En 1939, el poeta chileno Pablo Neruda se fue a Francia, cogió un barco llamado Winnipeg y rescató de los campos de internamiento, que algunos llaman de concentración, a 2200 refugiados españoles. Años después, el premio Nobel se referiría a este hecho de la siguiente manera: “Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie” [...].







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El señor de las moscas


1 comentarios en el bote:
Estimado señor mosquero,
supone una alegría para mis horas de oficina que usted haya regresado a sus fueros.
El único aspecto, en este caso personal, que supone un problema es que mi jefe soy yo, y no sé cómo llevaremos el asunto.
En cualquier caso, compartiremos lecturas y le diremos al becario (sí, también yo) que se encargue del papeleo.
Saludos.
LaTa
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