El otro día ocurrió que Mariano
Rajoy ganó las elecciones. Estarán al corriente por los periódicos, me
imagino, y porque en algunas coordenadas del espacio y del tiempo el evento se
celebró con efusión, profusión y bastante porompompero. En mi pueblo hasta tiraron
cohetes, no les digo más, y pusieron música. Y hasta bailaron. Parecía el
pueblo de los ewoks al final de El
retorno del Jedi [...].
25 de noviembre de 2011
Defensa apasionada de "Ventajas de viajar en tren"
A ustedes no sé, pero a mí Ventajas de viajar en tren
me lo recomendó mi amiga Verónica porque en su facultad, que era la de
psicología de San Sebastián, tenía cierto predicamento. Ocurrió en el
año 2001 y desde entonces hasta hoy me ocurre con Antonio Orejudo —Madrid, 1963— lo que a los seguidores originales de Wes Anderson cuando dirigió Bottle Rocket, por ejemplo, o a los que descubrieron a Amy Winehouse
con el primer disco en lugar de con el segundo; que evocamos con
nostalgia aquellos tiempos mejores en los que sólo nosotros sabíamos que
la Obra existía e intentamos remediar la pérdida de esa arcadia de lo
petulante dejándole claro a nuestros contertulios culturales que
nosotros, eh, ya los conocíamos antes de que fueran best sellers [...].
16 de noviembre de 2011
Gira La Noria
16 de noviembre de 2011
Tengo que confesarles que me gusta el debate que hay montado en torno a La Noria.
Que me gusta en sí, quiero decir. Como debate. No confundir con que me
alegre, que son cosas distintas. Ni que no me alegre con que no me
parezca justo, que también es distinto. Justo me lo parece, y ahora más
todavía porque, no sé si lo saben: varios periodistas de prestigio,
entre ellos Julia Otero, Isabel Durán o Melchor Miralles han mostrado públicamente su apoyo al programa de Telecinco [...].
12 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
Cosas que aprendí después de publicar "Cuestión de nombre"
11 de noviembre de 2011
Hace unos días, no sé si lo saben, publicábamos en este blog un artículo sobre la relación del Pepé con el matrimonio y la adopción homosexual que llegó a la portada de Menéame y que tuvo, por lo tanto, una difusión bastante notable. Como de la discrepancia siempre se aprende y como además no soy egoísta, les he preparado a ustedes una lista con las diez cosas principales que he aprendido en estos días gracias a los detractores del matrimonio homosexual, la adopción homosexual y/o de los homosexuales en general. Para que ustedes también aprendan, quiero decir, y porque nunca te acostarás sin saber diez cosas más. Se excluyen del testimonio insultos, tuits asesinos cual dardos emponzoñados y trolls más evidentes que Holley el de David el Gnomo. Y las denominadas “frases estrella” son literales.
8 de noviembre de 2011
Tengo una pregunta para usted
8 de noviembre de 2011
Jóvenes, jóvenas y bots de la
interné:
En El porqué de una mosca estamos a punto de llegar a los 1000
seguidores en Facebook
y a los chorropocientos en
Twitter. Para celebrarlo, hemos pensado en coger una curda hasta vomitar
azul publicar un estupendo FAQ con las preguntas que más se repiten dentro de las
absolutamente ninguna que recibimos cada día. Una ocasión de oro, no me digan
que no, para dar rienda suelta a sus morbos más inconfesables y comportarse
como el deleznable troll que todos llevamos dentro. ¿Qué has hecho, por
ejemplo, con la mansión colonial que te compraste después de Por
qué no hay una democracia real en España? ¿Puedes confirmarnos que realmente
eras tú el de la Caca
flotante? ¿Te ha interpuesto ya la orden de alejamiento Antonio
Orejudo? ¿Por qué haces como que la
sección de Omaíta Responde nunca
existió? ¿Al final te tiraste a la cabra?
¡Sean imaginativos! Se reciben preguntas en el post de comentarios, aquí y aquí o en nuestra dirección de correo. Y
las bases son:
Punto 1. Se
publicará el nombre o nickname del autor de la pregunta y, si lo tuviera, su web,
blog, tumblr, instagram o lo que coño tenga. Y si el autor de la pregunta
firmase como anónimo, pues anónimo.
Punto 2. No
vale joderme.
Y ya. Se me animen, oigan, y aprovechen la ocasión. Nunca
nadie prostituyó su sinceridad con motivaciones tan prosaicas.
Cuestión de nombre.
El Pepé, lo sabrán, no quiere que los matrimonios homosexuales se llamen matrimonios. Por lo visto están de acuerdo “salvo en una cosha”, citando al propio Rajoy: “el nombre”. Descubrir la patraña, no obstante, es tan sencillo como echarle un ojo al Código Civil; en España, el derecho a la adopción lo detentan los matrimonios de cualquier tipo y las parejas de hecho heterosexuales. Las parejas de hecho homosexuales, no. Cuando éstas dejen de llamarse “matrimonio”, perderán el derecho a la adopción. Y las personas y personitas en situación de desamparo, por no decir jodidas, perderán su derecho a ser adoptadas por una familia homoparental. A los metatrones peperos, no obstante, se les olvida sistemáticamente mencionar este extremo, suponemos que por la mala prensa y peor urna que tiene suprimir derechos adquiridos y porque su idea es no es eliminarlo abiertamente, sino haciendo la tres catorce; envolviéndolo en un debate artificial sobre la denominación de la figura legal sin mencionar que lo que van a cambiar es el nombre, sí, pero también los derechos que le van asociados. A falta de que algún periodista se lo explique mejor porque hubiera buscado en el Código Civil las implicaciones legales del cambio de nombre –documentarse, creo que se llama, y tengo entendido que es una costumbre bastante implantada en el primer mundo–, se lo va a tener que explicar un triste bloguero en paro que por no ser, no es ni periodista. Amanece, ya saben. Que no es poco. Presten atención.
3 de noviembre de 2011
Wikileaks y El País.
3 de noviembre de 2011
¿Se
acuerdan del “Cablegate”? Así fue como se llamó en el extranjero a lo que aquí,
que somos menos revaival, llamamos sencillamente “filtraciones de Wikileaks”. O
“revelaciones”, según las bautizaron en El País con gran
dramatismo aunque legítimamente, eso sí, porque técnicamente eran suyas […]
Actualización –y autobombo–: este artículo está hoy en la portada de Menéame.
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El Señor de las Moscas







