mujeres.Así han pasado siglos y siglos sin que nadie se preocupara por estos niños y niñas que crecían sin un padre y una madre, en aquellos hogares católicos y apostólicos y romanos donde a menudo eran víctimas de mentes perversas y retorcidas- pero nada se puede cuestionar a la Iglesia- y nada se puede cuestionar a la familia tradicional. No soporto las lecciones de moral, ni la moral confeccionada a medida. Quiero que usted tenga su niño porque seguro será uno de los mejores padres en varias galaxias a la redonda, y de verdad no creo yo que ese momento esté tan lejos, besos, besos a montones, querido Conde

Gin´s Tonic dijo...

Muy buen post enhorabuena!!, como alguien te comentaba antes, tampoco me creo que la gente crea que esto es una cuestión de nombre sin más, pero simplemente nos limitamos a escuchar lo que esta gente nos dice y la mayoría evitan informarse sobre estos temas en cuestión. El ser padre no es una cuestión de orientación sexual y esto no debería ser un requisito para ello.

Semoviente dijo...

Con todo respeto y sin ánimo de polemizar más de la cuenta.

Los adultos no tenemos derecho a adoptar. Los adultos heterosexuales no tenemos derecho a adoptar. Los adultos homosexuales, tampoco. Son los niños, los que tienen derecho a tener unos padres que los tutelen. Preferiblemente dos, y preferiblemente hombre y mujer.

Claro, hay casos en los que esto no se da. Hay niños huérfanos que se crían con un solo progenitor, o con los abuelos, pero esta no es la situación ideal.

Los niños cuya patria potestad recae en los estados, si pueden ser adoptados. Y el Estado debe velar por que los padres adoptivos sean adecuados. En España todos los futuros padres adoptivos (sean homo o hetero), monoparentales, incluidos, deben superar unas pruebas de idoneidad con equipos de psicólogos de gran experiencia. No todos los solicitantes la obtienen, y las razones económicas no son lo más importante.

Por otro lado, y si realizas adopciones internacionales, cada estado intenta conseguir los mejores adoptantes para sus niños. No todos los países son tan avanzados como España. Algunos estados aceptan adoptantes monoparentales, y otros no. Algunos exigen parejas heterosexuales solamente, y otros no. Algunos estados muy de izquierdas no admiten adoptantes homosexuales, ni tampoco hombres solos (curiosamente si que suelen aceptar mujeres solas).

Con esto quiero decir que cada estado prioriza el tipo de familia que desea como adoptante de sus niños. Y lo hacen lo mejor que saben de acuerdo con su cultura, y la prioridad en el tipo de adoptante recae en las autoridades de los estados. Esto es así porque adoptar no es un derecho. Es el niño el que tiene derechos, y cada estado los defiende lo mejor que sabe.

Con todo esto quiero decirte que en temas de adopción, los homosexuales y sus derechos no son el centro sobre lo que todo pivota. Todo pivota sobre los derechos de los niños, y esto debe ser entendido por los futuros padres.

Ahora, si lo que quieres es meterte con el PP, y hacer propaganda lgtb, me parece muy bien, pero entonces hablamos de cosas distintas.

Mucho ánimo y suerte.

claclaclap dijo...

Sólo puedo decir que gracias por abrirme los ojos. Ya me parecía a mí que había gato encerrado en el asunto, y que los argumentos que defiende esta gente eran demasiado ridículos incluso para ellos. Pero claro, ¡esto lo explica todo!
Por mi parte divulgaré esta información siempre que me sea posible, y buscaré a aquellos a los que no pude rebatir en un momento como hubiera querido, ¡a ver con qué salen ahora! can't wait!

Por cierto, un blog maravilloso, me alegro mucho de haberlo encontrado. Y con su permiso, seguiré curioseando por aquí...
Muac!

Sara dijo...

