De las relaciones que los seres humanos mantenemos con las cosas que nos rodean, que son muchas porque en el mundo hay muchas cosas, la que atañe a los lobos posiblemente sea una de las más interesantes. Quizás sólo por detrás de la que mantenemos los seres humanos con los propios seres humanos, y solamente porque, lo dijo Plauto, homo homini lupus, el hombre es el lobo del hombre. Porque el ser humano, que es soberbio y muy macarra, nunca se asustó de nada salvo de tres o cuatro impepinables, a saber; de la muerte, de otros hombres y de los lobos.
He leído hoy en El País un titular de letras gordas y orondas que reza El lobo se acerca a Barcelona, al que sólo le faltaban signos de exclamación, parpadear y que sonase de fondo la música de Impacto TV. Guau, pensé; sensacionalismo y biología. Esto es nuevo. Como el flamenco que lo mezclan con jazz y lo llaman flamenco-fusión, pero con sensacionalismo. Sensacionalismo-fusión. Estupendo.






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El Señor de las Moscas