Para Semoviviente:
¿de verdad cree que países como China, Etiopía o Perú cuando ponen condiciones para las adopciones de sus niños están pensando en los niños? porque si es así, mejorarían desde las condiciones de los orfanatos hasta las laborales, que ya es chungo, tener que hablar de condiciones laborales, en vez de las escolares y si se me permite sacar punta al huevo, le diría que la culpa de que esos niños trabajen es de la multinacional,porque para hacerse rico solo es necesario no tener escrúpulos y de esto saben mucho los defensores de la economía liberal, así que mire si hay o no relación con el PP en el asunto, claro que el domingo se redimen yendo a misa...

Se me va de la lengua dijo...

Como siempre, fantástico. No me había percatado (veo que como muchos) de las implicaciones de la absurda polémica y además me molesta, porque recuerdo haber estudiado derecho una vez...
Añado un comentario para Semoviviente: Me parece loable el interés que pone usted en los niños, que, desde luego, deben ser el centro de cualquier adopción. Pero me da la impresión de que ha intentado usted cambiar de tema. Puesto que no todo el mundo puede adoptar, sí que es un derecho de los que pueden. Llámelo privilegio, prerrogativa, suerte en la vida o como quiera usted, esto sí que es cuestión de nomenclatura. Un estado podrá priorizar como crea conveniente de acuerdo con su cultura, como dice usted con mucha razón. Pero eso no quiere decir que todos los ciudadanos estén de acuerdo con esa priorización y, mucho menos, que no se pueda discutir del tema porque a algunos les parezca periférico. Porque, no se engañe, los que creemos que razones de orientación sexual no deben pesar a la hora de decidir los posibles adoptantes lo creemos precisamente por los niños.

Libertario dijo...

No suelo leer muchos blogs, vino aqui redireccionado de meneame.net .
Muy buen artículo, ánimo y a seguir así.

El Señor de las Moscas dijo...

@Semoviente.

Gracias por compartir su opinión. Tengo que discrepar, en todo caso, en un par de puntos.

El primero y más importante es que en el artículo emprendemos la reivindicación de un derecho adquirido. Lo hacemos como ciudadanos que somos depositarios de ese derecho y movidos, en el plano individual, por nuestras inquietudes parentales personales; no todos tenemos la suerte de poder tener hijos y dependemos directamente de la ley para formar una familia. Hemos escrito un artículo que no es fruto de la improvisación, razonando debidamente y tomándonos la molestia de enlazar toda la información técnica pertinente. No es la primera vez, además, que le dedicamos al tema nuestro tiempo y nuestro trabajo. Para usted, no obstante, nuestra intención es simplemente "meterte con el PP y hacer propaganda lgtb". Por mucho que me moleste una reducción tan simplista y mala leche, no entraré a deslegitimar su argumento en base a razones ideológicas. Quiero invitarle a que lea las ocasiones en que hemos criticado el discurso LGTB, por ejemplo, o al PSOE . Que son muchas y muy surtidas. No es lo ideal, desde luego. Y no creo que tenga nada que ver la velocidad con el tocino. Pero lo mismo consigo que me tome usted un poco más en serio.

Por otra parte, hablar de la adopción como un derecho de los niños es muy bonito, no le digo yo que no, y muy cierto. No en vano mentábamos en el artículo el derecho también a ser adoptado. Ocurre no obstante que es una entelequia legal; basar argumentos técnicos en el derecho del niño a ser adoptado es como hablar no del derecho a la vivienda, sino del derecho de la vivienda a ser habitada. El proceso se concibe convencionalmente unidireccional en la medida en que parte de un adulto (que es el que toma la iniciativa) y sólo exige condiciones a una parte (el adulto). Por eso hablamos del derecho "de" adopción y no "a" la adopción. Convencionalmente, como le digo. Porque hay que llamarlo de alguna manera. Es evidente que el beneficio, no obstante, es para ambos, y sobre todo para el niño. Lo demás me parece discutir sobre la idoneidad de una preposición y el resumen, el sexo de los ángeles.

Dado que se escuda usted en el beneficio del niño para apoyar su argumento (esto no es nada original) quiero recordarle también el déficit adoptivo en el que se encuentran todos los países del mundo sin distinción de régimen ideológico. Por lo que a mí respecta, niego categóricamente esto que dice usted de que "cada estado los defiende [los derechos del niño] lo mejor que sabe". Si así fuera, no se cobraría a los adoptantes, por ejemplo, las cantidades ingentes que se les cobra. Ni el proceso tendría la duración desnaturalizada que tiene. Y el Estado emprendería medidas proactivas para atajar el déficit adoptivo, promoviendo la adopción de niños en situación de desamparo en lugar de la procreación natural, por ejemplo. Cosa que no hace, insisto, ningún Estado del mundo. Ni hará, lógicamente, mientras pueda seguir ingresando dinero en el proceso. Es posible que le suene terrible, pero a mi entender es lo que hay montado. Un mercado monopolizado por los estados.

El artículo, en todo caso, no incide en la idoneidad o no de la adopción homoparental, sino en la manera falaz con la que un partido político tiende una cortina de humo para desviar la atención de sus más que presumibles intenciones. Incluso cuando estamos de acuerdo con las medidas que tome un gobierno, siempre es buena idea asegurarnos de que lo estamos por conocimiento y no, precisamente, por desconocimiento. Digo yo.

Gracias, en todo caso, y lo dicho; tómenos un poquito más en serio. No es nada grato desgañitarse a argumentos y que luego le digan a uno, sin más, que lo que quiere es meterse con el PP. Un saludo.

Anónimo dijo...

Lo primero de todo es que el único interés que se ha de observar es el interés del niño, y a partir de ahí se ha de supeditar toda la legislación e interpretación jurídica de la misma.

Si el PP quiere retirar el derecho de adopción a matrimonios homosexuales no le va a servir con cambiarles el nombre. De hecho, si hiciéramos una lectura literal de la disposición adicional tercera de la Ley 21/1987, al mencionarse la palabra "simultánea", se imposibilitaría la adopción del hijo de una mujer por un hombre que fuera su pareja de hecho. Absurdo, ¿no? Bien, pues con la cláusula de cierre que proporciona la disposición adicional primera de la Ley 13/2005, una lectura expansiva de derechos, que es la que ha de hacerse y siempre con el interés del niño en mente, nos lleva a que si en cualquier mención al matrimonio se han de excluir diferenciaciones de sexo, en referencias a parejas análogas al matrimonio, ha de ser así también.

Y, si aun así el PP tumba la ley 13/2005, nos queda la posibilidad de irnos a alguna de las comunidades autónomas que han regulado la adopción en parejas de hecho homosexuales, caso de Euskadi o Navarra.

El Señor de las Moscas dijo...

@Anónimo;

Estupendo. Gracias por el aporte. Coincido en que al PP no le bastará con eliminar sin más la denominación de "matrimonio" para consumar sus intenciones. La lectura expansiva de la que nos habla, en todo caso, depende de la interpretación del derecho, que en esta ocasión particular no se hará en base a una lógica consuetudinaria, somo suele ocurrir con frecuencia, sino que se ha elevado directamente hasta el Tribunal Constitucional. Es de esperar que la institución dicte al respecto la interpretación debida de la palabra "matrimonio".

Insisto, como comentábamos antes, en que el derecho del niño a ser adoptado y el derecho del adoptante a adoptar son, de facto, un mismo concepto legal cuya direccionalidad es meramente lingüística. Que lo primero es el interés del niño es una simple obviedad. Un saludo y gracias.

Manolocabezabolo dijo...

Interpretamos esta aseveración:

Tercera [Disposición adicional]. Las referencias de esta Ley a la capacidad de los cónyuges para adoptar simultáneamente a un menor serán también aplicables al hombre y la mujer integrantes de una pareja unida de forma permanente por relación de efectividad análoga a la conyugal.

Aquí lo único que dice es lo siguiente: Los hombres y mujeres que integren una pareja (NO HABLA DE QUE INTEGREN LA PAREJA ENTRE SÍ, sino que estén con otra persona) pueden adoptar. Es decir, dos homosexuales pueden adoptar independientemente del nombre que le des a esa unión.

Y por otra parte podríamos sustituir la palabrita polémica en toda la legislación, llamar "binomio" a cualquier unión y dejar el matrimonio para los curas católicos, sin ninguna base legislativa (exclusivamente religiosa).

Anónimo dijo...

No es una simple obviedad, sino el principio que informa las normas de adopción en España, pues es lo que exige la Convención de Derechos del Niño, ratificada por este país.

En cuanto a la sentencia, casi te puedo decir qué va a ocurrir con toda seguridad. El TC dictaminará la constitucionalidad de la ley, pero, a su vez, dejará claro que la CE no exige el reconocimiento del matrimonio homosexual, dejando vía libre al PP para derogar la ley hasta el punto que le interese.

Anónimo dijo...

Gran artículo. No estoy de acuerdo con todo pero me parece muy bien argumentado y claro. Constructivo. Sólo un detalle: En el primer párrafo usas mal la palabra "detentar", que significa "poseer ilegítimamente". Supongo que buscabas otra.

El Señor de las Moscas dijo...

@Anónimo;

Gracias por el aviso. No sé cuantas mil lecturas, y es usted el primero que se da cuenta. Y no se crea usted que buscaba otra palabra; pensaba hasta hoy que "detentar" era sinónimo de poseer, sin matiz de ilegitimidad alguno. Conste la fe de erratas, porque a estas alturas me parece feo quitarla sin más. Le prometemos que en sucesivas usaremos el verbo adecuadamente. Un saludo.

Aida dijo...

Siempre que hablamos del tema en cualquier ambiente, me opongo a que le cambien el nombre, "qué más da cómo se llame, a mí no me molesta que las uniones homosexuales se llamen matrimonio". Se sabe que los derechos de las parejas de hecho son menores que los de los matimonios, pero no tenía ni idea de esto. ahora que lo sé ya tengo un gran argumento y estoy aún más convencida de luchar por mantener la igualdad.

Enhorabuena por el post y un saludo

Semoviente dijo...

Agradezco mucho su detallada respuesta, Señor de las Moscas. Y me va a permitir aclarar mis opiniones, y de paso criticar algunos puntos de su respuesta.
Cuando realice usted los cursos pre-adopción verá como el equipo que le evalúe insistirá mucho sobre el extremo de que el sujeto de derechos es el niño que va a ser adoptado. Esto suele suponer un cambio en el sistema de referencia de las personas. Insisto, los adultos, aunque sean homosexuales, no tenemos derecho a adoptar. Esto es importante.
Los adoptantes frente a los derechos de los niños, no tienen derechos, ni privilegios, ni prerrogativas, ni suerte en la vida. Los adoptantes deben cumplir condiciones para optar a la adopción. Por ejemplo en España superar los cursos de evaluación psicológica que se establecen, y en otros países los que los países mismos fijan.
Por cierto, que las viviendas, como usted sabe, no tienen derechos porque no son personas. Sólo las personas pueden ser sujetos de derechos. No los colectivos, ni las cosas. Lo siento, no le acepto el argumento.
Por otro lado, quiero recordarle que las adopciones, siempre son gratuítas. Y por supuesto ¡cuestan dinero! Como sabe, en España deberá usted presentar documentaciones (cumplir condiciones) que cuestan esfuerzo y dinero. En el extranjero, también. Las adopciones son gratuítas. Los profesionales que intervienen en ellas, psicólogos, abogados, notarios, ECAIS, etc, tienen tarifias que hay que pagar. Además deberá usted viajar allí (a veces más de una vez) para obtener la patria potestad del menor mediante un juicio (gratuíto), que no otra cosa es la adopción. Las duraciones de los procesos judiciales son excesivas. Sin duda. Y son así en todos los lados.
Por cierto que los países que dan niños en adopción internacional viven los procesos con una mezcla de vergüenza y agradecimiento hacia los países adoptantes. Y sí, hacen lo que pueden por sus niños, e intentan fomentar la adopción interna frente a la internacional. Y mejorar los procesos adoptivos incluyendo cada vez más condiciones a cumplir por los adoptantes intentando corregir errores. Y por supuesto hay corrupción alrededor de todo esto.
Por último, comentarle que le sigo (o les sigo, si es que son varios) desde hace tiempo con agrado en muchas ocasiones, y si me he decidido a comentar es porque el tema es importante también para mi. Por ello me cuesta entender que hable usted (ustedes) de cortinas de humo e intenciones ocultas, y se molesten por que piense que quieren ustedes meterse con el PP.
Gracias por su amable respuesta y tono. Reciba(n) un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Hablemos de derechos, y más concretamente, de los de los niños que nacen: Tienen derecho a un padre y una madre.

El Señor de las Moscas dijo...

@Semoviente;

Me habla usted de conceptos convencionales como si fuesen la ley de la gravedad.

Insisto, aunque no creo que esté por la labor de entender lo que quiero decir, que el adoptante y el adoptado son los depositarios de una ÚNICA figura legal; el derecho (que convencionalmente denominamos "a" la adopción). Que lo es del adoptado, sí; pero también del adoptante. La noción de que el derecho es del niño exclusivamente es, lo dicho; la manera apropiada de referirlo. Pero de ahí a que en Derecho no exista en puridad el derecho a la adopción ("los adultos [...] no tenemos derecho a adoptar", como dice usted), pues mire. Media un trecho. Me pregunto, si no existe, por qué la ley lo regula. Y sobre todo, por qué unos pueden y otros no.

Recordarle, en todo caso, que aun si fuesen cosas distintitas (insisto: no creo que lo sean), el derecho del adoptante y el derecho del adoptado no entran en conflicto, sino todo lo contrario. Se me ocurren pocas maneras más efectivas de erosionar el derecho del adoptado y sus consecuencias prácticas que negando la noción del derecho a adoptar. Quiero recordarle, a modo de prueba, la cantidad de niños que a estas alturas se crían en horfanatos mientras aquí discutimos sobre la idoneidad del proceso de adopción y le negamos a muchas familias el derecho a la adopción. Si eso no es erosionar el derecho del niño, que venga Dios y lo vea.

Especialmente en la cuestión homosexual. Negar el concepto por la simple adhesión a un dogma de estética semántica incurre en temas como el que nos ocupa. Porque la discriminación de según qué familias en base a la orientación sexual de sus intengrantes es un sesgo ideológico, no en beneficio del niño. Es probable que usted, no obstante, piense que sí es en beneficio del niño. Y ¿sabe por qué? Porque es un sesgo ideológico. Por eso discrepamos. Porque depende del criterio de cada cual. No va en beneficio del niño. En todo caso, ni usted ni yo pertenecemos al TC ni interpretamos el Derecho. Podríamos pasarnos aquí la vida entera.

Y no se moleste por la contestación; la discrepancia enriquece el debate. Me disculpará el tono, eso sí, pero que me cuestionen en mi cara mi capacidad para criar a un hijo sencillamente me enciende. Empezaba usted su primera intervención hablando de la idoneidad preferente del hombre y la mujer, por ejemplo. No esperaría realmente que fuésemos a estar de acuerdo ;)

Anónimo dijo...

Chapó a su artículo. No sé cómo a las alturas que estamos pueden pensar algunos que no es cuestión nada más que de la palabra "matrimonio", una palabra en sí no da tanto juego como para llevarlo incluso ante el tribunal constitucional. Ya era hora que a quienes discriminan se les vea por dónde van a ir sus actitudes y sus programas. Me parece tan humillante que a las alturas que estamos nos encontremos aún con semejantes individuos, que además, no les tiembla el pulso en justificar lo injustificable... No quiero ni pensar la que se nos viene encima. Seguiremos luchando y gracias por tu gran artículo.

Manuel dijo...

tendencioso con tintes magufos o de adivino de feria, últimamente se ve mucho esa tendencia de decirsi gana el pp volveremos como minimo a la etapa franquista y por un lado entiendo la preocupación, pero ya está bien de vender la piel antes de cazar al oso... principalmente en este artículo que como ya han indicado saca unas conclusiones erróneas del significado de lo extraido del BOE como una simplificación.

y aun así, si al pp se le pasara por la cabeza realizar esto sería prácticamente su tumba legislativa, y como dicen hasta ahora, es bueno comprobar preguntar y alarmarse, pero asegurar poniendo la mano en el fuego que va a ser así, es poco ético, habiendo como hay ahora mismo alternativas ya reguladas para evitarlo.

y para que quede claro, ni voté ni pienso votar al pp ni mucho menos, pero no me gusta hacer juicios y que se enseñen como dogmas

El Señor de las Moscas dijo...

@Manuel

Gracias por su aportación. Recordarle en todo caso que la determinación del PP de eliminar la denominación de "matrimonio" para las uniones homosexuales no es una especulación nuestra, sino una proclama repetida una y otra vez desde el año 2005. Le animo a que le eche un ojo en Google y comprobará que de Rajoy a Zaplana o de Esperanza Aguirre a Ponds, no hay lider del PP que no lo haya anunciado incluso varoias veces. Para colmo de males, el tema fue agitado en el reciente debate electoral. El artículo pretende arrojar luz sobre las implicaciones legales del asunto, que por añadidura no sólo no han sido desmentidas por el PP; de hecho, han sido confirmadas (véase el vídeo del artículo de Alicia Sánchez Camacho). Sobre los juicios, decirle que yo sí los hago. La política está para ser cuestionada y enjuiciada; es que sólo faltaba, creo yo. Y más en campaña electoral. La apreciación de que tal constituya un dogma es una apreciación suya que no compartimos. Lo de tendencioso y con tintes de adivino de feria, tampoco. Gracias por darnos su opinión, en todo caso, y esperamos volver a verle por aquí. Un saludo.

Manuel dijo...

@el señor de las moscas

por supuesto que hay que debatir, pero debatir no es sentenciar. me preocupa mas bien entre poco y nada el tema del matrimonio homosexual, pos una sencilla razón, eliminarlo o sesgarlo sería lo mejor que os podría pasar ya que despues de un cercenamiento de derechos normalmente al tiempo se consiguen bastantes más por el efecto llamada (entiendase que lo mejor es que mañana se diga se acabaron las tonterias cualquier unión es válida y tiene los mismos efectos legales, pero como ahora mismo estamos un poco estancados, el psoe ya ha echo todo lo que iba a hacer y no se ven cambios a la vista en este aspecto...)
Por supuesto que España es un país aun inmaduro para aceptar esto, al contrario que muchos, pienso que una diversidad de apreciaciones no es contraproducente sino aporta más puntos de vista y en este aspecto yo quiero y valoro igual a mis amigos falangistas que a mis amigos homosexuales, y los tengo y nos vamos todos juntos de cañas, y como decimos a unos no les gusta la manera de ser y vivir de unos y a los otros del otro pero todos nos respetamos.
por supuesto que era consciente de la opinión general cuando comenté pero que carajo quien quiere un blog en el que todo el mundo esté de acuerdo con lo que se escribe, personalmente en mi blog adoro que alguien me aporte otro punto de vista, siempre que lo argumente y lo razone sin insultar, lo que quiero decir es que aun así es un buen articulo, si no no hubiera leido los comentarios y perdido en postear ;) un blog interesante felicitaciones.

Marimar dijo...

Siempre que se habla de este tema, me asalta la misma duda. ¿Por qué hay gente y partidos políticos que consideran que una pareja homosexual no puede ni debe criar niños? (adoptados o no). No lo entiendo. ¿Es que hay algo intrínseca e inexorablemente malo o dañino para la educación del niño en estas parejas? Yo también creo que el derecho es "a ser adoptado" y no "a adoptar" (sean parejas homosexuales, heterosexuales o solteros); y precisamente por eso me planteo primero qué es lo que necesita un niño. Un niño necesita que le quieran, que le proporcionen comida, techo y educación y - bajo mi punto de vista - que le enseñen a ser una buena persona y un ser humano de provecho, además de cierta estabilidad en el hogar (que el pobre chiquillo/a ya ha pasado bastante). Parece que los que no están de acuerdo con la adopción de niños por parte de parejas homosexuales piensan que es mejor que el niño no tenga a nadie - más allá del Estado - que le proporcione estas cosas, o que las parejas homosexuales no pueden proporcionar estas cosas básicas. Y vuelvo a mi pregunta - cual Mourinho en su filosofía trascendental -, ¿por qué? Si la situación económica de la pareja está bien, los básicos comida+techo+educación están resueltos. El amor al niño también se presupone: nadie que no quiera de veras al niño se embarca en el proceso de adoptar. De hecho, estoy segura de que hay muchos más padres y madres negligentes, despreocupados o - directamente - malos padres entre los "padres naturales" que entre los "padres adoptivos". ¿Qué nos queda entonces? La estabilidad y la educación "moral", y parece que ahí está el problema. ¿Quizás porque algunos estereotipos, como los que mencionas en el artículo de la hegemonía de Gramsci, retratan el concepto de pareja gay como algo inestable, pasajero o promiscuo? No más que cualquier pareja hetero: en estos tiempos de divorcio express, cualquiera manda a la mierda a su cónyuge (quizás más a la ligera que antes, parece que ya la gente no pelea por sacar adelante sus relaciones tanto como antes...) y aquí paz y después gloria, con hijos o sin ellos.

Y en cuanto a educación moral... para mí, como ya dije, eso incluye que te enseñen a tener respeto, educación, a ser honrado y trabajador. A ser una buena persona. Y no veo por qué se presupone de primeras que una pareja homosexual no puede hacerlo igual de bien que una heterosexual. Algún retorcido dice que las parejas homosexuales son una mala influencia para los hijos - probablemente, por culpa de los estereotipos que mencionas en el artículo aquel -; y alguno hasta llega a decir que son una influencia confusa para la orientación sexual del hijo. Acabáramos. ¿Cuántos adultos homosexuales son hijos de matrimonios heterosexuales tradicionales? ¿Dónde está la influencia entonces?

El argumento que yo he escuchado más veces es que el niño adoptado se sentiría mal porque se reirían de él en el colegio y lo señalarían con el dedo por tener dos papás o dos mamás. Qué gran argumento y qué dominio de la lógica. El problema no son los compañeros de clase de los niños, son - probablemente - sus padres. En vez de intentar que los padres (todos) enseñen a sus hijos que hay distintos tipos de familias y que es algo normal... en fin.
Si el motivo de no querer que las parejas homosexuales adopten es religioso, no hay discusión posible. Crean en lo que quieran y vivan según la moral que les dicte su religión, pero no intenten legislar con ella.

Un saludo de una seguidora tuitera :D

Anónimo dijo...

Rubén, hoy mismo asistí con mi pareja a una charla de adopción en Valencia y claro que las parejas homosexuales pueden adoptar. Incluso sin estar casados, siendo parejas de hecho o demostrando al menos dos años de convivencia... por si te ayuda!

Anónimo dijo...

http://www.rtve.es/alacarta/videos/en-familia/familia-hijos-muy-deseados-gays-adopcion/1012257/

Anónimo dijo...

¿Por qué nolo llamamos "mariconio"
y todas tan contentas

Anónimo dijo...

El "matrimonio" es un sacramento de la religión católica que hace referencia específicamente a la unión entre un hombre y una mujer. Por eso yo creo que, siendo puristas, no sería correcto utilizar ese término para hacer referencia a parejas homosexuales. Al margen de este detalle, (y aclarando que, en contra de lo que parezca, me la refanfinflan la religión católica en general y los sacramentos en particular), estoy completamente de acuerdo con todo. Lo importante es que los niños estén a cargo de alguien que les cuide y que les quiera, independientemente de la "estructura familiar".

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo, excepto con un punto: No es la tres catorce, sino la TRECE catorce.

http://www.1de3.es/2007/09/08/hacer-la-trece-catorce/

JUD dijo...

Gracias por una explicación tan clara y razonada.
Hace poco un amigo me hizo un razonamiento sobre el matrimonio basado en el significado que se le ha dado (unión de un hombre con una mujer), y me dijo que él no tenía ningún problema con las uniones homosexuales siempre y cuándo no se las llamase matrimonio. Me preguntó entonces si estaba de acuerdo con su razonamiento, y le dije que sí sin saber las implicaciones legales que esto suponía... Muchas gracias por abrirme los ojos!

Hache dijo...

Si seguimos con el debate semántico entre derecho "a" adoptar y derecho "de" adoptar, yo diría que, por lo general, en nuestra sociedad nos quedan muchos derechos "por" adoptar. No sé si me explico.

Un saludo.

Semoviente dijo...

Señor de las Moscas,

Pues sí. Como usted dice, la discrepancia enriquece el debate. Y además podemos aprender cosas.

Hoy hemos aprendido que en materia de derechos el interés del niño prima sobre el del adoptante. Y que esto no es una simple obviedad, sino que es el principio que informa las normas de adopción en España, pues es lo que exige la Convención de Derechos del Niño, ratificada por este país. (anonimo dixit). Esto parece un hecho objetivo.

Y también que si el PP quiere prohibir la adopción por homosexuales podrá hacerlo, derogando las leyes que les parezca oportuno tras la próxima sentencia del constitucional. Eso si ganan las elecciones próximas, y con la legitimidad que le confieran los votos que reciban. Y que un simple cambio de nombre no bastará para impedir las adopciones por homosexuales.(Anonimo dixit) Esto es una elucubración por mi parte –y por la suya.

Por otro lado, cuestionar su capacidad para adoptar es exactamente lo que hacen los cursos pre-adoptivos. No solo porque sea usted homosexual, también lo hacen con los heterosexuales. Y con los monoparentales. Si usted se enciende por ello, en lugar de reflexionar profundamente sobre el asunto, tendrá dificultades para obtener la idoneidad.

Como cuestión final: Sí la verdad, esperaba que estuviera usted de acuerdo conmigo en que los niños adoptables puedan disfrutar de adoptantes preferentemente dos, y preferentemente hombre y mujer. Eso no excluye otros casos, por cierto.

El Señor de las Moscas dijo...

@Semoviente,

Pretende usted, por alguna razón, que yo haya dicho que el derecho del adoptante prevalece sobre el del niño. También pretende que me "encienda" porque los adoptantes se tengan que someter a un examen. Ni me entiende ni me quiere entender y no por falta de entendimiento, creo yo, sino porque peca de superioridad moral. Soy responsable de mis palabras, en todo caso, y no de los que usted entienda o pretenda entender desde el sesgo ideológico del que, está claro, no quiere apearse. Entre eso y mi negativa a reflexionar, como usted dice (me pregunto qué estaba haciendo yo entonces al escribir la entrada que nos ocupa), la discusión, a partir de este punto, me parece estéril. No por mí, vamos. Por usted. Lo mismo estoy haciendo que pierda el tiempo. Como yo, según dice, cuando vaya a "obtener la idoneidad". Suerte, en todo caso, y gracias por la charla.

Anónimo dijo...

Tu artículo me ha gustado mucho. Sin embargo, desearía vivamente que no estuviera el vídeo del final del artículo.

Mith dijo...

Eh.....sí, sí. O bien el PP piensa cambiar también el que las adopciones tengan que ser de matrimonios, para dejarlas en matrimonios "o uniones civiles".

Vamos, está claro, el típico post de izquierdas antiPP. No pensemos, sólo busquemos argumentos para humillar.

loquemeahorro dijo...

Tengo miedo, en serio, mucho miedo ¿qué va a pasar? ¿Todo va a ir hacia atrás? ¿Perderemos todo lo que habíamos ganado?

Y eso que no habíamos ganado tanto.

Anónimo dijo...

El artículo me parece buenísimo. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice, yo misma he visto en la televisión cómo el PP repite por activa y por pasiva que no admite la palabra "matrimonio" como término para la unión homosexual, pero no me podía imaginar ni de lejos que la intención fuese impedir que las parejas homosexuales adoptaran. ¿Quiere esto decir que si yo, en mi condición de mujer homosexual, tengo una pareja estable y queremos adoptar, nos vamos a ver impedidas de hacerlo porque lo digan estos tipos? ¿Pero qué es esto, vivimos en una democracia o una dictadura velada?

Para qué pregunto :S

Saludos y repito lo dicho, muy buen artículo.

obiJUANkenobi dijo...

No entiendo tanta ignorancia cuando el presidente electo va resbalando por aceras desviadas

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